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jueves, 2 de abril de 2026

MAESTRAZGO

 




" En los confines meridionales del Bajo Aragón, en una cañada, al pie de la montaña de San Cristóbal y cerca del pequeño río o rambla de Cantavieja se encuentra el pueblo llamado Mirambel. Es una aldea, oscura, amurallada, con aire antiguo, casi de la Edad Media. Su muralla amarillenta negruzca...y para entar en el pueblo es necesario pasar por alguna de sus puertas." Así empieza el capítulo I  de LA VENTA DE MIRAMBEL,   que Pío Baroja escribió en 1930 y que leí para documentarme sobre el Maestrazgo. Acompañado de su sobrino, mi admirado Julio Caro Baroja, viajó en invierno por el Maestrazgo aragonés para ambientar una novela   de  las 22 de su serie MEMORIAS DE UN HOMBRE DE ACCIÓN, protagonizadas por su antepasado el conspirador, aventurero liberal y masón, Eugenio de Avinareta,  en la que mezclaría leyendas truculentas, historias de templarios y las guerras carlistas. 
La comarca del Maestrazgo  ya la había visitado pero de pasada y sobre todo  Morella y la parte menos abrupta, la de la provincia de Castelló, por lo que pensaba que Mirambel era una creación literaria de don Pío, como Macondo, mi sorpresa fue cuando la ví en el mapa y obviamente transformó la ruta que tenía pensada
Esta mañana temprano salimos de Valls camino de Alcañiz, para visitar el circuito de velocidad que allí hay, aunque esa mañana solo había entrenamientos en la pista de kart, hacía un frío mortal y una cierzo con rachas de más de 100 kilómetros por hora. Aunque  Miguel, el encargado del circuito, fue muy amable no podía alquilarnos  un kart pues ya tenía ocupada la pista, así que seguimos hacia Morella( la primera foto), donde entramos ya  en materia, camino primero de Mirambel que es como la describe en el primer párrafo que he puesto y seguí las instrucciones: "Al entrar en Mirambel por el lado de Morella se pasa por debajo de un arco que se abre a poca distancia de una de las atalalayas redondas, incrustadas en la muralla con su tejado cónico y sus matacanes....", como se ve en la segunda foto. Se llama el Portal de las monjas, con su matacán  encima para defender la puerta; entrando está el convento de las Agustinas a la derecha  y la calle empedrada continúa hasta el ayuntamiento y la parroquia como ya había leído en la novela.
Seguimos  hasta el puerto de Cuarto Pelado( 1657 metros), donde tomamos la A-1702 durante  84 kilómetros  de curvas, pequeños túneles, subidas y bajadas, enmedio de un paisaje sobrecogedor lleno de atractivos y en el que  no nos adelantó nadie y de frente nos cruzamos con algunas motos, pues  es famosa entre los moteros, la llaman "Silent Route". Si nos hubiéramos parado todas las veces que había algo que fotografiar todavía estaríamos allí. Al salir  de este recorrido transversal paramos a almorzar en la Venta La Pintada donde nos ofrecieron un menú  de semana santa  donde escogimos judias con careta de cerdo y cordero asado,  con un pastel de la casa delicioso,  todo  bueno y muy ligero a  precio razonable. A continuación y por carreteras nacionales hasta Teruel en una singladura de más de 450 kilómetros en la que hemos invertido nueve horas y nos hemos quedado con ganas de más.
La tercera foto es el castillo templario de Cantavieja y la cuarta en medio de la A-1702.
El Maestrazgo es increíble, me ha recordado en mucho más abrupto al Anti- Atlas y creo que la próxima vez me quedaré a dormir en Mirambel o en uno de los pueblos cercanos. No quiero ni pensar como será el invierno viviendo en medio de tanta soledad y con nieve y viento.






miércoles, 1 de abril de 2026

EL CISTER EN CATALUÑA

 









Ayer, por la tarde tras la siesta me acerqué al monasterio de Poblet que está a 23 kilómetros de Valls a sabiendas de que  a las  seis  estaría cerrado para visitas, pero confiando en mi suerte y en que algo se podría ver ya que este monasterio tiene monjes. Efectivamente  ya no había visitas, pero el recinto estaba abierto pues tiene hospedería y mientras dudaba si intentaba tomar un café, oí una campana, por la hora supuse que llamaba a vísperas y decidí acercarme al templo, empujé la puerta y entré, había 12 personas sentadas y  10 frailes cantando acompañados por el órgano.  La basílica  en si merece la pena y con el canto mucho más. 
Luego. de vuelta, me llegué a Montblanc, un pueblo completamente amurallado y con calles de trazado medieval,  con puente medieval en uso, me gustó mucho pero no voy a insistir porque me voy a quedar sin adjetivos, pues hasta la fachada  del edificio del sindicato de viñadores,  de principio del siglo XX,  es digno de verse. Para rematar el día vi una señal del castillo de Milmanda ,  propiedad de la familia Torres y a él me fui, el camino estrecho  y largo  entre viñedos y el edificio desde fuera tiene detalles curiosos. El camino seguía hasta el pueblo de Vimbodi, y para allá fui, pero había que atravesar un vado con bastante agua corriente y preferí dar la vuelta y no arriesgarme,  aunque me costó.
Esta mañana he llevado a mi nieto a casa de su amigo Eudald en  La Plana del Molí ( 10 km) que es donde vive la semana que está con su padre, Xavi,  que además nos había invitado a almorzar, por cierto tallarines con salsa pesto recién hecha, muy rico, acompañado de buen vino, que en Cataluña abunda , suavizan la uva  tempranillo, que llaman "ull de llebre"( ojo de liebre),  con un poco de syrah.
El segundo monasterio  cisterciense, el de  Santes Creus , está al lado y esta vez le he dedicado tres  horas de visita,  paseando, viendo y fotografiando detalles, no hay frailes y todo está abierto. Efectivamente Roger de Lauria está enterrado  en el suelo de la basílica a los pies del rey Pedro III  de Aragón, de Sicilia, de Valencia( allí nació)   Y CONDE DE BARCELONA,  Recomiendo vivamente esta visita sin guía  y si acaso con la guía audiovisual para oír algún comentario .
Cómo no hay dos sin tres, hoy me he quedado sin siesta para ir al tercer monasterio del Cister, el de Santa María de Vallbona,  a 37 kilómetros, tiene  monjas de clausura, es atractivo, pero quizá ya me pilló cansado.. Los tres tienen naves grandes y sobria decoración que se agradece.
Está claro que me gustan más los pueblos, rodeados de campo que conservan el aire medieval y de esos hay muchos en el interior de Catalunya, que ya mañana abandonaremos hacia el  Maestrazgo.

martes, 31 de marzo de 2026

BARCELONA

 






Hoy tocaba ir a Barcelona a dejarnos impresionar por el exterior de la basilica de la Sagrada Familia y sin duda que lo consigue. Está muy bien enclavada, es grande pero no excesiva, de altura máxima se pasa tanto que a mi no me parece proporcionada, aunque se equilibrará seguro con el bosque de  17 torres menores que tendrá al final. La fachada de la Pasión me parece magnífica y tiene delante una gran y bella plaza ajardinada que la embellece con la naturaleza viva; las estatuas no me emocionan, aunque el beso de Judás  si me deja cavilando. Las otras dos fachadas, la de la Gloria y la del Nacimiento no me gustan nada, como en general no me gusta el estilo grutesco, será por mi claustrofobia, yo me las imaginaba más naturales, como los "edificios" hechos en la playa goteando de las manos arena mojada en la playa  y son demasiado complejas.
El interior que como toda la basilica merece la pena, no tocaba esta vez porque lo conozco bien de los documentales, no me gustan las vidrieras ni los colores que tienen y la verdad  es que cuando decidí sacar entradas no había para la fecha. Quiero asistir a algún concierto potente con coros como el que ha habido en el centenario de la muerte de Gaudí, pues  estoy seguro que será espectacular en directo vivir un buen Mesías o La Creación.
Antoni Gaudí i Cornet me parece genial en todo: sus muebles, herrajes, escaleras y detalles me encantan. Su pasión me admira y la Sagrada Familia, su sueño, es una impresionante obra colectiva que muestra el poderío de la ciudad de Barcelona, pero... me gustan más los edificios útiles a  los hombres, a su medida, y no los que están hechos para impresionarnos o sobrecogernos y menos cuando se construyen para mostrar nuestra pequeñez frente a Dios,  en tamaño grande prefiero los espectáculos de  la Naturaleza, de la que todos formamos parte.
Entrar  a Barcelona por la Gran Via de les Corts Catalanes y salir por la Diagonal te hace ver  lo bien ordenada que está la ciudad,  gracias al impresionante trabajo de otro genio catalán, Ildefons Cerdá i Sunyer,  ingeniero del estado, que a mediados del siglo XIX proyectó con todo detalle el  Plan de Reforma y Ensanche de la ciudad de Barcelona, que fue muy polémico porque lo impuso el Gobierno de España  contra el ganador de un concurso público municipal que pretendía una malla circular  al estilo de Viena y París. Yo pienso que el plan de Cerdá era mejor,  hoy diríamos que es más ecológico, pues en su opinión   trataba de ruralizar lo urbano y urbanizar lo rural. Desde luego  Cerdá fue original y para nada copió a Haussman, aunque en ambos planes hay anchas avenidas, las que hizo en  París por encargo de Napoleón III  era para que nunca más los revolucionarios pudieran hacer barricadas, mientras que en Barcelona se trataba de ordenar el espacio para que  la ciudad pudiera crecer garantizando el creciente tráfico y que todas las viviendas tuvieran luz y aire.  
El almuerzo de hoy ha sido en el restaurant Ca l'Àngel de Valls, magnífica comida a la carta, con un menú a precio muy razonable, unas croquetas buenas, chipirones con huevo frito y tarta de las casa, buen vino de la tierra y charla con los vecinos en la barra, uno de ellos de Cabra.
Como Valls está muy bien situada, esta tarde me he ido a visitar el monasterio de Poblet y la ciudad amurallada de Montblanc, pero eso lo contaré mañana. Buenas noches



lunes, 30 de marzo de 2026

TARRAGONA

 



Esta mañana hemos dejado Valencia camino de Valls (Tarragona), que es desde donde escribo ahora. 
Una breve parada en Peñíscola para ver su impresionante fortaleza,  que fue el dominio y refugio del Papa Luna y que pensaba enseñar a mi nieto, pero la caminata de ayer me ha dejado el tobillo izquierdo un poco abierto y la cuesta andando es larga, además hay demasiados turistas lo que me da un pretexto más elegante para verla desde la playa.
He almorzado cerca del hotel en un  restaurante de polígono industrial, La Bona Teca: ricas lentejas con bacalao y  de segundo conejo asado que han ameritado un paseíto y  una agradable siesta.
Tarragona es un ciudad bonita y agradable cuyo eje principal es la Rambla Nova que es nueva pero no una rambla. fue hecha a mediados del siglo XIX como una vistosa  y ancha alameda partiendo el casco antiguo, destruyendo murallas y abriendo un bonito mirador que llaman Balcó del Mediterrani y desde el que se ven muchos barcos petroleros supongo que esperando para descargar en la terminal de la refinería. No es una rambla porque no desemboca en el mar sino que sube hacia él. Es una avenida que me gusta con amplias aceras y no demasiadas terrazas de bar, y debajo del balcón se ven apretujados las vias del tren y la carretera nacional dejando una ridícula playa que solo se ensancha a  levante delante de las ruinas de su potente anfiteatro que se disfrutan perfectamente desde la altura.  A los próceres del XIX debía gustarles Roger de Lauria pues colocaron pegando al balcó una enorme estatua del marino, eso sí con mucha mala idea pues la pusieron dando la espalda al mar de donde venía la gloria del italiano que sirvió a los intereses  de Pedro III de Aragón  (1240-1285),  al que conoció  en 1262 cuando su madre,  nodriza de  Constanza  Hohenstaufen, la acompañó a Aragón para casarse con el infante Pedro. Merece la visita  a su catedral con una portada gótica tallada soberbia y quedan restos de muralla de sobra para hacerse una idea del poder de la Tarraco romana y yo creo que que también de la califal, eso sí casi nada se dice de los al menos cuatro siglos del imperio califal cordobés, lo que me molesta obviamente, deben los restos estar debajo de la Rambla.
Como los romanos eran muy delicados con el agua hicieron muchos acueductos para llevarla buena a sus urbes, usando los numerosos esclavos disponibles como beneficios de sus guerras "civilizadoras". Cerca de Tarraco está el acueducto de las Ferreras, más conocido por el puente del diablo, en medio de un buen pinar y que con cuidado permite hasta pasear por encima.
Los turistas en esta zona, seguramente por la hora brillaban por su ausencia, asi que fue un magnífico remate. Mañana intentaremos volver a ver la Sagada Familia, por fuera que es lo que más me interesa y pasado creo que lo dedicaremos a dos monasterios cistercienses cercanos. En uno de ellos buscaremos el sepulcro de Roger de Lauria a los pies del Pedro III.  Buenos noches y felices sueños

domingo, 29 de marzo de 2026

VALENCIA

 


Valencia es una gran ciudad, la tercera de España, que  se debate entre el casco histórico con murallas y monumentos interesantes: Lonja de la Seda, Mercat Central, las torres de las puertas, el delicioso Miguelete, etc, que bien merecen una visita, pero que a mi juicio la veo muy cargada de edificios altos del siglo XX para instituciones, bancos y viviendas de las clases acomodadas, nada que no hayamos visto en otras ciudades, como Sevilla o Córdoba pero en conjunto resulta agradable, y por otro lado, a las afueras, en el antiguo  cauce del Turia, la Ciudad de las Artes y las Ciencias que es donde realmente  he estado más.  No puedo decir que me guste el diseño descomunal de Santiago Calatrava pero impresiona  vacío y de noche con la apariencia de inmensa ballena varada que vió mi nieto antes de hacer la foto.
Ya había estado antes en Valencia, en el verano de 1968,  con mi padre y dos hermanos, camino de un viaje europeo inolvidable a bordo de un R-8. Pasamos una noche imposible con un calor húmedo insoportable, para  unos cordobeses acostumbrados al calor seco de Córdoba. Hace unos treinta años volví en el jurado de un festival  y me gustó todo, hasta la comida y la compañía , salvo la despedida con una gran mascletá delante del ayuntamiento   que no me curó ni la horchata de Santa Catalina, pero que a los valencianos les emociona  por el ruido ensordecedor y el olor de la pólvora quemada.
Este domingo de Ramos  hemos disfrutado de tres horas en el Oceanografic: delfines, focas, leones marinos, belugas, pinguinos, cocodrilos, tiburones,  peces de muchas especies , medusas, etc...,  no he visto pulpos y no estoy seguro que no los tengan también, pues es inmenso y con muchos túneles transparentes para sentirse como si estuvieras dentro del agua. Los que me conocen saben que soy claustrofóbico y he tenido que controlarme para no entrar en pánico, pues había mucha gente en todos los espacios cerrados. Recomiendo la visita. 
El almuerzo ha sido espectacular en la Alquería del  Brosquil, invitados por mi compañero de colegio y amigo Andrés y  Maryan su mujer, que  viven en Valencia y son un encanto, han conseguido que mi nieto coma de todo con gusto,  la paella incluida la verdura y el conejo. Hemos recordado los tiempos escolares, las cosas de los hermanos maristas, sobre todo de los malos que había, y hemos puesto en común retazos de nuestras vidas, pero han quedado muchas cosas en el tintero por lo que habrá que volver.
A las 20 horas hemos visto  un audiovisual sobre las auroras boreales, proyectado en una inmensa cupula (IMAX Dome) en el Hemisferic, interesante e instructivo, que ha sabido a poco, y luego Eduardo  me ha puesto a andar por el antiguo cauce del Turia y las calles cercanas, como si estuvieramos buscando un lugar agradable para tomar unas copas, para finalmente regresar al hotel sin tomar nada.  Ahora toca dormir y descansar. Buenas noches.

sábado, 28 de marzo de 2026

HABLANDO SOBRE EL IMPERIALISMO CAMINO DE VALENCIA

 

He iniciado un viaje de 8 días por España con mi nieto mayor. Hoy hemos estado 8 horas juntos en el coche recorriendo el trayecto de 667 kilómetros, por buenas autovías, que hay entre Dos Hermanas y Valencia, incluyendo una parada para almorzar en un populoso y muy digno lugar de la Mancha. Ha habido tiempo para hablar de casi todo y aunque nos separan 56 años de vida y no estamos de acuerdo en muchas cosas, afortunadamente podemos intercambiar puntos de vista sin acalorarnos. El diálogo con él me ayuda a ordenar mis ideas sobre el imperialismo,  el mundo en guerra que ello provoca, y qué hacer para que Trump y sus secuaces no acaben con la sociedad europea libre en la que deseo vivir lo que me quede.
Está claro que la humanidad siempre ha estado en guerra y que lo pasado no podemos cambiarlo por mucho que pidamos disculpas a los "descendientes" de las innumerables víctimas de nuestros gobernantes antiguos, pero de lo que ocurra en el futuro si somos responsables y  depende mucho de lo que hoy hagamos. No soy un iluso, pesimista quizá, pero no por ello voy a permanecer en silencio mientras criminales conocidos destrozan lo que nos queda del orden mundial imperfecto en el que estábamos. 
Es verdad que algunos de los criminales  de la antiguedad permanecen hoy en pedestales, por mor de que nos sentimos herederos de la cultura que se expandió a base de crímenes y genocidios. Me refiero claro a Julio César y a los romanos cuya civilización admiramos, porque nuestra lengua y normas son de origen romano, como si no se hubiera cimentado en la esclavitud y la extrema violencia, y porque, es verdad, dejaron una ruinas preciosas. Todo lo que hicieron fue para enriquecer más y mejor a una minoría que gobernaba Roma, su ciudad, y luego al imperio. Esa es una constante, siempre hay una minoría que se enriquece con la destrucción y la muerte de los otros.
Los imperios siempre han nacido y crecido matando, para luego ellos mismos morir a manos de sus herederos, normalmente otros imperios, dejando mucho dolor y sufrimiento y algunas bellas ruinas y lo único que cambia a lo largo del tiempo es el detendador de la riqueza conseguida. A partir del siglo XV y la imprenta ya los imperios empiezan a sufrir una crítica más severa que perdura tras su fin, porque aparecen nuevos estados que se legitiman sintiéndose herederos de las víctimas y no de los victimarios,  cuando a veces sus oligarquías dominantes son las mismas o actúan de la misma forma con sus pueblos.

Siempre los imperialistas o agresores lo hacen por nuestro bien, para que adoremos al verdadero dios, el suyo, o quitarnos el atraso, eso sí llenando sus bolsillos y de esa forma llegamos hoy a los Estados Unidos de Norteamérica(USA), el ejemplo actual y más señero del imperialismo. Desde su fundación, que obtuvo mediante la guerra  contra el Reino Unido que era la potencia colonial, no ha parado de amenazar  a cualquiera que no le dejara hacer libremente su voluntad, siempre en beneficio de los intereses de los ricos de su nación y si no cedías, siempre la ha impuesto por la fuerza sea comercial o militar.  USA siempre ha estado en guerra, primero contra los pueblos americanos que casi fueron exterminados para ocupar sus tierras al oeste de los estados originales, hasta llegar al Pacífico tragando todas las tierras que pudieron arrebatar a los Estado Unidos Mexicanos, luego continuaron imponiendo sus intereses en toda América, interviniendo directamente o indirectamente en todos las nacientes repúblicas para apropiarse mejor  de sus recursos, a continuación se tragaron los restos del imperio español llegando a la desvergüenza de que la primera "constitución" cubana fue otorgada por el senado USA y luego siguieron poniendo y quitando gobiernos por todo el mundo hasta el día de hoy. Algunos recordamos Chile y las dictaduras americanas de la segunda mitad del siglo XX.
Esa manera de actuar ha sido y es una constante del mundo en que vivimos. Es cierto que hubo otros imperios que actuaron igual, incluso en la península ibérica radicó durante siglos, uno que con forma de monarquía es conocido como español, y del que algunos patriotas de opereta se sienten hoy orgullosos, como si  la inmensa mayoría de los españoles no hubieran sido las primeras víctimas del imperialismo español, como hoy lo son los más pobres del pueblo USA.
Los europeos tras la segunda guerra mundial y a cambio de la protección del poder militar USA contra el indudable expansionismo soviético, dimos a las empresas norteamericanas dominio total sobre nuestra economía, que los gobiernos USA ejercían guardando las formas diplomáticas, como si realmente fuéramos socios de ellos en pie de igualdad a través de organismos internacionales como la OTAN, la ONU, la OMComercio,etc... 
Esta manera de actuar educada con los europeos y con las otras potencias que gozan de poder atómico se ha roto definitivamente con Trump, que  en el fondo continua haciendo lo mismo que hasta ahora hacían sus antecesores, pero sin ningún respeto formal  a las otras naciones y menos aún a los organismo internacionales,  que habíamos desarrollado para encauzar los conflictos  entre los distintos intereses de los diferentes países.
Cuando en 2003 Bush hijo decide derrocar al régimen de Sadam Hussein tiene que inventarse el pretexto de que ha desarrollado "armas de destrucción masiva" ilegales, pero desde la llegada de Trump en 2025 los USA atacan a quien quiere, sencillamente porque se puede, porque su poder militar es aplastante y ya lo ha demostrado en Venezuela, aunque parece que en Irán  le va a costar trabajo cantar victoria, La alianza  de Trump con el gobierno genocida de Israel le transforma en  un criminal, eso sí,  lenguaraz y venal pues se enriquece, él o sus millonarios amigos con las guerras en las que anda metido.
Seguramente no podemos pararle los pies, porque España sola no puede y los europeos son dificiles de poner de acuerdo  cuando USA e Israel están por medio , pero al menos deberíamos ser capaces de oponernos a sus atrocidades, cualquiera que sea el precio a pagar, yo al menos estoy dispuesto.... que al menos nos quede la honra de habernos opuesto, Seguiremos hablando del tema otro día si encuentro un hueco. Feliz Semana Santa.

jueves, 26 de marzo de 2026

LA ESTRELLA DE MAR Y EL POZO ANDALUZ

 


Las elecciones andaluzas serán el domingo 17 de mayo y quería escribir un artículo útil que animara a mis amigos lectores  a participar en política, cada uno a favor de la opción que prefiera para el mejor gobierno de Andalucía. Por más que me ponía, no hilaba un texto que reflejara mi deseo sin caer en el panfleto, y hace un rato una amiga me ha enviado un enlace a un  magnífico artículo de Martín Blanco del 25 de marzo de 2026 publicado en El Independiente de Granada,  https://www.elindependientedegranada.es/politica/estrella-mar-pozo-andaluz.

Ya me hubiera gustado haberlo escrito, y sin más preámbulos invito a leerlo.

LA ESTRELLA DE MAR Y EL POZO ANDALUZ.        

 "Hay historias que, de puro sabidas, corren el riesgo de parecer tontas. Y, sin embargo, aguantan mejor que muchos análisis sesudos. Una cuenta que, después de una tormenta, la orilla quedó sembrada de estrellas de mar. Miles. Un hombre vio a un niño que las recogía una a una para devolverlas al agua y le dijo, con ese tono que gasta la gente razonable cuando quiere quitarle a otro las ganas de hacer algo, que aquello no servía para gran cosa, que eran demasiadas, que el mar no iba a notar la diferencia. El niño lanzó otra y respondió: para esta sí. No está mal la respuesta. Tiene algo de inocencia y algo de tozudez, dos cosas distintas, aunque a veces las confundan quienes nunca se agachan a recoger una estrella.

Me acordé de esa historia en una Andalucía que lleva ocho años esperando y que ya aprendió a llamar paciencia a casi todo. Me acordé de esa historia ahora que Moreno Bonilla convocó elecciones y ya han empezado a trabajar los pronosticadores. Ganará la derecha, dicen; quizá con el PP algo más corto de fuelle y Vox recogiendo lo que caiga; quizá con un PSOE que no acaba de salir del atasco y una izquierda que lleva tiempo en ese oficio tan cansino de no levantarse del todo ni terminar de caerse, de no unirse para clamar la unión. Puede pasar, claro. Lo que no debe ocurrir es que el pronóstico haga el trabajo de la derrota antes de que la derrota exista.

Lo llamativo no es que haya encuestas malas. Lo llamativo es la prisa con que aquí se les pone mantel, se les santifica y se les llama destino. Sale una foto de marzo y ya hay quien reparte las esquelas de mayo. En Andalucía tenemos a veces esa afición: confundir una racha con una condena, una inercia con una ley de la naturaleza y una tertulia con el juicio final. Sin ponerse muy científicos, a eso podría llamársele el error de los pronosticadores: ven una foto fija, le ponen cara de destino y ya despachan el álbum entero. 

Pero la política no es una finca cerrada donde todo crece en línea recta. Lo que hoy parece sólido mañana descubre grietas; lo que hoy parece dormido mañana se mueve. No por milagro, ni por esos cuentos de autosugestión que tanto gustan a los fabricantes de consignas, sino porque debajo de la superficie siguen trabajando el malestar, la necesidad, el hartazgo, la decepción, la esperanza y, a veces, una tímida voluntad de volver a mirar. A una parte de lo que llamamos izquierda andaluza le ha dado por administrar la tristeza, como si fuera una herencia familiar. Demasiado comentario sobre sí misma, demasiado ajuste de cuentas en voz baja, demasiada dificultad para salir de la conversación interna y volver a pisar la calle. Habla de Andalucía a veces como quien mira una piedra: inmóvil, cerrada, resignada a ser lo que fue. Y no. Aquí la gente se enfada, se abstiene, vuelve, castiga, se harta, perdona. No son estratos geológicos; son personas. Parece que no se mueve, pero se movió.

Porque además ocurre que los pronósticos no solo describen; también contagian. Cuando demasiada gente empieza a repetir que algo es inevitable, esa supuesta inevitabilidad gana una fuerza prestada. No porque sea verdad, sino porque la resignación trabaja gratis. Hay mayorías que se sostienen menos por su vigor que por el desistimiento anticipado de quienes deberían discutirlas. Primero se acepta el marco del adversario, luego su ventaja, después su normalidad y, al cabo, hasta su permanencia parece una forma de sentido común. Ahí no nos deben encontrar.

Y así volvió la historia, que acaso no era la primera vez, sino apenas la última de sus repeticiones. No porque a los resultados de una elección se les dé la vuelta con un gesto bonito, ni porque baste esa fe de sobremesa según la cual “todo puede pasar”. La estrella de mar sirve para recordar que entre la comedia de los muy animosos y la comodidad de los ya rendidos, hay un terreno concreto en el que la gente actúa. Un artículo que da con la tecla. Una conversación que saca a alguien del bostezo. Un militante que deja de gestionar el desánimo y vuelve a tener algo que contagia. Ese votante andaluz que todavía dice, entre enfado y pena, "yo al PSOE lo voté siempre, pero ahora…" y que hoy vuelve a pensárselo. Aquel que deja de mirarse el ombligo y afear la posición de los demás. Un votante que decide no alquilarle la cabeza a la encuesta del mes. A estas alturas, no necesitamos que nos traduzcan el padecimiento. Lo que uno les pide a los suyos no es una emoción mejor redactada, sino una política que vuelva a proteger la vida corriente: la sala de espera, el alquiler, el cuidado de los hijos y de los mayores, el jornal, la dignidad de los jornaleros y de los migrantes explotados bajo los plásticos, el consultorio del pueblo, la vivienda del que empieza, la tranquilidad del barrio y el derecho de los vecinos a no vivir a oscuras porque algunos hayan decidido adueñarse de la luz y de la calle. La utopía. No hace falta una épica nueva. Hace falta que la política vuelva a parecerse al amparo, a la esperanza concreta. Porque también la seguridad -la de llegar al médico, la de encontrar casa, la de que tus mayores estén atendidos, la de que tu barrio no se degrade y la de que un chaval no tenga que irse para empezar a vivir- forma parte de la vida decente, aunque la derecha crea que esa palabra solo le pertenece a ella.

El andaluz ha tragado bastante como para distinguir entre quien le habla claro y quien le toma la medida. Por eso Moreno Bonilla empieza a producir esa fatiga de los gobernantes que siempre parecen muy afectados por lo que pasa, aunque no tanto como para arreglarlo. No solo por lo que no arregla, sino por cómo lo cuenta: lágrimas selectivas para unas escenas e indiferencia para otras, mucha comparecencia y poca solución y un ojo puesto en Madrid cada vez que toca responder de lo que le corresponde. Una cosa era discutirle a la izquierda sus errores; otra, bastante distinta, es este gobierno que a veces parece más pendiente del encuadre que del arreglo.

Hay una vieja historia china que cuenta que una rana vivía en el fondo de un pozo. Desde allí veía un pequeño círculo de cielo y pensaba que el mundo terminaba justo en aquel borde. No era un animal tonto; simplemente miraba desde un sitio estrecho. Y quien vive mucho tiempo en un pozo acaba tomando por horizonte su propia limitación. A veces da la impresión de que Andalucía se piensa así: desde el fondo de un pozo. Se mira una encuesta, se infla un rumor, se anotan dos inercias y ya se concluye que el cielo político tiene exactamente ese tamaño. Se llama realismo a achicar el horizonte. No se trata de negar la dificultad, que sería de ingenuos. Se trata de no convertirla en religión. Ninguna mayoría es eterna, ninguna sociedad queda clausurada por una racha y ninguna alternativa revive sola; pero tampoco se muere mientras quede quien haga algo más que velarlo.

Por eso conviene volver, una última vez, a la orilla y al pozo. La estrella de mar no cambia el océano, pero cambia una suerte. La rana no descubre un cielo nuevo: descubre que el viejo era más grande de lo que le enseñaron sus paredes. Aquí no se juega solo una elección. Se juega cuánto tiempo más va a aceptar esta tierra que la nombren por lo que pierde: derechos sanitarios que se erosionan, vivienda que no aparece, dependencia que no llega, empresas que se marchan, jóvenes que se van, pueblos que se vacían y salas de espera convertidas en paisaje cotidiano. También se juega cuánto tiempo más va a tolerar a un gobierno que, casi siempre, comparece antes para explicarse que para resolver. Nada de eso es paisaje. Es la forma en que se ha ido educando la paciencia andaluza para que soporte lo que no debería soportar.

Hace falta presencia, constancia, organización y coraje. Hace falta volver a hablar con quien se cansó, arrimarse a quien duda y tocar de nuevo a la puerta de quien se fue quedando en su casa.

El cielo no se ha hecho pequeño: pequeño es el pozo desde el que algunos lo miran. De nuestra parte toca volver a la orilla. Mojarse. Ensanchar otra vez el horizonte andaluz. Decir que esta tierra no está condenada ni al cansancio ni a la obediencia. Y comprometerse, a hacer lo que toca para que no la sigan gobernando como si ya no esperara nada."