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jueves, 26 de noviembre de 2020

¿ESTÁ EN PELIGRO EL ESPAÑOL? UNA PAMEMA PARA DEBATIR. neonormalidad 28

 


Lamento profundamente que la derecha española en medio de la pandemia haya centrado el debate sobre la nueva ley orgánica de educación, en el falso peligro sobre el futuro del español por la supresión de un adjetivo que nunca debió figurar en la ley anterior. Al parecer  forma parte ahora de una estrategia política más amplia para intentar derribar de una vez a este gobierno democrático con mentiras, porque como lo consideran ilegítimo y traidor, todo vale: ETA, víctimas, libertad,… asuntos que en su boca me enfadan. La derecha española tiene muy mal perder y nunca han aceptado pacíficamente ningún gobierno de izquierdas tras la restauración de la democracia, porque ellos y sus medios afines ladran cuando las urnas no le son favorables, como Trump ahora. 

El hecho de que en una ley  española figure o no el español o castellano como lengua vehicular, nada tiene que ver con la importancia o extensión de la enseñanza del español, para el que no lo sepa, "vehicular" adjetiva  a la lengua  que se usa instrumentalmente  como intermediaria en el aprendizaje de las materia normales de la enseñanza. Cuando en 1975 me interesé por primera vez en ese asunto al empezar a dar clase en la Escuela de Magisterio de Córdoba, comprendí que entonces se le daba mucha importancia en preescolar a usar la lengua materna del niño como vehicular para no generar desigualdades en el acceso a la educación sobre todo en poblaciones desfavorecidas de zonas plurilinguísticas como la ciudad de Nueva York, que se planteaba entonces  las dificultades de dar enseñanza en las 52 lenguas maternas diferentes que creo recordar tenían entonces los alumnos de preescolar en la gran urbe. Felizmente a alguien se le había ocurrido un poco antes que  sin discutir la importancia del asunto de la lengua vehicular, era mucho más práctico y barato para compensar las desigualdad inicial entre los niños poner en la televisión pública un atractivo programa educativo en inglés para los preescolares como fue BARRIO SÉSAMO. Luego fui dándome cuenta  que, en mi opinión, era un asunto poco importante para el éxito escolar sobre todo en niveles básicos, medios o superiores y es más, resultaba enriquecedor que la lengua vehicular fuera diferente a la materna para desarrollar más competencia en el aprendizaje de otros idiomas, tan necesaria en el mundo global en el que ya nos desenvolvemos.

Esto es tan verdad que  de hecho algunos españoles, los más adinerados, usan desde hace tiempo el inglés como lengua vehicular para la enseñanza  de sus hijos, o el francés o el alemán en colegios muy frecuentados por las elites de las grandes ciudades y otros muchos españoles están siendo formados con dos lenguas vehiculares en las comunidades autónomas con lengua propia distinta del español y a veces en tres lenguas como en Euskadi, normalmente incluyendo el inglés. En el resto de España, señaladamente en Andalucía desde hace años se está implantado el bilingüismo es decir que se usan dos lenguas vehiculares, porque además de usar la lengua materna para enseñar las materias ordinarias del plan de estudios, algunas o la mayoría de ellas se cursan en inglés, por ejemplo para impartir matemáticas o ciencias naturales, sin que nadie haya detectado que esto sea un impedimento en la correcta formación de nuestros escolares, sino más bien me parece que es lo contrario. Cuantos más idiomas hablen los españoles del futuro mejor nos irá a todos y también al español como idioma mundial que tantos beneficios nos reporta y nos continuará reportando si no perdemos el tiempo en tonterías, muy de la época del imperativo: "habla la lengua del imperio" que algunos parecen añorar, como si entonces “se ataran los perros con longanizas”.

Este asunto tan manipulado, hablo desde mi conocimiento profesional y político de la educación durante muchos años, nace  a raíz de la imposición legal establecida  "ex novo" en la ley WERT en 2013 del español como lengua  vehicular con el  siguiente literal :  «el castellano es la lengua vehicular de la enseñanza en todo el Estado, y las lenguas cooficiales lo son también en las respectivas comunidades, de acuerdo con sus estatutos y normativa aplicable», por  cambiarlo decir y decir ahora en la nueva ley este “peligrosísimo” texto :  “Las Administraciones educativas garantizarán el derecho de los alumnos y las alumnas a recibir enseñanzas en castellano y en las demás lenguas cooficiales en sus respectivos territorios de conformidad con la Constitución española, los Estatutos Autonomía y la normativa aplicable” , acorde literalmente con lo que dispone la Constitución española de 1978 que para nada entra en el asunto del idioma "vehicular" de la enseñanza.  Algunos creen que   "manoseando" la Constitución y exigiendo  el cumplimiento  a rajatabla de los artículos que les convienen,  tal como ellos los interpretan van a obtener réditos políticos, mientras se empeñan en no cumplir  otros artículos que no les gustan.

Nunca había figurado  el adjetivo pedagógico-tecnocrático de  "vehicular" en ninguna ley orgánica de educación,  de las que hemos tenido demasiadas, y sí a mí también me parece que han sido demasiadas, sencillamente porque la mención expresa a la lengua vehicular  no es necesaria y por tanto es intencionalmente gratuita,  ya que nuestra Constitución española establece con toda claridad en su artículo 3: "1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. 2. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos. 3. La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección.", que “se puede decir más alto pero no  más claro”. 

Wert y el PP con su mayoría absoluta y sin apoyo de nadie más, introdujeron  esta PAMEMA (según el DRAE: hecho o dicho fútil y de poca entidad, a que se ha querido dar importancia) de la lengua vehicular. Fue introducida expresamente con el objetivo declarado  de "españolizar Cataluña", de lo que se sentía orgulloso el muy fatuo ministro, que ufano se vanagloriaba de ello y lo dijo expresamente en el Congreso de los Diputados  el 10 de octubre de 2012, encabezando la estrategia suicida del PP que pensaba y ¿piensa? que para ganar elecciones  en España es bueno exacerbar el anticatalanismo  en el resto de las regiones, con el resultado conocido de dar alas a los secesionistas, para luego no tener ni la capacidad política ni los arrestos necesarios para parar al monstruo a tiempo y tuvieron que hacerlo "in extremis", tras la ilegal declaración unilateral de independencia, eso si con el apoyo de la oposición de entonces, leal como parece que sólo sabe serlo el PSOE, que tiempos. 

Entiendo que haya gente que no le guste que se quite el adjetivo, desde su concepción nacionalista española en todos los asuntos, pero en la España plural las palabras importan y o cabemos todos o no cabe nadie, algo parecido ocurrió cuando se aprobó la ley del matrimonio igualitario, que no homosexual o gay como sus opositores insisten, que muchos no aceptaban, y lo comprendo, el uso de la palabra matrimonio para las uniones de personas del mismo sexo. La nueva ley orgánica al eliminar esa referencia  pone en su sitio  una cuestión  que es completamente fútil para el futuro del español que está suficientemente garantizado por nuestra Constitución Española de 1978, por la tarea de la Real Academia Española en colaboración con las 22 academias asociadas y sobre todo por la pujanza y fuerza internacional de la lengua de Cervantes.


domingo, 22 de noviembre de 2020

TODO MI APOYO A PEDRO SÁNCHEZ. neonormalidad 27


 

  

En medio de una pandemia tan imprevisible reitero  la posición que llevo sosteniendo desde el principio y es que lo más inteligente para los ciudadanos es apoyar a los que nos gobiernan y seguir sus instrucciones, sean del partido que sean, porque no hacerlo sería el caos y el desorden y  estoy seguro que las autoridades democráticas lo hacen con la mejor intención, ahora con las medidas de confinamiento que nos ordenen y pronto con las órdenes de vacunación que nos den, en mi caso yo haré lo que me diga don Jesús Aguirre, el inefable consejero de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, sencillamente porque es el que está al mando.

Los que me conocen saben que no  es este el gobierno de España que hubiera deseado nunca y menos para un  momento tan crítico en la vida de los españoles, aunque  me resulta tranquilizador que esté presidido por el secretario general de mi partido, porque el PSOE es el partido central de la política democrática española desde 1931, por su capacidad de estar cerca de los problemas reales de los ciudadanos y de plantear casi siempre soluciones políticas dentro de un pragmatismo progresista que ha hecho avanzar a nuestra sociedad sin estar atados por planteamientos doctrinarios como suele suceder a nuestra izquierda, con las excepciones que estoy dispuesto a reconocer sobre todo en el lado del PCE. He dicho casi siempre, porque me vienen a la  memoria dos grandes errores cometidos por el PSOE en sus 141 años de historia, y seguro que habrá más que yo ignoro, uno en octubre de 1934 apoyando la “revolución” contra el gobierno derechista de Lerroux y otro cometido en 1936 negando al dirigente socialista Indalecio Prieto la posibilidad de ser el presidente del gobierno que a juicio de Azaña, presidente de la república, necesitaba España para impedir el golpe fascista que se preparaba, en ambos casos debe atribuirse la responsabilidad a Largo Caballero y sus partidarios que forman parte de los socialistas que a mi juicio tienen el defecto de  querer ser más comunistas que los comunistas. Esta fracción del PSOE, más  o menos numerosa dependiendo de la época, existe desde hace 99 años,  y nace a raíz de la escisión que se produjo en mi partido el 14 de noviembre de 1921 cuando los partidarios de abandonar la línea socialdemócrata, la tradicional desde su fundación 42 años antes,  fracasaron en su objetivo de que el PSOE dejara la Segunda Internacional para sumarse a la Tercera promovida por Lenin para apuntalar la revolución soviética, ésta ya fracasada pero parece que su fantasma nos sigue persiguiendo desde un pasado tan lejano y no seré yo el que crea que Pedro Sánchez, un socialdemócrata templado, es de esta fracción que más bien veo cercana hoy a Podemos.

Orgulloso sostengo que la mayoría de las mejoras sociales de las que disfrutamos los españoles se deben a gobiernos del PSOE, que en cada momento han sabido ser ACCIDENTALISTAS en beneficio de nuestro país, abandonando planteamientos dogmáticos como el antimilitarismo del no a la OTAN para conseguir el ingreso en la UE o el sí a la monarquía parlamentaria como forma política del Estado social y democrático de Derecho al que aspirábamos,  para facilitar la salida negociada de la dictadura, alguien imagina donde estaríamos si el PSOE o el PCE hubieran sostenido lo que sostuvieron en 1931 para derribar a la dictadura monárquica o durante el franquismo para derribar la dictadura o la sociedad sin clases a la que aspirábamos en nuestras actas fundacionales. Prueba de la bondad de nuestras acciones es que los  cambios han permanecido básicamente en las etapas en las que no hemos gobernado, porque casi siempre la derecha española es más conservadora que reaccionaria,  y por ellos seguramente no cambiarían nada, pero si otros lo cambian y funciona son pragmáticos y mantienen esos cambios.

Claro que también sé que sin duda los socialistas cuando gobiernan cometen errores, algunos de ellos imperdonables como la corrupción que normalmente hemos pagado en las urnas que es donde se deben sustanciar estas cuestiones políticas y no en los tribunales ni en  las tribunas de la prensa venal que difunde incesantemente mentiras sin ningún pudor, porque cuando la prensa investiga y descubre errores del gobierno o desviaciones de poder, al publicarlos está haciendo su trabajo al servicio de los ciudadanos que tiene derecho a una información veraz, igual que cuando la oposición denuncia esos errores y propone alternativas está haciendo su trabajo y hay que saber gobernar en medio de ese fuego cruzado democrático, del que deberían de excluirse las mentiras que con tanto descaro se utilizan ahora: ministerio de la verdad, pacto con Bildu, ataque al español y a la educación especial,…etc .  La estrategia de deslegitimar al adversario se ha instalado con fuerza en nuestra política y a mi juicio amenaza con destruir uno de los fundamentos de la democracia que es el respeto a los resultados electorales y que todos los votos tienen el mismo valor.

El actual gobierno en un tiempo tan difícil y con una oposición tan irresponsable ha tenido aciertos claros, pero  ha cometido errores a manojitos y no voy a ser yo el que los enumere aquí por no cansar a los pocos lectores que me queden a estas alturas, pero por citar algunos: el no haber hecho desde el principio como la Merkel en Alemania que depositó toda la responsabilidad sanitaria en los Lander, el no haber sido capaz de obligar a tener datos homogéneos en toda España, los retrasos burocráticos en el reconocimiento del tan necesario Ingreso Mínimo Vital, el haber consentido las salidas de tono antimonárquicas de algunos miembros del gobierno, que unos días están dentro del gobierno y otros días se sueltan la coleta y hace oposición… y para acabar, la deficiente gestión de la crisis migratoria en Canarias que era perfectamente previsible.

No somos un partido para la clandestinidad porque el debate interno y externo forma parte de nuestra idiosincrasia, por eso la dictadura franquista descabezó tantas veces como se reorganizaba la estructura dirigente del partido en el interior, siete comisiones ejecutivas federales entre 1945 y 1953 fueron detenidas,  hasta que solo se mantuvo en el exilio.  Los socialistas no somos disciplinados, ni cuando los nuestros gobiernan y nuestros estatutos consagran ese derecho a la expresión de la discrepancia tanto que somos el único partido que tiene bien regulado la existencia de corrientes  de opinión diferenciadas. Pero el no estar sometidos a una férrea disciplina y gozar de la más amplia libertad de expresión es posible en una fuerza política si se conjuga  con la lealtad  a las decisiones colectivas tomadas y a los dirigentes elegidos sobre todo cuando ellos gobiernan España y eso no está ocurriendo en este momento con exdirigentes que no tiene ningún respeto con el partido al que dicen pertenecer y se atreven a hablar en nombre de una militancia que votó a otros para la dirección en las últimas primarias, si, me refiero a Guerra o al bellotari que son lo que son gracias al PSOE contra el que se revuelven, y junto con otros  parecen haber comprado el discurso  lleno de mentiras y descalificaciones de la oposición y que son jaleados desde la prensa de derechas, que nunca han aceptado un gobierno socialista en presente, siempre en pasado para descalificar al actual. Claro que el PSOE no es de Pedro Sánchez  como no se cansan de decir estos bocazas, pero mucho menos es suyo, pues lo que ellos representaban fue derrotado por los afiliados socialistas en las primarias de 2017 que volvió a elegir  Secretario General a Pedro Sánchez por mayoría absoluta sin que hiciera falta segunda vuelta y lo seguirá siendo hasta que nosotros los afiliados le retiremos la confianza.

Nunca voté a Pedro Sánchez, no creo que haya mentido como sus enemigos  le acusan, otra cosa es que haya cambiado de criterio en varios asuntos, lo que es de políticos inteligentes, porque errar es humano y rectificar de sabios. Soy un leal militante socialista desde hace casi 40 años y él encarna hoy las virtudes  y defectos del PSOE, heredero de nuestra historia con sus luces y sus sombras y por ello lo apoyo como presidente del gobierno de España.


miércoles, 11 de noviembre de 2020

LA VACUNA DE PFIZER NO ES UN INVENTO DE PFIZER neonormalidad 26

 



Este artículo se titulaba ESPERANZA Y PRUDENCIA cuando esta mañana empecé a escribirlo, una vez que tuve claro que la noticia de la nueva vacuna lanzada el lunes a bombo y platillo por la multinacional norteamericana Pfizer,  no era sólo una maniobra para disparar su cotización en bolsa y beneficiar a sus propietarios, lo que sin duda ha sido y probablemente ha enriquecido a unos pocos que poseían ese tipo de información privilegiada. Se titulaba  así porque creo que  en medio de tanta muerte y desgracia es bueno recuperar el optimismo  y la confianza en la pronta solución de esta crisis, pero como somos como somos, me daba miedo que un exceso de optimismo nos hiciera descuidar las medidas de protección que todavía serán necesarias durante muchos meses hasta que de verdad todos  los seres humanos podamos vacunarnos y estar protegidos, hasta entonces hay que mantener toda la prudencia  y no tirar cohetes antes de tiempo.

La vacuna es  muy original, lo digo como biólogo, un poco antiguo pero biólogo, porque no es como las clásicas que utilizan virus atenuados o debilitados que al entrar en nuestros cuerpos desencadenan una respuesta  defensiva de nuestro sistema inmune, que creyendo que está frente a un invasor peligroso fabrica anticuerpos en exceso que quedan en nuestra sangre. Esos anticuerpos nos protegerán en el caso de ser infectados de verdad, pues están diseñados para bloquear a los virus peligrosos que son muy parecidos a los atenuados que estaban en la vacuna y así luego poder ser destruidos por nuestros fagocitos y linfocitos.

Esta vacuna es diferente pues no utiliza un virus atenuado sino una estructura más sencilla, un glóbulo lipídico (grasa) en cuyo interior hay una molécula de ARN mensajero que posee la información necesaria para que nuestras células fabriquen la proteína de la famosa espícula con la que el puñetero virus se pegaba a nuestra células y las infectaba. El virus original es una estructura mucho más compleja con una cubierta lipídica donde hay incrustadas diversas proteínas para proteger su interior donde está el material genético en forma de ARN pero  con la particularidad que una vez que entra en nuestras células se comporta como si fuera un ARN mensajero nuestro y nuestros ribosomas se ponen como locos a fabricas las proteínas del virus y así lo reproducen provocándonos terribles daños en una especie de suicidio inducido.

Esa estructura tan sencilla que se comporta como un minivirus en nuestro cuerpo  y que nos “infectará”, pero que solo tiene la capacidad de hacernos fabricar las espículas que dispararán nuestro sistema inmune produciendo los anticuerpos específicos para protegernos del maldito virus, es un nuevo diseño que no es un descubrimiento de Pfizer, sino de una empresa mediana biotecnológica de Maguncia en Alemania, propiedad de un matrimonio de origen turco, la inmunóloga Özlem Türeci y su marido Ugur Sahin que inventaron este método como mecanismo para la curación de algunos tipos de cáncer. Esta pareja de científicos son multimilllonarios desde hace años por la venta de su empresa anterior y comenzaron a trabajar en enero  en esta solución, que por cierto es la misma de otras vacunas que están en marcha. Cuando comprobaron que los ensayos con animales tenían éxito decidieron proponer a Pfizer una alianza para llegar antes a la solución que necesariamente tenía que ser rápida y para todo el mundo, hay que tener en cuenta que Pfizer es 100 veces más grande que su empresa y seguramente en la decisión haya influido la amistad de la pareja con los Gates que ya sabéis que según Trump son unos malvados multimillonarios que quieren implantarnos unos chips en el cerebro.

Asi que estoy contento porque se vislumbra una solución científica, pero más contento porque la  lidere científicamente una empresa alemana y mucho más contento porque la empresa sea propiedad de alemanes de origen turco y si se me permite mi felicidad raya en el éxtasis porque la noticia se produce a la vez que se confirma que nos libraremos de Trump y sus ridículas poses que opacaban sus muy peligrosas políticas xenófobas y racistas, por cierto Pfizer también fue fundada por un químico hijo de un pastelero alemán que emigró a USA.

Hay motivos para la ESPERANZA, pero no para ser tan estúpidos de perder la PRUDENCIA.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

¿TRUMP O BIDEN?. ¡MÁS EUROPA, ESTÚPIDOS!. neonormalidad 25

 



Mis familiares y amigos saben que llevo tiempo sometido a una dieta severa de noticias y sobre todo de informaciones televisivas. No es que no me interese la política, es que no me gusta el espectáculo que los medios de comunicación hacen con todo , incluida la política, la muerte o la vida de las personas o lo que sea necesario para obtener más audiencia que vender a los anunciantes o a los mismos políticos para ganar elecciones, todo eso me parece abominable.

He conseguido pasar las últimas semanas disfrutando de la compañía de personas que quiero, del sol y de la playa, incluso del baño en el agua fresca y agradable del Atlántico. No he seguido ni las payasadas políticas nacionales y mucho menos las del decadente imperio norteamericano sumergido en las locuras de un presidente atrabiliario en medio de unas elecciones cruciales. Ayer conseguí estar entretenido con la lectura de prensa atrasada quince días en la que sobre todo me recreo en los artículos de desconocidos y de los conocidos que respeto. Me acosté pasada la medianoche tras ver a la maravillosa Candice Renoir resolver un par de casos en Sète y al atractivo Varg Veum uno de los suyos en Bergen y sin saber que estaba pasando en EEUU, esa nación paradójica como su nombre que primero con dos EE nos llama, para luego asustarnos con sus UU finales.

Me he levantado tarde, casi a las 9, y y ya no he podido sustraerme porque mi mujer que no comparte mi dieta informativa tenía puesta la televisión, menos mal que en la 1 de TVE que informaba sobre el mar de fango en que Trump ha transformado el recuento electoral que según él no puede tener más resultado que su victoria y si no, como un niño enrabietado, rompe las urnas, sinceramente a mí  nunca me ha hecho gracia porque me recuerda en los gestos a los dictadores más sanguinarios y ridículos, una mezcla de Stalin  y Mussolini. Mientras desayunábamos he oído  a Borrell, tras ser interrogado sobre las consecuencias de estas elecciones dependiendo de quién sea el ganador, decir prudente: “Los europeos tenemos que aprender a poner nuestro futuro en nuestras manos” y al fin lo he visto claro, la respuesta a nuestros problemas actuales no puede estar en el viento, como decía la canción, pero mucho menos en lo que decidan los ciudadanos norteamericanos.

Me da igual el resultado que salga, pues si gana Trump se seguirán agudizando las contradicciones del sistema neoliberal con su falso proteccionismo en el que vivimos y que empobrece a la mayoría de los seres humanos, de algo me sirve haber sido marxista en mi juventud y haber estudiado a la inolvidable Marta Harnecker, pero si el vencedor es Biden no será mucho mejor porque tratará de recuperar el liderazgo clásico y “benevolente” de USA que tanto daño hace  y tantas guerras ha provocado, la diferencia será el número de años que nos queden para el gran desastre al que estamos abocados   por la rapacidad sin límites de los más ricos que lo quieren todo y a lo más que llegan nos es a compartir sino a estimular un crecimiento incesante que de margen para tener acumulado cada vez más y que haya sobras para que sobrevivan los miles de millones de pobres.

No, no me gusta este mundo, ya sé que soy un pequeñoburgués liberal que vive muy bien, pero no quiero acumular riquezas que no podré disfrutar en la vida que me quede. Estoy dispuesto a compartir para hacer posible un mundo donde todos los seres humanos hayan nacido donde hayan nacido puedan vivir con dignidad y disfrutar de los placeres terrenales que deseen sin hacer daño a nadie. Si, quiero un mundo de seres humanos iguales y libres y como eso ya se ha intentado  de diversas maneras sin conseguirlo y provocando terribles sufrimientos a millones de seres humanos yo propongo a los europeos que reforcemos la democracia en Europa y el llamado estado de bienestar y con un sistema científico poderoso y un potente ejército propio, sin ellos ni China, ni Rusia, ni USA te respetan, nos aprestemos a una pacífica larga guerra por una gobernanza mundial donde haya sitio digno para todos.

Ya sé que parece imposible, pero como los demás caminos ya han fracasado, no seamos estúpidos y luchemos por MÁS EUROPA. 

miércoles, 21 de octubre de 2020

¿QUÉ HACEMOS EN LA PLAYA? neonormalidad 24


Desde el 9 de junio, el  mismo día que se levantó el estado de alarma y se pudo viajar entre provincias limítrofes, hemos alternado largos periodos en La Antilla con escapadas breves a  Dos Hermanas, salvo en el mes de agosto que preferimos refugiarnos en la tranquilidad calurosa del interior porque había demasiados veraneantes en la playa.  

La pandemia y el cuidado que debemos tener las personas mayores de 65 años con algunos achaques, para no infectarnos del maldito virus, nos está inclinando cada vez  más a quedarnos en la Antilla, , pues salvo en julio y agosto hay poca gente por lo que es muy fácil mantener las distancias y además como es la zona costera de Lepe, goza de casi todos los servicios necesarios.

Sentado en la silla plegable unas cuantas horas todos los días cerca de la orilla, leía en mi libro electrónico, chateaba en el móvil, charlaba, nadaba, andaba por la orilla vigilaba algunos días a los nietos y recordaba veraneos familiares hace más de 40 años, cuando ni había móviles ni tenía ocasión de leer, es más creo que normalmente paseaba, charlaba y me sentaba directamente en la arena, mientras  los niños jugaban y tenía poco tiempo para mirar lo que hacían los demás, aunque sobre todo recuerdo mujeres al sol bronceándose, gente nadando, muchos niños jugando y paseantes mayores.

El pasado domingo 11 de octubre, quizá el último día con mucha gente en la playa me decidí a hacer un recuento de las cosas que hoy hacen  los playistas, el método que utilicé, objetivo aunque poco representativo, fue pasear por la orilla con el sol a la espalda, mirando hacia los que estaban sentados y anotando, mentalmente, que hacían hasta que completé 100 y este es el resultado: 36 charlando o pendientes de niños, 24 tecleando en el móvil, 9 hablando por teléfono, 9 tomando el sol, 9 leyendo en libro electrónico,  5 leyendo revistas, 5 haciendo pasatiempos, 3  leyendo libros de papel. Otros andaban o se bañaban, pero solo estaba interesado en lo que hacían los que estaban sentados, os preguntareis ¿para qué?, pues para entretenerme, para tener datos y poder comparar con los que tome los años próximos, si estoy, y sobre todo… para tener algo que contar en este artículo que no sea sobre la realidad política, social o sanitaria. Saludos, amigos

 

jueves, 15 de octubre de 2020

LA ENCUESTA.MONARQUÍA VS. REPÚBLICA neonormalidad 23

 


Pese a que estamos en medio de una gravísima crisis sanitaria, social, económica y política, la más grave desde que tengo uso de razón, que objetivamente nada tienen que ver con la jefatura del estado, al parecer hay algunos que creen que los principales problemas que afligen a muchos españoles: paro, desigualdad en todos los órdenes, violencia de género, etc, encontrarían mejor solución acabando con la monarquía e instaurando una república, ambas constitucionales. No voy  a entrar en los argumentos que utilizan, ni a criticarlos porque desde que me convencí que eran pretextos para acabar con el pacto de la transición democrática que llevó a la aprobación masiva de la constitución de 1978 que inauguró la etapa mejor de la historia de España para la mayoría de los españoles, dejaron de parecerme racionales y merecedores de  mi esfuerzo. Padecen "complejo adánico" que describió como nadie el gran psiquiatra andaluz, Carlos Castilla del Pino, que al parece tienen muchos españoles  de todos los campos y a lo que parece la mayoría de nuestros políticos y que les lleva a abominar de lo hecho por las generaciones anteriores, porque necesitan  periódicamente partir de cero destruyendo si es necesario lo hecho antes, para poder hacer realidad sus deseos.

El CIS hasta abril de 2015 preguntaba, aproximadamente cada tres años en su barómetro trimestral, sobre el grado de aceptación de la monarquía y del monarca, como sobre otras instituciones. Contra toda lógica política y más teniendo en cuenta el creciente grado de hostilidad a la monarquía en sectores de la población cada vez más amplios dejó de preguntarse basado en la razón cierta de que la monarquía no era uno de los problemas que preocupaba a los españoles, de hecho en estos últimos cinco años ha subido de un mínimo 0,1% a un escuálido 0,5% , el porcentaje de los españoles que creen que la monarquía es uno de los problemas importantes que tenemos. Incomprensiblemente para mí, al llegar Pedro Sánchez se siguió sin preguntar, ni tampoco tras la entrada en el gobierno de ministros de Unidas Podemos claramente contrarios a la monarquía.

En esta situación se ha realizado por la empresa 40dB una encuesta sobre la monarquía encargada por la  Plataforma de medios independientes, afines a algunas fuerzas política republicanas  y que ha sido financiada por  1.966 mecenas. Está recién publicada y cuyas 136 páginas he estudiado para hacer este comentario.

Me encantan las encuestas y las mejores son las del CIS cuyo Barómetro vengo siguiendo desde hace unos 32 años, y son las mejores porque las diseñan profesionales funcionarios con suficientes medios, se publican íntegras y permiten a cualquiera hacer sus propias valoraciones, pues bien, esta nueva ENCUESTA MONARQUÍA da unos resultados interesantes  que he comparado con los que sacó el CIS en abril de 2015, en la última vez que se preguntó  sobre la monarquía.  Obviamente el barómetro del CIS es mejor instrumento porque sus entrevistas son personales mientras que en esta nueva son online( es decir que los que no usan internet no han podido participar en ella), aunque esta es más completa al ser monográfica, tiene un sesgo indudable a favor de la gente joven en la selección de la muestra pues ha incluido un 2,4 % de entre 16-18 años que no suelen estar en este tipo de encuestas porque no son votantes pero que al parecer son más republicanos que la media  y lo que es un error imperdonable es que ha subrepresentado al grupo de mayores de 65 años que debería ser el 22,84% de los encuestados y solo son el 16,16% , un "error" muestral del 29,24 % en el grupo de mayores mayoritariamente favorable a la monarquía, invalida claramente esta encuesta. Pero, aunque todo esto le da un indiscutible sesgo prorrepublicano, no creo que sea intencionado sino consecuencia, no corregida, del método online usado que hace mucho más difícil encontrar encuestados mayores que usen internet.   Por lo demás  es muy interesante  porque coincide en lo básico con la encuesta del CIS de 2015, por ejemplo el grado de confianza en la monarquía era  del 4,34(sobre 10) y es del 4,3 ahora, solo superado por las fuerzas armadas, la justicia   y empatado con los medios de comunicación. La valoración positiva de la monarquía era del 57,4% y ha bajado al 53,7. La valoración del rey Felipe VI sobre 10 es del 5,8 y de la emérita Sofía del 5,9, mientras que la reina Letizia baja al 4,2 y el “expatriado” Juan Carlos cae hasta el 3,3 y creo que por decoro no han incluido la valoración de los líderes políticos, pero que si aplicamos los resultados de la última encuesta del CIS, el Barómetro de septiembre, sería de 4,6 para Pedro Sánchez, 3,3 Pablo Iglesias, empatado con el “huído” y 3,2 Pablo Casado de farolillo rojo.

Pese a los titulares interesados en los medios afines a la república, nos muestra la realidad de que el grado de confianza de los españoles en la Monarquía y los medios de comunicación(4,3) va tras las Fuerzas  Armadas(6,2) y la justicia(4,7) y delante de todas las demás instituciones con los partidos(3) en la cola. Este alto grado de confianza relativa en la monarquía me resulta sorprendente tras el crecimiento de los secesionistas que necesitan acabar con la monarquía para conseguir su objetivo y  la lluvia de informaciones sobre hechos muy negativos atribuibles  al anterior monarca que deberían haber deteriorado más el grado de aprecio al nuevo monarca. Hay muchos más resultados que son interesantes y que merecerían otro artículo

Vista la encuesta realizada sesgadamente por favorables a la república, como claramente he demostrado, si yo fuera  un irresponsable monárquico exigiría ahora mismo el referéndum, porque aunque dividiría de forma irreversible a la sociedad española, más de lo que está ahora, estaría ganada para su causa, a poco que fueran inteligentes y dejaran el peso de la campaña a los contrarios a la monarquía. Si,  la derecha subiría arropada en la bandera y con el monarca como estandarte y los  de izquierdas republicanos estarían obligados plebiscitariamente a tragarse un resultado por el que tanto pelean  y el resto de los españoles a esperar para que los políticos  encuentren ocasión  y puedan encargarse al fin de nuestros problemas.

Yo soy contrario al referéndum  porque creo que no hay nada mejor que la constitución de 1978 para gobernarnos, la  obra política más inteligente y con más consenso creada por los políticos españoles de la edad contemporánea y que más vale una mala monarquía constitucional conocida desde hace cuarenta años, que una buena república por conocer y que si segundas partes nunca fueron buenas, salvo en las saga de El Padrino, terceras no quiero ni pensarlo.

La imagen es una modificación de una bandera de España, la tradicional desde 1785, con el escudo que aprobó la II República y por tanto sin referencias borbónicas. 

lunes, 5 de octubre de 2020

PEDRO SÁNCHEZ ESCUCHA A LOS CIUDADANOS, neonormalidad 22



Nunca voté a Pedro Sánchez, ni a Zapatero, ni a Felipe González para llegar a presidentes del gobierno, aunque soy militante socialista de antes de que ninguno de ellos llegara a ese puesto. Nunca me he  alegrado mucho de que los socialistas ganaran ese puesto porque me ponía en la tesitura militante de apoyarlos sin poder seguir en la maravillosa actitud de crítico perpetuo.

Internamente siempre he votado a candidatos menos famosos y populares, seguramente porque soy de una fracción muy minoritaria que no tiene más partidario que yo y por eso nunca he aceptado ocupar ninguna responsabilidad orgánica en mi partido, al que siempre he sido leal porque aunque no soy un entusiasta estoy seguro que el PSOE es el menos malo de los partidos que pueden gobernar España y confieso que a veces, pocas veces, he llegado a pensar que era el mejor, como ahora pienso.

La semana pasada decía que no sabía si merecía la pena escribir a alguien nuestras quejas o propuestas y hoy debo confesar que de nuevo he escrito al presidente del gobierno, Pedro Sánchez,  y sinceramente creo que me ha escuchado.  El pasado lunes 28 de septiembre mi amigo y compañero Rafael Martin de Agar publicaba un artículo ( https://confidencialandaluz.com/formula-para-renovar-del-poder-judicial/) en el que explicaba de forma sencilla y clara la manera de cambiar la ley orgánica que regula el Consejo General del Poder Judicial para desatascar el veto de la derecha; lo leí el 29 a las 8 de la mañana y decidí enviárselo al presidente  a través del apartado “escribir al presidente del gobierno de España” en la web de La Moncloa  con un comentario propio y justo 25 horas después me llegó esta respuesta:

Estimado Sr. Casado Salinas: Nos ponemos nuevamente en contacto con usted en respuesta al escrito que ha remitido a la Presidencia del Gobierno, en el que nos hace llegar una sugerencia para la renovación del Consejo General del Poder Judicial, que hemos leído con interés. Con relación a esta cuestión, queremos señalar la necesidad de renovar instituciones tan importantes para el funcionamiento de nuestro país y de nuestra democracia, como son el órgano de gobierno de los jueces, el Defensor del Pueblo o el Tribunal Constitucional. Por ese motivo, el Gobierno de España no va a aceptar ningún bloqueo institucional y va a apelar a una mayoría parlamentaria alternativa para desbloquear órganos que no merecen estar bloqueados. Agradeciendo sus contribuciones que permiten al Presidente conocer las inquietudes y opiniones de la ciudadanía, quedamos a su disposición para cualquier otro asunto que desee tratar y le hacemos llegar un cordial saludo, Departamento de Comunicación con los Ciudadanos, Gabinete de la Presidencia del Gobierno”

 O sea que le escribes al presidente y su gabinete te contesta rápidamente y lo más curioso es que al día siguiente,1 de octubre, se publica que el gobierno sopesa cambiar la ley, como por otra parte era la propuesta de Podemos desde hace tiempo; el 2 de octubre ya sale la vicepresidenta Calvo hablando de la necesidad de la reforma de la ley en los mismos términos de nuestra propuesta y finalmente el 3, el presidente desde Bruselas anuncia que hay una mayoría parlamentaria para cambiar la ley.  No soy tan estúpido para creer que nuestra propuesta ha sido tenida en cuenta, porque en el fondo coincidía con lo que se estaba cociendo desde hace meses ante la cerrazón de la derecha, pero me gusta fantasear con la idea de que hemos sido la gota que ha colmado el vaso y que por tanto merece la pena escribir al presidente Sánchez porque además de oír, está claro que ESCUCHA.

La foto es de Sergio Pérez, magnifico fotoperiodista de la agencia Reuters y retrata a Pedro Sánchez, antes de tener el pelo canoso, escuchando atentamente al presidente Rajoy.