Contra todo pronóstico este domingo he pasado un buen día. Soy afiliado socialista hace 45 años y he asistido como interventor en mesas electorales en Córdoba, Dos Hermanas y esta vez en La Antilla(Lepe), con resultados diferentes: buenos o malos, pero nunca me han afectado personalmente. Aunque los socialistas previamente manteníamos el optimismo, porque sin moral de victoria la derrota es segura, aquí en Lepe las expectativas eran muy bajas así que iba preparado para un mal resultado, lo que no esperaba es que lo iba a pasar muy bien.
Llegué un poco antes de las 8 de la mañana y mientras se constituían las cuatro mesas dentro del edificio público, el apoderado del PSOE nos daba la documentación a los interventores y al lado ya estaban los interventores del PP, el doble que nosotros y ya no había nadie más de ningún grupo político. Nos saludamos cordialmente a la espera de que nos llamaran para ocupar nuestro sitio en la mesa. El espacio estaba muy sucio de papeles y plástico y una interventora del PP se arremangó, entró al edificio y salió con un escobón dejando aquello decentemente en un pispás, me recordó a nuestros militantes de la transición
Entramos y cada uno se incorporó a su mesa, en la mía una presidenta y dos vocales en el centro, y dos interventores del PP a la derecha y yo a la izquierda, que era el lugar que estaba libre. Nos presentamos: Betsabé, José María, Manuel, Miguel Ángel, Bella y yo.A las 9 comenzaron a llegar los votantes y me dí cuenta que yo no conocía a casi nadie, mientras ellos saludaban afectuosamente a casi todos y como les daban la mano, a mi también me la daban educadamente.
Luego llegaron varios apoderados de Vox, visiblemente preocupados porque al principio había llegado a nuestra mesa una joven que decía ser apoderada, pero que no traía la acreditación y luego se quedó por la entrada, pasados esos momentos, fueron discretos y educados explicándonos que la otra estaba expulsada de su partido. Casi a las tres de la tarde, invitado por el PSOE. me fui a almorzar a un bar cercano con un jovencísimo interventor socialista que ya conocía de antes y con el que si hablé de política
En la lista de electores de la mesa había 456 de los que votaron 294, solo 16 por correo, un 64,5% de participación, y luego también los tres interventores. No hubo colas y si mucha gente que se equivocaba de mesa, pero tuvimos ocasión de hablar mucho entre nosotros, obviamente nada de política, ni religión pero si mucho de nuestras vidas y ocupaciones; como algunos eran ocurrentes , hubo momentos divertidos, así que el tiempo se pasaba sin sentir y me permitió ver las caras de los votantes, como si fueran paseantes y yo estuviera en una mesa de café con unos amigos charlando mientras.
El recuento fue muy rápido y las incidencias y errores se resolvieron educadamente desde el sentido común con el resultado de : PP 166/ Vox 56/ PSOE 26/ AA 23/ SALF 10/ PorA 9/PACMA 2/ mundo+justo2/ falange 1 y las otras seis candidaturas, cero. Felicité a los del PP, firmamos todos y tras despedirme me fui el primero. Fue un día muy interesante para conocer a mis vecinos y comprobar la buena educación democrática de todos y también, porque no decirlo, para poder afirmar que ni los del PP ni los de Vox tenían rabo ni cuernos.
Que el resultado no me gusta es una obviedad, pero desde luego estoy satisfecho de que el electorado haya participado (casi 65%) y los resultados sean claros: el PP baja algo pero ha ganado claramente, Adelante Andalucía es el ganador a la izquierda y gana el pulso a Por Andalucía. Vox sube un poco y el PSOE baja otro poco.
El PSOE ha bajado no porque haya hecho una mala campaña, ni porque la candidata sea mala, sino porque hemos hecho un trabajo que daba resultado antes, pero ahora ya no. Incluso nuestro respeto en la pasada legislatura al protagonismo de los movimientos sociales en la lucha por la sanidad y educación pública, es interpretada como dejación desde la izquierda, aunque hayamos estado siempre detrás de ellos y los hayamos apoyado en el parlamento, sin partidismo; personalmente creo que es lo que hay que hacer si queremos una sociedad viva.
Ya no sirve de nada basar una campaña en HECHOS incontestables como el deterioro de los servicios públicos: Sistema de Salud, con fallos terribles y retrasos inadmisibles, trasvases de dinero de la pública a la privada en educación, infrafinanciación de las universidades públicas, retrasos record en la ayudas a la dependencia, etcétera, y no sirve, porque quien lo dice y ofrece la alternativa no goza de credibilidad para una parte importante del electorado. los que creen firmemente que Pedro Sánchez es un corrupto y está hundiendo a España y María Jesús era su mano derecha. Si a esto le sumas que ese electorado cada vez más cree que ese deterioro de los servicios públicos es culpa de Pedro Sánchez que quita dinero a Andalucía para darlo a Cataluña y así mantenerse en el poder, y no es debido a que los gobiernos de derechas necesitan recortar para poder bajar los impuestos a los más ricos, sino que la culpa también es de PS porque nos ha llenado de demasiados inmigrantes que hacen uso de ellos, de hay el invento de la "prioridad nacional" que parece que convence a muchos pobres de que los servicios públicos fallan porque hay demasiados "negros" y "moros" y no porque se bajan los impuestos a los ricos.
Las elecciones se ganan desde la emoción, no desde la razón, desde que hemos entrado en el nuevo mundo líquido de la posverdad, o de la mentiras, o de que cada uno tiene su verdad. De nada vale montar mítines, poner carteles como hace 30 años, repartir propaganda a mano, porque una parte importante del electorado te rechaza de principio, porque en las redes nos ganan por goleada, y el sistema de medios está en manos de los mismos ricos, que lo que quieren es que les bajen los impuestos.
Si el PSOE y la izquierda en general no se moderniza con nuevos líderes capaces de conectar con la mayoría del electorado, iremos encadenando derrotas, aunque ahora en Andalucía algunos vean renacer la esperanza de la izquierda en Adelante Andalucía, que tenía un candidato atractivo capaz de hacer llegar su mensaje y que ha conseguido dejar casi fuera de juego a la coalición de izquierdas dónde ellos deberían haber entrado. Algunos creen que esto puede cambiar algo, como si esto no lo hubiéramos vivido ya varias veces antes con los liderazgos carismáticos de Julio Anguita o Pablo Iglesias Turrión, como si a pesar de su éxito inicial, no fuera una muestra más de lo que Lenin conideraba "infantilismo de izquierdas", que está continuamente reinventándose en busca de "autenticidad", pero que favorece la división y lleva al alejamiento de las mayorías que son necesarias para gobernar, porque siendo purista y muy de izquierdas cuando alcanzas el gobierno y te pringas ya no eres puro y vuelta a empezar.
El PP tenía el gobierno y Moreno Bonilla es un buen candidato que domina la emoción, además cuenta con muchos militantes comprometidos por todo el territorio por lo que derrotarlos electoralmente será difícil. Personalmente no creo que impedir su investidura o forzar otras elecciones nos lleve a nada bueno, sino al contrario, a una derrota mayor. Por eso si nos piden la abstención del PSOE de forma razonada para no caer en el abrazo de Vox y sus exigencias, por el bien de Andalucía deberíamos de abstenernos y transformarnos en la leal oposición, lo que ellos no han hecho con nosotros nunca, aunque ello no favoreciera la aparente estrategia de Pedro Sánchez de "agudizar las contradicciones" llevando al PP a los brazos de Vox.
El PSOE de Andalucía tiene que tener un intenso debate interno, la agrupación de Lepe ya tiene convocada una reunión esta tarde de martes y ese es el camino. No solo hay que cerrar filas sino tomar un buen rumbo. Sé lo que pienso y trataré de defenderlo en mi agrupación y luego aceptaré lo que decidamos colectivamente, cerrando filas con la mayoría, pues como afiliado socialista nunca seré desleal.

