La hora de la verdad ha llegado. El próximo domingo 17 de mayo estamos convocados a participar en las elecciones a la Junta de Andalucía, y si estamos censados en Andalucía nuestro deber ciudadano es participar, sobre eso no debe caber la menor duda. Para mí es un imperativo moral ir a votar pues es la forma que tenemos para decidir quienes serán nuestros gobernantes en los próximos cuatro años y eso no puede delegarse en nadie si creemos que la democracia paralamentaria participativa es la menos mala de las formas de gobierno. A partir de ahí, qué se vote o a quién se vote es una elección libre de cada uno sin necesidad de estar sometido a criterio moral alguno, es decir que habrá quien vote porque le guste más un candidato, o el programa político de su partido y ultimamente me temo que algunos votarán en contra de la opción que odian o que le han hecho odiar.
En la últimas elecciones de 2022 solo participaron el 58,36% de los censados y por ello el PP, primera fuerza política con el apoyo del 24,88 % del censo obtuvo el 53,2% de la representación es decir mayoría absoluta de 58 escaños en una cámara de 109. Esta alta abstención que se produce cuando las elecciones andaluzas no coinciden con las generales muestra que creemos que son menos importantes para nuestra vida, cuando en realidad casi todos los servicios públicos que forman parte del "estado del bienestar": educación, salud, dependencia,etc... son administrados por la Junta de Andalucía.
Moreno Bonilla o " Juanma" como quieren que lo llamemos, con toda legitimidad gobierna la Junta de Andalucía tras las elecciones de diciembre de 2018 cuando siendo la segunda fuerza política, con 270.000 votos menos que el PSOE, y con solo 26 diputados de 109 consiguió armar un gobierno minoritario con Ciudadanos que necesitó el apoyo de Vox para superar la investidura y desde entonces gobierna claramente a favor de bajar impuestos a los ricos y debilitar los servicios públicos, lo hace con unas formas más suaves y educadas que su conmilitona en Madrid I.D.A., y esas formas, la eterna fragmentación de la izquierda y el dominio de los medios de comunicación le ha permitido saltar a la mayoría absoluta en 2022 y desde entonces ha ahondado su programa que es el mismo de la derecha en todos sitios: menos impuestos( para los ricos) y menos servicios(para los pobres). Aunque haya saboteado el sistema público de salud y favorecido la enseñanza privada, lo ha hecho disimuladamente y sin gritar. Sus formas me han recordado al chiste de la rana a la que invitan a nadar en un olla que van calentando suavemente hasta que hierve y muere, porque cuando se da cuenta y pretende reaccionar ya es tarde.
A nadie se le oculta que el universo mediático ha apostado por el triunfo de Moreno Bonilla y en esto no hay excepciones relevantes, incluso los más centrados lo desean para tener una contrafigura dentro del PP a la I.D.A , heroína de la prensa de derechas, pero que pasa por la derecha a Vox. En lo que todos están de acuerdo es que Núñez Feijoó ya ha demostrado que no es un buen candidato contra Pedro Sánchez.
Las encuestas se encargan de conducir a los electores a que hagan su papel para que sea realidad la profecía que anuncian, el triunfo por mayoría absoluta del PP, convenciendo a los votantes de Vox de que no voten, a los del PSOE que no se molesten ni en ir y a la izquierda que hagan lo que quieran pero divididos.
Los que creemos que la sociedad andaluza en la que vivimos, conviviendo con tanta desigualdad, solo es aceptable con la protección de servicios públicos gratuitos y para todos sin distinción, nos damos cuenta de que el actual gobierno andaluz está debilitando esos servicios de manera clara y va a seguir haciéndolo gastando menos en la enseñanza y sanidad pública que en la privada, es decir tranfiriendo dinero necesario para mantener lo público para hacer crecer la privada , ahondando la desigualdad.
Solo están perdidas las batallas que no se dan y los resultados son diferentes dependiendo de la participación, cuando es alta gana la izquierda y por eso los mejores resultados en la autonómicas andaluzas se dieron cuando coincidían con las generales, que son a las que se le dan más importancia. Si los votantes de izquierdas se abstienen porque todo está perdido, efectivamente se perderá y se cumplirá la prfecía de las encuestas, pero si vamos a votar para defender lo público todo puede ser diferente. Además si actuamos inteligentemente para no desperdiciar ningún voto se puede optimizar el resultado, pues unas elecciones no son una encuesta sino un mecanismo para elegir gobernantes. Es decir que en estas elecciones en las provincias de Almería, Huelva y Jaén en estas elecciones es muy escasa la posibilidad de que algún otro grupo fuera de PSOE, PP y Vox puedan sumar para un escaño por lo que esos miles de votos no obtendrán resultado.
A VOTAR, POR FAVOR
La foto la hice en la primavera de 2018 en el Brazo del Este, que me regaló esta bandera de Andalucía.
