Powered By Blogger

lunes, 10 de agosto de 2020

NEONORMALIDAD Nº 11 "VACACIONES"

 


LUNES 10 DE AGOSTO DE 2020
Las dos últimas semanas he estado en La Antilla (Lepe) disfrutando del sol en la playa y  tomando baños de mar en compañía de parte de la familia y de algunos amigos; es una delicia que recomiendo y que suele sentar bien a la salud si no abusamos de la bebida y la comida. Diariamente iba a la playa de 10 a 12 y de 19 a 21, que son horas adecuadas para no achicharrarse y cuando la playa no está llena al completo, el resultado un bonito color bronceado y una ligera pérdida de peso que a mi siempre me sienta bien, pues como decía mi abuela Pilar: "tu  no eres gordo, hijo, sino  corpulento".
Aquello sería el paraíso si no fuera porque hay demasiada gente en la playa y muchos interpretan que estar de vacaciones les autoriza a hacer lo que normalmente no pueden hacer en sus casas  y me refiero sobre todo al ruido, con excelentes "camas" musicales,  a alto volumen,  gracias a unos pequeños amplificadores que ya me hubiera gustado a mi tener de joven, y que cuando les adviertes que bajen el volumen, te preguntan extrañados si es que no te gusta la música y más extrañados aún se quedan cuando les explicas que si que te gusta pero la que cada uno quiera y en el lugar adecuado. La playa debería ser un templo del silencio donde se escucharan las olas a poco que prestaras atención, pero no, el personal reproduce el salón de su casa. Luego está la costumbre de agruparse por docenas lo que les obliga a hablar a gritos y con conversaciones cruzadas, para finalmente dar suelta a los niños que invaden todos los espacios trayendo y llevando agua o arena que son todo un espectáculo del que hay que saber disfrutar con resignación, porque si te ocurriera llamar la atención al infante molestón podrías ser devorado por la jauría a la que seguro pertenece y que hasta ese momento no se había preocupado de sus andanzas, porque los niños son para comérselos... antes de que crezcan.
Porque cuando crecen y están de vacaciones salen de noche hasta las tantas a terrazas con música, a botellonas en las calles o en casa de algún infeliz  que la presta para el ocio de los púberes y cuesta trabajo dormirse y cuando lo consigues te despiertan seguro al rato. Luego no hagas tu ruido a las diez de la mañana porque los despiertas y se ponen de mal genio.
Luego están los mayores, como tú, que organizan fiestas en su casa con familiares a amigos, normalmente sin música pero conversando a gritos, doy fe que desde la terraza de mi dormitorio oí una "divertida" conversación sobre el presidente del gobierno en un porche que está a unos 50 metros, con risotadas incluidas. Pero si hay música y se pone a bailar pueden estar casi hasta el amanecer.  Por  la noche no hay casi mascarillas ni en la calle y menos en las casas. No hay más infecciones , creo, por la intervención de la virgen Bella, patrona de Lepe. Otro día hablaré de la vergonzosa situación de los trabajadores temporales que tan tácil sería de solucionar, para el bien de todos.
De modo que ante tal aglomeración ruidosa tomamos la decisión de volver temporalmente a nuestra casa en Dos Hermanas, hasta que  nuestros espías familiares nos envíen pruebas de que la "invasión bárbara" ha cedido un poco. Lo hicimos ayer tras recoger tomates y otras verduras de la huerta que cuida Silva en Cortegana con la intención de conservarla para el invierno y en ello estamos.
Que os voy  decir, una noche maravillosa, fresca y silenciosa , ni siquiera interrumpida por los maullidos lúbricos de los gatos o los cantos de las aves nocturnas, hasta las siete de la mañana   en que los amables albañiles  de la casa de al lado me tocan diana, que no me molesta en absoluto, pues es una hora maravillosa para leer el periódico y desayunar.
Por la mañana me acerqué al centro de la ciudad y por las calles todo el mundo con mascarilla y sin prisas y a la puerta del mercado la escena musical que está en el video, protagonizada por un conciudano rumano que se gana la vida haciéndonos disfrutar.
Esto si son vacaciones de verdad.






sábado, 25 de julio de 2020

NEONORMALIDAD Nº 10 "AYASOFYA CAMII, gracias Erdogan"


SÁBADO 25 DE JULIO DE 2020

Ayer pudimos ver como miles de turcos musulmanes se  emocionaban haciendo cola para entrar a la oración del viernes a la mezquita mayor de Estambul, tras 85 años desacralizada por decreto de Mustafa Kemal Atatürk, que como indica su nombre es el padre de la Turquía moderna. Yo la visité el 16 de octubre de 2015  cuando hice la foto al que es sin duda el monumento histórico artístico más  importante de Estambul y seguramente de Europa, si, porque Estambul es Europa y también Asia como bien sabemos desde que declamábamos de escolares "La canción del pirata" que escribió  Espronceda.
Aya Sofya, no es el nombre de ninguna santa, sino que hace referencia a la advocación del templo: "Santa Sabiduría de Dios" cuando fue construido bajo el gobierno del emperador Justiniano I y que en el 562 podemos dar como acabado en la forma interior que hoy tiene y asi estuvo casi mil años básicamente como catedral ortodoxa primada, el equivalente a San Pedro de Roma, hasta que el 29 de mayo de 1453, los turcos al mando del sultán  Mehmed II que inmediatamente la adecentó y la transformó en mezquita mayor de  aquella antigua gran ciudad, aunque sea un poco más moderna que nuestra Gadir o Cádiz. Primero se llamó Bizancio, con claro dominio griego, luego Constantinopla en honor del emperador del imperio romano de oriente y finalmente Istanbul, que quiere decir "la ciudad" y se pronuncia "is´tanbol".
Durante otros 500 años fue mezquita, pero Atatürk decidió acabar con el poder religioso que de alguna manera había sostenido a lo sultanes que él había derrocado para modernizar su país,  y lo consiguió, transformando el símbolo religioso en un museo que es como me gustaría que hubiera seguido, pero lo que no admito son las hipocresías de muchos y las lágrimas de cocodrilo de tantos que no han movido un dedo contra la violencia ejercida continuamente y sin interrupción por el Cabildo  de la Catedral de Córdoba contra la Mezquita, con capillas sin cuento, enterramientos, altares, gigantesca catedral dentro, exposiciones  de arte religioso cristiano sin medida, procesiones de semana santa y para colmo, muy recientemente, con el pretexto de poner unas lámparas nuevas han ubicado en las naves, centenares de nuevas cruces por si no estaba claro su dominio  y por si esto fuera poco tratando de falsificar la historia con la invención de una supuesta  basílica bizantina preexistente para sostener sus tesis delirantes en boca de clérigos que ni siquiera son capaces de pronunciar correctamente en latín el nombre romano de "Corduba" o corregir a quienes hacen un video en su nombre. Y siento que hasta el Papa Francisco se haya sumado al coro de plañideras, tras tantos años de silencio culposo ante las tropelías del cabildo cordobés.
Aya Sofya fue catedral bizantina y católica, mezquita, museo y ahora otra vez mezquita y como los "salvajes mulsumanes" turcos respetaron siempre la arquitectura original, tapando los mosaicos, estos se pudieron destapar  cuando la hicieron museo, y solo construyeron minaretes alrededor embelleciendo el conjunto, quizá el día de mañana otros gobernantes turcos pueden volver a transformar la joya en museo o cuando algunos de "esos llorones" monten una nueva cruzada y conquisten "la ciudad" de nuevo, entonces tendrán todo el derecho, el que da la conquista, a hacer lo que quieran con Aya Sofya, como sus antepasados hicieron con la Mezquita de Córdoba,
Mientras, disfrutemos del ahorro  de 9 euros que tendremos, pues los turcos no cobran cuando se visita una mezquita de culto y sigamos pagando 11 euros al visitar la mezquita de Córdoba.  Por eso doy las gracias al presidente Erdogan que es un demagogo, sin duda, pero el político que no lo sea que tire la primera piedra.


sábado, 18 de julio de 2020

NEONORMALIDAD Nº 9 “¿ESTAMOS LOCOS?, CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA”




SÁBADO 18 DE JULIO DE 2020
El número de brotes infecciosos crece sin cesar en toda España. En la noche del miércoles fue uno muy grave en una discoteca de Córdoba y ya hay zonas de España en confinamiento parcial que no augura nada bueno. De seguir avanzando la infección tendremos de nuevo que confinarnos de forma generalizada con las consecuencias sociales y económicas que ya sabemos se producen, máxime cuando los ojos de toda Europa están pendientes de nosotros y de nuestra responsabilidad para ser merecedores de la ayuda que hemos solicitado porque realmente la necesitamos.
Esta madrugada  como otras noches he salido  para ver planetas y estrellas e intentar, sin suerte, ver también el cometa Neowise que tanto se ha anunciado  y como a esa hora teóricamente se podía ver mirando al noreste un poco por encima del horizonte antes del amanecer, el mejor sitio cercano era a las afueras del Puerto del Terrón, en los aparcamientos que sirven a  los usuarios de la "Terraza-Disco Puerto de Indias" y allí me fui, sin ser consciente de que era fin de semana, para presenciar la situación dantesca que he comunicado a la Guardia Civil y mediante carta personal  al presidente de la Junta de Andalucía para que tomen las medidas urgentes necesarias.
“Estimado señor presidente:
Parece claro que el virus está entre nosotros y el riesgo de contagio es evidente y por eso las autoridades y señaladamente las andaluzas están tomando medidas cada vez más severas  para tratar de controlar los brotes que continuamente se producen.
Estoy pasando unos días en La Antilla, zona playera del municipio onubense de Lepe, dónde se ha incrementado el uso de la mascarilla, hasta ser casi total tras su decisión de hacerlo obligatorio. En la playa hay vigilantes contratados que pasan continuamente durante todo el día recordando esta obligación e impidiendo contravenciones  a la normativa como los juegos de pelota, hasta extremos que rayan en lo virtuoso. Es muy curioso ver a las personas paseando al borde del mar con mascarilla, mejor o peor puesta. En las terrazas la situación empieza a ser preocupante pero donde alcanza límites de grave irresponsabilidad es por la noche, concretamente en los locales de música o discotecas donde se concentran mayoritariamente personas jóvenes hasta el amanecer sin ninguna protección y en casi hacinamiento. Sirva de ejemplo  que esta mañana  he visitado el Puerto del Terrón a las 6 de la madrugada y alrededor de la Terraza Puerto de Indias había decenas de jóvenes que entraban y salían sin mascarilla, es más, ninguno llevaba mascarilla ni siquiera en el codo o en el cuello y me decían que así llevaban toda la noche y que la próxima noche sería igual. Allí no había ninguna vigilancia, ni nadie que recordara la normativa y denunciara los comportamientos contra la salud pública. Este tipo de concentraciones, como la de la discoteca de Córdoba, La Posada de Babylonia, son el peligro más grave en este momento de la pandemia pues de producirse una infeccción  generaría un brote imposible de controlar por el procedimiento que conocemos de "detectar, analizar, rastrear y aislar" pues a diferencia del caso de Córdoba que era una fiesta de adolescentes que se conocían, en esta cada uno había ido por su cuenta. Además de los más de 40 coches aparcados una decena de taxis estaban esperando para trasladar a todos a sus sitios. Las discotecas deben controlarse mucho más severamente y si, como en este caso, se produce esta ausencia de respeto a la normativa deberían de ser clausuradas, pues de nada sirve que los que asisten a las playas estén controlados, si por las noches muchos pueden contagiarse con completa libertad.
Confiando en que tomará las medidas necesarias, le saludo muy cordialmente.”

viernes, 17 de julio de 2020

NEONORMALIDAD Nº 8 "...EN LOS TIEMPOS DE LA PANDEMIA..."



VIERNES 17 DE JULIO DE 2020 
Cuando todo esto pase, si pasa, que es lo más normal, ya sabemos que se hablará de qué hacíamos “…EN LOS TIEMPOS DE LA PANDEMIA COVID-19”, porque esta pandemia que empezó en el otoño de 2019 durará años no meses, si todo va muy bien,  al menos hasta finales del 2021 que será el tiempo mínimo necesario para que toda la humanidad pueda disponer de sus dosis de vacuna. Al igual que la novela de Gabriel García Márquez que narra los amores entre Florentino Ariza y Fermina Daza  en Cartagena de Indias  a caballo entre el siglo XIX y XX, que necesitaba un título potente y le pusieron el de  “El amor en los tiempos del cólera” para añadir a una historia de amor “verdadero”, el dramatismo de una enfermedad infecciosa que diezmaba poblaciones y para la que todavía no hay vacuna eficaz, nosotros en el futuro para darnos importancia  hablaremos como sobrevivientes de esta tragedia y recordaremos que nuestra vida cambió de un día para otro,  como si esto mismo no hubiera ocurrido ya  muchas veces en la historia de la humanidad.
 Para los que crean que exagero, reproduzco las palabras de la prestigiosa viróloga, Margarita del Val: Estos van a ser los años de la pandemia y nos tenemos que hacer a la idea. ¿Que luego en vez de años es un año? Pues mejor. Uno de los errores del principio fue pensar que el estado de alarma iba a ser de dos semanas. Si te preparas para eso y luego son tres meses, lo llevas fatal. Esto va para mucho tiempo. Solo somos un 5% de seropositivos. Vamos a hacernos a la idea y no nos agobiemos con recuperar la normalidad. Mejor será poderlo celebrar después.”
Somos tan fatuos que no podemos dejar de ser protagonistas de los hechos notorios de los que somo contemporáneos y por eso casi todos los españoles que conozco que en mayo de 1968 tenían uso de razón o estuvieron en París en las revueltas o en las que se produjeron en otros sitios; yo lamentablemente en ese mes cumplí 16 años y disfruté de las fiestas cordobesas, aunque todo hay que decirlo, en el mes de julio pasé por la circunvalación de París en un viaje europeo mágico que hice en un Renault-8 con mi padre y dos hermanos y si bien no estuve descubriendo la playa que hay debajo del “pavé” de los Campos Elíseos, que otros jóvenes hacían para disponer de adoquines cómodos que tirar a las fuerzas policiales, yo, de verdad, si estuve muy cerca.
De 1968 recuerdo que lo que más me impactó fue la imagen televisiva de los tanques del Pacto de Varsovia por los bellos bulevares de Praga  el 21 de agosto para aplastar la llamada “primavera de Praga”, que fue un proceso de  democratización imposible en un país de la esfera de la URSS que trataba de llevar a cabo Alexander Dubcek, secretario general del partido comunista de Checoslovaquia. Fue un fracaso para ese  país  y una tragedia para la generación de checos que la impulsaba pero un gran éxito para los socialdemócratas y para la "causa", pues   tuvo la virtud de convencer definitivamente a muchos comunistas, entre otros a los españoles de que ese camino democratizador de las “democracias populares” era imposible y que era mejor para  mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora apoyar en Europa  alternativas políticas dentro de las democracias burguesas.
 Este tipo de crisis de salud deberían ser consideradas habituales entre nosotros, porque nos acompañan desde siempre,  a veces provocando la muerte de pueblos enteros, aunque es verdad que  hoy disponemos de un nivel científico sin precedentes, estamos un poco perplejos porque ahora es por un virus  “con unos ademanes muy poco ortodoxos”, en palabras de un joven virólogo español. Este virus saltó de sus animales hospedantes a humanos y le gustamos tanto que se quedó dentro de nosotros a vivir es decir infectarnos, enfermarnos para mejor reproducirse y finalmente matarnos a una cierta parte de nosotros, que no a todos pues el muy cuco nos necesita para vivir; primero fueron unos pocos  de golpe lo que saturó nuestros maltrechos hospitales y obligó al primer confinamiento  que ha durado tres meses y luego, ahora, si no somos capaces de controlar los brotes que aparecen sin cesar con estrategias parciales  de confinamiento se extenderá de manera explosiva y obligará a un nuevo confinamiento general,  y así de forma cíclica e indefinida hasta que no dispongamos de vacuna.
 La vacuna es un producto farmacéutico creado artificialmente y que debe ser inocuo para los humanos pero capaz de generar en nuestros cuerpos una respuesta del sistema inmunitario en forma de anticuerpos que puedn impedir la reproducción de los peligrosos virus auténticos.  Se llama vacuna o sea de la vaca, porque la primera fue descubierta por Jenner en 1796 al observar que los ganaderos que ordeñaban vacas con pústulas  de viruela vacuna en sus ubres no enfermaban de la viruela humana, así que actuó e infectó a humanos con ese pus y estos desarrollaban un tipo de viruela atenuada, no mortal, porque había provocado en el sistema inmune la producción de los anticuerpos necesarios, lo siguiente fue usar las pústulas humanas para vacunar... El 30 de noviembre de 1803 zarpaba del puerto de La Coruña el navío “María Pita” en el que el Dr. Balmis había incluido a 22 huérfanos, dos de ellos ya infectados, para llevar esta vacuna en vivo a todas las partes del imperio en una expedición de 3 años  que fue incorporando niños huérfanos de los puertos por donde pasaba y de esa forma vacunar a las poblaciones locales y por eso la participación del ejército español en el confinamiento recibió el nombre de “Operación Balmis”.  
En la gripe  de 1918, mal llamada española, se tardó más de 12 años en aislar el virus, ahora han sido dos meses,  y entonces la vacuna tardó 25 años aproximadamente y  hoy un siglo después tenemos que seguir vacunándonos porque los virus que cada año provocan la gripe van variando y por tanto las vacunas también. Como somos optimistas creemos que esta vez todo será mucho más rápido y hablamos como si una vez obtenida la vacuna ya todo estará arreglado para siempre, cuando sabemos que eso seguro que no será así porque el virus ya ha mutado y sigue mutando  y  si por suerte se consigue acabar con él, hay miles de virus por ahí en otros animales dispuestos a tomar su sitio y volver a “hacernos la puñeta”, así que mejor nos preparamos para vivir con esa incertidumbre, armados de paciencia, un buen sistema público de salud y dotamos a la humanidad de buenos mecanismos de cooperación sanitaria mejorando la organización mundial de la salud (O.M.S.), porque si hay algo claro  es que en este tipo de crisis no hay salvación posible, ni individual, ni de raza, ni de país, ni mucho menos de clase social. O nos salvamos todos o no hay salvación para nadie.
La imagen ha sido realizada por el estudio  de arquitectura POA de Córdoba, tratando el cuadro de Vermeer.

domingo, 12 de julio de 2020

NEONORMALIDAD Nº 7 “BAILANDO CON LOS PLANETAS”

DOMINGO 12 DE JULIO DE 2020

He retornado prácticamente a la vida, normal, que tenía antes de esta pandemia con una nueva afición, mirar al cielo, que se adapta muy bien a los consejos sanitarios para esta “neonormalidad” en la que estaremos bastante tiempo, al menos hasta que haya una vacuna eficaz para todos, porque se disfruta mejor con poca compañía y sin necesidad de barbijo(mascarilla) , con otra persona  a mi criterio es lo perfecto, pero nada impide hacerlo  en solitario o con un grupo numeroso si ese es tu deseo, como con el sexo, me han dicho;  se trata de disfrutar mirando al cielo y  ver estrellas y planetas para reconocerlos. Tiene muchas ventajas sobre otros entretenimientos, el primero es que es gratuito, no hay que esperar colas y se puede hacer en silencio, pero a diferencia de cuando se va a ver aves, puedes hablar con quién te acompañe porque los cuerpos celestes no se espantan.
Hay millones de personas con afición a la astronomía y la información básica  para empezar está disponible con facilidad en internet, basta con poner en Google: “como ver hoy Júpiter” o el cuerpo celeste que te apetezca, luego, es bueno tener una brújula para no perder el norte porque como suele hacerse de noche es más difícil orientarse, aunque en nuestros móviles podemos instalar la aplicación SKY MAP y con ella sabremos perfectamente que estamos viendo cuando miramos al cielo, más  o menos.
Cualquier época del año es buena para ver el cielo, aunque en verano es cuando más apetece por la agradable temperatura nocturna. Cada día  y cada hora el espectáculo es diferente, pues todos los cuerpos visibles se mueven, cada uno en su órbita y sometidos a las atracciones que las leyes de la física nos permiten comprender, luego está el movimiento relativo respecto a nuestra posición en la Tierra y en mi experiencia del hemisferio Norte la única estrella que siempre me ha parecido que está en un punto fijo es la Estrella Polar, que en nuestra era aproximadamente señala el norte geográfico  pues coincide en el eje de rotación de la Tierra, pero que no es fácil de encontrar en el extremo de la cola de la Osa Menor por su débil magnitud, salvo en los sitios sin contaminación lumínica y en las noches sin Luna . En el hemisferio Sur no se ve la Polar y su papel lo desempeña  incluso mejor, en mi opinión, la constelación de la Cruz del Sur, mucho más visible.
Hoy nos hemos levantado a las 5 de la mañana con el objetivo de tratar de ver el cometa Neowise que descubierto el 23 de marzo de este año, estaba el 3 de julio en su perihelio, en el punto más cercano al Sol, solo  a 43 millones de kilómetros de nuestra estrella y no volverá a estar “tan cerca” hasta dentro de  6.800 años. Es visible justo antes del amanecer pero la luz del alba lo hace desaparecer rápidamente y nosotros hoy no lo hemos visto pese a estar en un buen sitio y mirando al Noreste. El día mejor para verlo será el 23 de julio cuando esté en el punto más cercano a la Tierra a 103 millones de kilómetros y podrá verse al atardecer, pues aunque al estar más lejos del Sol perderá brillo contrastará mejor con la oscuridad de la noche, con una muy delgada luna creciente, no como hoy que  estaba más de media, como se puede ver a en la foto.
El paseo ha sido muy agradable y  nos ha permitido disfrutar  mirando al Este-Sur-Oeste  observando simultáneamente Venus, Marte, Saturno y Júpiter  estos dos haciendo un trío con Plutón que no se ve, Venus emparejada con la gran estrella Aldebarán y Marte con la Luna que lo dominaba todo. Urano y Neptuno nunca los he visto y Mercurio ha salido por el Este justo al amanecer a la vez que el Sol, por lo que  tampoco se ha visto, pero ver muy bien cuatro planetas no está nada de mal.
Impresiona la gran luminosidad de Venus, nuestro planeta más próximo a sólo 40 millones de kilómetros,  formando pareja con la bastante parecida de Aldebarán, una estrella que está 154 millones de veces más lejos.

El próximo martes  14 volveremos a salir para ver Júpiter en su punto más cercano, aunque eso ya son sutilezas que aportan poco a los aficionados que miramos con nuestros ojos ancianos y cansados ayudados con gafas y prismáticos. Lo mejor  no son los detalles  para lo que sería necesario tener un telescopio, sino  estar solos en silencio viendo completa la bóveda celeste y reconocer algunos de los cuerpos que a velocidades de vértigo deambulan presos de las leyes  físicas en un ballet cósmico de insólita belleza del que formamos parte como si nada.

martes, 7 de julio de 2020

NEONORMALIDAD Nº6 “EL MINISTRO FILÓSOFO”



MARTES 7 DE JULIO DE 2020
Desde que lo vi por primera vez en una rueda de prensa tras las declaración del estado de alarma supe que Salvador Illa era el hombre adecuado para hacerse cargo de una misión imposible: tranquilo, sensato, sin decir palabras de más ni una voz más alta que otra. Tiempo ha tenido en estos cuatro meses para meter la pata estando tan expuesto a los medios y no ha ocurrido. Le han dado fuerte y duro tanto políticos miserables como sus mamporreros mediáticos y casi nunca ha contestado; y cuando se ha visto obligado lo ha hecho con tal mesura y educación que si en la política española  hubiera más como él estoy seguro que llegarían a acuerdos en todo lo necesario para mejorar la vida de los españoles que a mi juicio debe ser el fin de la política.
Marcó la pauta de la indecencia el senador cunero Rafael Hernando cuando el 19 de marzo usó la expresión que titula este artículo para descalificarlo como ministro de Sanidad. A veces ante intervenciones durísimas se ha roto y ha estado al borde de las lágrimas, siempre contenidas, viéndose obligado a alargar sus respuestas hasta recuperar el sosiego, como cuando el indigno diputado y alcalde churriago Juan  Antonio Callejas le exigía que pidiera disculpas a una de sus clientas muy afectada por la muerte de su padre y subiendo el tono le recordó que “espectáculos los justos” y que él esas cosas las hace en privado y no delante de cámaras.
"Este señor" actúa con una chulería indecente y demostrando el poco aprecio a la cultura que tiene cuando usa como descalificación a alguien su condición y más cuando ésta es la de licenciado en filosofía. En España en democracia lo que menos ha habido ha sido ministros  de Sanidad médicos pues solo lo han sido 4 de  21 de los que 3 sobre 12 han sido socialistas y 1 sobre 11 de derechas, Ana Pastor que por cierto era y es buena, pero que decir del llorado Ernest Lluch que era economista. O sea que no ser médico es la regla y no la excepción.
"Este señor" es muy de citar a  filósofos en los discursos porque seguramente se los hace alguien instruido, como la atribuida a Marco Aurelio que leyó el 28 de mayo de 2016: “La sabiduría es el arte de aceptar aquello que no puede ser cambiado, de cambiar aquello que puede ser cambiado y sobre todo de conocer la diferencia” y que desde mi punto de vista podría formar parte del escudo de este buen ministro y seguramente un hombre noble del que me siento muy orgulloso de ser compañero socialista.
No sabía cómo acabar adecuadamente este artículo  cuando encontré uno breve publicado en El Periódico el 9 de mayo, firmado por Enrique Forniés Gancedo y que incluyo como colofón pues coincido con él de la a a la z:
“Salvador Illa no tiene formación científica. Académicamente no es experto en salud ni en práctica clínica. Sobre economía, ha cursado un máster en dirección y administración de empresas que finalizó en 1993. Sin embargo, está al frente del Ministerio de sanidad y bienestar social en un momento de crisis mundial. ¿Cómo va a ser capaz de responsabilizarse de una institución como esta? ¿No sería mejor tener al frente a un gestor profesional?.

El ministro Illa tiene estudios de Filosofía, una materia que apenas se detiene en las necesidades materiales y se pierde en metafísicas. Por eso, sus conocimientos no son los adecuados para encargarse de la crisis del covid-19. La Filosofía no parece tener en cuenta los medios necesarios para alcanzar los objetivos que nos harán salir del atolladero. Tampoco se ocupa de mantener al alza la economía ni de que los flujos del mercado continúen con la normalidad necesaria para que esto suceda.
Por el contrario, el ministro filósofo nos ha recomendado quedarnos en casa y seguir otras normas procedentes de la OMS que no parecen primar el funcionamiento del sistema económico. Pero, sobre todo, dejó dicho desde abril que para el Ejecutivo, la primera prioridad es la salud de los ciudadanos; la segunda, la salud de los ciudadanos y la tercera, la salud de los ciudadanos. En definitiva, que antes que el sistema puro y estrictamente monetario está la vida de las personas.
Porque eso es, entre otras cosas, lo que hace la Filosofía: en lugar de quedarse en un uso de la razón instrumental que une medios con fines, se replantea los propios fines. De ahí que, ante una pandemia donde lo que está en juego es la calidad de vida de las personas, en lugar de optar por el mantenimiento de un sistema determinado, el ministro Salvador se ha decantado por la protección de la existencia humana. Porque, mientras que los sistemas pueden adaptarse y reformarse, la vida humana es irrecuperable en cualquiera de los mundos posibles”.

sábado, 4 de julio de 2020

NEONORMALIDAD Nº 5 "DON GUILLERMO. RECUERDO DE UN HOMBRE JUSTO EN SU CENTENARIO"




SÁBADO 4 DE JULIO DE 2020
Don Guillermo Ariza Lovera, hubiera cumplido  exactamente 100 años a las 11 del mediodía  de hoy 4 de julio. Lo curioso es que fue  inscrito así, con el Don, el 5 de julio de 1920 por el juez municipal de La Rambla el licenciado en Derecho Don Manuel Cuesta Baena, que cuando yo nací resultó que había sido hermano mayor de mi abuela paterna y por tanto mi tío abuelo. No sé como lo llamaban de pequeño, pues tampoco el nombre era común y lo habitual es que siendo el segundo hubiera sido Rafael, el nombre del abuelo materno, pero su madre Doña Dolores Lovera Cabello no era una mujer común y como admiraba al Kaiser Guillermo, al que conocía a fondo pues era lectora diaria de la prensa, así llamó a su hijo.
El caso es que cuando yo lo conocí en la primavera de 1970, él tenía 49 años, se cubría con una gorra y conducía su primer automóvil, un flamante Seat-850 de color vino, con el carnet recién aprobado y yo con 17 años estaba despidiendo a su hija Lola (entonces María Dolores) en la puerta de la Facultad de Veterinaria donde ambos hacíamos primero  que entonces era común para las licenciaturas de Ciencias. Luego ya nos seguimos viendo con más frecuencia en  mis visitas a La Rambla en calidad de novio, donde todo el mundo lo conocía como Don Guillermo sin más apellidos.
Hizo los dos primeros cursos de  bachillerato en el instituto de Osuna donde estuvo interno y luego desde 1933 continuó en el colegio subvencionado de segunda enseñanza Alejandro Lerroux en la Rambla, iniciativas que la República extendió por toda la geografía española. Sobre él tuvieron mucha influencia dos mujeres especiales, sus dos abuelas: Dolores Cabello Doñamayor (de familia noble) con la que pasaba muchas horas oyendo música en gramófono  en su casa de la calle Puerta de La Rambla y Concha Salas Reina, mujer culta y valiente con la que  pasaba temporadas en su casa que estaba a mitad de camino de Osuna y con la que tuvo la suerte de vivir el golpe militar del 18 de julio de 1936 en Puente Genil, entonces tenía 16 años recién cumplidos, edad sobrada para ser fusilado.
Como toda la zona, fue dominada por los golpistas en el primer mes, fue “voluntario” , luego alférez provisional y finalmente teniente efectivo, con pocos días en el frente y ninguno en la represión, de ese periodo tres cosas le habían llamado la atención: la falta de agua para asearse, el era muy pulcro en todos los aspectos, el buen armamento personal de las tropas republicanas que se rindieron a su unidad y su amistad con Juan Manuel de Maeztu Hill, único hijo de Ramiro de Maeztu, que también era oficial y con el que coincidió y con su madre en la bonita ciudad de Tarragona.
En cuanto pudo cursó Veterinaria en Córdoba que no terminó hasta el 14 de junio de 1947, pues de vez en cuando lo movilizaban como oficial de complemento y pasaba temporadas de las que recordaba  sobre todo  las que pasó en Lepe y Moguer donde trabó amistad con  las mujeres de la  familia Pinzón y con el poeta Curro Garfias.
Luego se casó y como flamante veterinario estuvo de interino en  Quesada (Jaén) y en Calpe(Alicante); como no se convocaban oposiciones y para mejor cuidar a su mujer que era diabética, lo que en aquellos años era muy delicado, fue agricultor y no escatimó ni dinero ni dedicación para mantenerla viva, que fu su verdadera devoción. Siempre recordaré lo que disfrutaba redescubriendo y contando detalles en los viajes que hicimos juntos  ya con más de ochenta años tanto a Moguer como a Calpe.
Era un melómano cultivado gracias a radio Lisboa, luego de los discos que compraba y oía en su casa   en el tocadiscos estereo de Selecciones y desde 1965 también seguidor de Radio Clásica. Ya viudo viajamos mucho  con él  a Londres, Bruselas, Venecia, Viena, Praga, Budapest  y  al Festival de Salzburgo donde entre otras maravillas asistímos a “Las bodas de Fígaro” de Mozart toda la familia. Sabía mucho de música y había leído todo lo que pudo, a mi me descubrió a  Azorín, Unamuno, Marañón, Ortega,  Valle Inclán, Proust, Faulkner, John Dos Passos, etcétera, y atesoro la parte de su biblioteca que conservo.
En el erial cultural que era la vida en España en aquella época y más viviendo en un pueblo, el supo mantener muy alto sus gustos culturales y era un placer charlar con él y oírlo hablar de lo que sabía.
Nunca vistió la camisa azul, pero no se negó a colaborar como concejal cuando se lo pidieron y fue profesor sin sueldo en el colegio libre adoptado que en los  años 60  se fueron creando 30 años después de haber acabado con ellos al ganar el golpe de estado y allí descubrió su verdadera vocación de profesor de Ciencias Naturales y por eso todos los jóvenes en la Rambla también  lo llamaban don Guillermo. Años después crearon las secciones delegadas donde ya se cobraba sueldo, pero en 1974 fue despedido usando una estúpida disposición que impedía a los veterinarios ser profesores de bachillerato, pese a ser licenciados y en su caso estar  sobradamente preparado.
Nunca reclamó nada y nunca recibió del régimen franquista ninguna prebenda, no quiso ni siquiera tramitar una mejor pensión como le hubiera correspondido por sus años de excombatiente, de militar y de profesor y se conformó con la muy modesta de autónomo para la que había cotizado años suficientes, pero nunca se quejó de nada, porque era muy sobrio y era feliz por seguir vivo tras vivir lo que había vivido.
Era profundamente liberal y democrático y para salir de la dictadura apoyó desde el principio a Adolfo Suárez y la UCD en la que estuvo afiliado, apoyaba a los alcaldes de su pueblo que conoció fueran socialista o comunista porque la transición democrática consiguió la España con la que él había soñado toda su vida, una España donde cupieran todos en paz y respeto, dónde se votara y se aceptaran los resultados.
Sólo siento que pasara sus últimos cuatro años en una residencia digna, pero residencia al fin, porque  en su estado fue imposible tenerlo en casa cuando me tuve que incorporar a trabajar a Córdoba. Lo visitaba frecuentemente y  de vez en cuando me  preguntaba si había alguna manera de acabar con aquello de que tuvieran que limpiarlo y de que lo trataran como a un niño. El último día fue el 1 de noviembre de 2011 cuando me llamaron para decirme que estaba muy mal y para decidir si llevarlo al hospital,  me acerqué rápido, estaba lúcido y tras un rato de intentar hablar con él mientras le sujetaba la mano, le pregunté que si podía hacer algo por él y  como si fuera Diógenes me contestó: “ Gracias, pero vete y déjame tranquilo”; se dio la vuelta y se acurrucó; me alejé y expiró sin un ruido. Sin molestar como toda su vida.
Ayer di una vuelta en su Renault-5  de 34 años y que se empeñó en poner a mi nombre.
Siempre lo recordamos como el hombre justo y bueno que fue.