Powered By Blogger

martes, 7 de septiembre de 2021

Breverías 1.TODO EMPIEZA DE NUEVO.


 
Las vacaciones de verano tocan a su fin, mis nietos se preparan para iniciar un nuevo curso escolar y yo empiezo a disfrutar de la playa y los espacios naturales con poca gente, todo empieza de nuevo. Hace más de tres meses que terminé  una serie de 57 artículos que llamé NEONORMALIDAD,  fue un año  escribiendo lo que pensaba de la etapa que estábamos viviendo y que se dio en llamar nueva normalidad; se abrió tras el primer confinamiento de la pandemia cuando pareció que  el virus estaba controlado, luego vino un verano, el de 2020, a medio gas que la mayoría vivimos prudentemente y muy al aire libre y algunos otros alocadamente expandiendo el mortal virus y provocando nuevas olas infecciosas que solo empezaron a ser menos letales con las vacunas seis meses después, a principio de este año.
 Los científicos y la industria farmacéutica habían conseguido desarrollarlas en un tiempo record. El sistema sanitario muy debilitado tardó en coger velocidad de crucero en la vacunación, pero finalmente ha ido como un cohete, tanto que hemos acabado el mes de agosto con el 70% de la población ya inmunizada hasta donde lo permiten los distintos sistemas inmunes, orgullo de ser españoles. El virus no parece que nos vaya a dejar tranquilos y las olas infecciosas se han ido sucediendo, de hecho estamos acabando la quinta y la viróloga Margarita Del Val, que de esto sabe, anuncia el inicio de  la sexta para final de mes. Afortunadamente hay menos muertos pero las precauciones siguen siendo necesarias y tendremos que aprender a vivir con este maldito virus que sigue mutando.
 He pasado un maravilloso verano, en buena compañía, escribiendo poco, leyendo algo y pensando mucho, pero ha sido empezar septiembre y recuperar el deseo de volver a escribir regularmente. Atendiendo al ruego  de mis lectores amigos  que se quejaban de la extensión de algunos artículos, esta nueva serie la haré con textos  más breves, lo prometo, de ahí el nombre de BREVERÍAS,  dedicadas a  asuntos que llamen mi atención, dejando de lado, en la medida de lo posible, lo referente a la pandemia, pues a ello ya se dedican los medios de comunicación y al menos yo, me siento saturado.
El artículo anterior que publiqué el 27 de mayo, día de mi sexagésimo noveno cumpleaños,  se titulaba "les temps des cerises" porque  era la época en que empieza la recolección de esos deliciosos frutos y  ahora ilustro este nuevo con la foto de una deliciosa granada que cuelga en un granado de mi jardín y que dentro de un rato adornará con sus rubíes una ensalada, porque sencillamente todo cambia, todo tiene que cambiar, todo empieza de nuevo. Con mis mejores deseos, aprendamos a ser moderadamente felices.

jueves, 27 de mayo de 2021

LES TEMPS DE CERISES neonormalidad 57 y último

 


Este si es el último artículo del semanario que pretenciosamente titulé  NEONORMALIDAD  y que  vengo publicando desde que se acabó el primer estado de alarma y pudimos movernos libremente por España con algunas restricciones. Me negaba a denominar al nuevo período como nueva normalidad, porque nada era nuevo realmente, ni era normal ir a todos sitios con mascarilla y sin poder  besar ni abrazar a nadie y  por eso, como nuestro idioma lo permite, creé ese neologismo que me pareció más elegante.

Elegante o no, he tratado de escribir lo que pensaba  a medida que vivía una realidad  que algunos han considerado como una pérdida de libertad y a la que en apariencia me ha resultado fácil adaptarme, seguramente porque la única libertad que necesito es la de ser libre y esa siempre la he tenido y continuará  conmigo por muchas limitaciones que haya en mis circunstancias, por muy adversas que parezcan. Considerar falta de libertad el ir con mascarilla me parece tan ridículo como quejarse de la imposibilidad de volar autónomamente, como si no fuera posible volar libremente con la imaginación.

No voy a negar que la neonormalidad me ha afectado, aparentemente me he vuelto más intransigente en el tono de lo que escribo y aunque es solo literatura que duda cabe que expresa lo que siento. Odio a los enemigos de España que son mis enemigos y les deseo lo peor. Desprecio a los que utilizan las desgracias ajenas para lucrarse sea monetaria o políticamente y les deseo la ruina. No perdono la ceguera de los que se niegan a ver a la humanidad que sufre en guerras, hambrunas, desastres o desgracias y creen que nada tiene que ver con su riqueza y egoísmo, a esos les deseo iluminación, una luz que los deslumbre y ciegue. A los que ayudan a los demás en la medida de sus posibilidades y miran el mundo con caridad o compasión les deseo lo mejor y les presto mi ayuda. A los que estorban a los pocos que ayudan, procuro molestarlos para que se aparten y así, al menos, aunque no sean la solución, no agraven el problema.

Creo que todos cabemos en este pequeño mundo que es el planeta Tierra, pero para ello es necesario que haya justicia, libertad y fraternidad que nos encamine hacia la igualdad. Descendiendo a lo concreto, que me gusta mojarme, y  por hablar del asunto del día, aunque sea muy menor, no me gusta el indulto que  ahora se plantea para los secesionistas catalanes justamente condenados por delitos contra las libertades y derechos de los ciudadanos, entre otros los míos, sin que se hayan arrepentido de ellos, aunque sí han devuelto el dinero malversado. No me gustó tampoco la amnistía a los miles de criminales franquistas que otorgamos en la transición sin que se tuvieran que arrepentirse de nada, ni devolver todo lo que habían robado y que siguen disfrutando sus descendientes con escasas excepciones. Entiendo que la justicia no arregla todos los problemas  humanos y los indultos están para ayudar a  causas que están por encima de ella, como la paz y la concordia de todos y por eso comprendo la necesidad de este gobierno de ahora y del de la UCD de entonces de hacerlo aún  en contra de la mayoría de la opinión pública, entonces y ahora, solo espero que los herederos de los que se beneficiaron de aquella amnistía no impidan este indulto por la fuerza que les otorga ser los más ricos y poderosos.

No estoy de acuerdo con el indulto, soy muy vengativo y el que me lo hace que lo pague, pero soy leal al gobierno de España, que usando el poder discrecional que le otorga la ley, entiende que ese gesto ayuda al diálogo. Respeto a los que están en contra con razones y desprecio a los que no son leales porque cualquier pretexto es bueno para derribar a un gobierno al que tildan de ilegítimo y abomino sobre todo de los que siendo afiliados socialistas, que fueron  notables gracias al PSOE, hoy participan de la campaña  en contra del gobierno de su partido; deben ser expulsados, porque quienes creen que solo están obligados a ser leales cuando están de acuerdo, nunca entendieron lo que es la lealtad y no son de fiar para nada.

El diálogo está muy devaluado en el mundo político y se ganan votos siendo intransigentes, pero no puede existir democracia sin libertad y no se puede encarcelar a millones de personas por muy equivocadas que estén, como no se puede impedir el amor entre personas del mismo sexo, ni imponer ninguna creencia ni criterio moral, aunque algunos defiendan ese concepto autoritario del poder que tan poco tiene que ver con la democracia. Sin diálogo verdadero no hay solución al secesionismo y debe intentarse de nuevo, igual que se negoció con la ETA y si en el futuro los líderes secesionistas se empecinan y  reinciden con actos ilegales, pues de nuevo justicia y luego al trullo si procede.

Exijo a los políticos presos que se van a beneficiar de los anunciados indultos, que  por el bien de los catalanes y del resto de los españoles  sean leales y no reincidan en los delitos que cometieron en 2017, que no tienen nada que ver con  su deseo de independencia a cuya aspiración tienen derecho, el mismo derecho que yo tengo a oponerme a la secesión, incluso a la fuerza si fuera necesario.  Eso sería pasar página  de verdad de aquel disparate pero después de leerla que es lo que hacen lo políticos sensatos que no llevan a sus pueblos al precipicio en busca de un sueño que para otros es una pesadilla y luego ya veremos que pasa, pues se hace camino al andar.

Estamos en le temps des cerises,  cuando empiezan a llegar los deliciosos frutos rojos que nos anuncian el verano y que  es una canción popular francesa bellamente interpretada por  casi todos los cantantes  del mundo y especialmente por Gilbert Becaud o nuestro Paco Ibáñez, lo que pocos saben es que fue creada en 1866 por  Antoine Renard y con letra de Jean-Baptiste Clément  y que por el azar de la historia fue el himno de la COMUNA DE  PARÍS DE 1871, porque su letra sintonizó perfectamente con las ideas socialistas de ese movimiento revolucionario y con el amor. Ese primer gobierno socialista  que empezó en los idus de marzo y terminó a finales de mayo hace solo 150 años; fue brutalmente aplastado  como lo han sido todas las revoluciones verdaderas que en el mundo han sido y a pesar de ello, los seres humanos hemos ido progresando de derrota en derrota.

Hoy cumplo 69 años y aunque no podré responder a las felicitaciones, a la hora de despedirme manifiesto que soy muy feliz de contar con el afecto de los familiares y amigos que me leen. Os  deseo una larga y feliz vida…si es posible en mi compañía, claro. ADIÓS Y HASTA PRONTO.

La imagen es de una deliciosa postal  de hace casi un siglo. Está dedicada a la canción por el gran cartelista Lucien Achille Mauzan que falleció el año de mi nacimiento.


jueves, 20 de mayo de 2021

TODO TIENE SU FIN. neonormalidad 56




Este semanario titulado Neonormalidad empezó el 13 de junio de 2020 , cuando tras el confinamiento pudimos movernos libremente con ciertas restricciones, bajo el control de los gobiernos regionales. Ha sido una nueva etapa de nuestras vidas muy próxima a la normalidad y de ahí el nombre, aunque haya muchas personas que se han sentido muy limitadas en sus supuestos deseos de relación social. 
Reconozco que las limitaciones en el contacto social no me han afectado demasiado, porque mi necesidad de contacto humano ha sido satisfecha, seguramente porque en la vida normal anterior tenía más contactos de los que verdaderamente deseaba y porque hoy la comunicación de calidad puede tenerse sin presencialidad. Previamente había publicado durante 86 días un diario contando mis impresiones sobre la primera fase de la lucha contra la pandemia, la del confinamiento domiciliario que tuvo que imponer el gobierno de España para evitar la propagación del virus que mataba sobre todo a las personas mayores, entre las que me incluyo. La verdad es que he escrito de casi todo pero siento que debo acabar este semanario y volver a la normalidad anterior cuando solo escribía artículos si sentía la necesidad de hacerlo. 
Siento que en los últimos artículos se me percibe muy crispado, incluso he deseado la muerte a más de uno, debo confesar que soy así desde mi más tierna infancia. Quien me hace daño a mi o a los míos le deseo lo peor y creedme hay muchos malvados que hacen daño a los demás incluso sin obtener ningún beneficio tangible o es que a lo peor yo he tenido la mala suerte de toparme con todos ellos. En toda mi vida he sufrido muchas veces la hostilidad de muchas personas porque mis éxitos dificultaban su ascenso y lo comprendía, para ellos destinaba solo mi odio, reservando la muerte solo para los malvados y creedme que es una característica que poseen muchos seres humanos, afortunadamente muchísimos menos que los engrosan la nómina de los bondadosos, como la “Luna” de la Cruz Roja, que nos reconcilia con la humanidad. 
 Mañana viernes 21 recibo la segunda dosis de la vacuna de Pfizer y por tanto para el 28 de mayo tendré estadísticamente una inmunidad del 95% que me permitirá relacionarme con total confianza con las personas que quiero. Reconozco que todavía no voy a ir al interior de bares, restaurantes o de otros locales donde suelen juntarse más personas de las debidas, normalmente hablando muy alto, lo que siempre me ha molestado y cada vez más a medida que voy perdiendo audición. En otoño espero recuperar los conciertos de la Orquesta Barroca de Sevilla que si he echado de menos, aunque mantendré la mascarilla. 
Asistiré a todas las manifestaciones al aire libre que pueda, siempre que esté de acuerdo con las causas que defiendan. Hay que votar en las elecciones siempre y apoyar públicamente las causas que creamos justas. La democracia sin compromiso ciudadano es un cascarón vacío. Creo que todos debemos formar parte de partidos, sindicatos y asociaciones que promuevan nuestros ideales, porque estos nunca se alcanzan solos. No seamos tan elitistas como para no tomar partido, partido hasta mancharse, porque sin mancharse nunca se ha hecho nada útil. 
 Han muerto demasiadas personas, muchos amigos y una hermana, como para creer que podré olvidar lo vivido, nunca los olvidaré. No perdonaré a los inconscientes que no han hecho todo lo posible para protegerse y proteger a los demás. Despreciaré para siempre a los avaros y mezquinos que han aprovechado para hacer negocio con la desgracia ajena, incluidos los políticos repugnantes que han sabido rentabilizar la desgracia para obtener rédito electoral y deseo que pronto los ciudadanos los desprecien como yo hago, pues no se puede ser más miserable que alardear de patriota y zancadillear al gobierno de España en las instituciones europeas. 
Mi hermana Nanda murió por culpa del maldito virus, hoy, hace un año, por hacer su trabajo de enfermera con absoluta dedicación. Este sábado 22 honraremos juntos su memoria y disfrutaremos del encuentro familiar aunque no podamos contener las lágrimas. Ella y todos lo que ya no están, nos querían siempre unidos y contentos y así seguiremos viviendo todos los momentos que nos depara pertenecer a una familia que afortunadamente no para de crecer. 
El 27 de mayo cumpliré 69 años y será un buen día para publicar el artículo 57 y último de este semanario. Agradezco a los amigos que me han seguido su cariño y paciencia que echaré de menos.

martes, 11 de mayo de 2021

¡QUE SE MUERAN! neonormalidad 55

 



Ese es el grito desesperado que me sale de lo más profundo. Lamentablemente las llamadas a la prudencia no llegan a los descerebrados, jóvenes o viejos, que en uso de su libertad salen a buscar el virus, incluso algunos bromeando en público con ello. Todos sabemos qué debemos hacer para protegernos y proteger a los demás hasta que la pandemia esté controlada y no hacen falta medidas de excepción para hacer lo correcto, salvo que seamos imbéciles .Yo deseo que  esos mal nacidos se infecten y mueran tras un largo sufrimiento, pero no en un hospital, sino en sus casas ahogándose sin remedio.

Hace muchos años, cuando me enteré del horror de los campos de exterminio nazis y de los “gulag” que sembraron por todo el mundo los sanguinarios revolucionarios, deseé la muerte de los responsables aplicándoles el mismo tipo de sufrimiento que sin piedad habían producido para conseguir sus funestos objetivos. No salvaba a ninguno de  los que los ayudaron por obediencia debida, que cobardes ejecutaron sus siniestros cometidos, en vez de haberse alzado contra los tiranos. Contra los que justifican el mal  porque un fin justo, justifica los medios para conseguirlo, yo defiendo el tiranicidio contra ellos.

Cuando fui consciente de que ETA mataba sin más causa que la de imponer su gobierno tiránico, deseaba que a los terroristas les explotaran las bombas cuando las montaban, como alguna vez ocurrió, en un indudable acto de justicia. Confieso que en el franquismo yo había banalizado al terrorismo por el aforismo de que “el enemigo de tu enemigo es tu amigo” y todavía me avergüenzo de ello.

También he deseado la muerte para los que matan a los demás por machismo, racismo o cualquier otro ,-ismo. Cuando oigo que un criminal  ha matado a su pareja, “porque era suya y no podía ser de otro”, para luego suicidarse, fallando casi siempre, he pensado que porque no fue un valiente y se suicidó si la vida no tenía sentido para él, yo lo hubiera comprendido.

No, no soy nada caritativo y no soy partidario de poner la otra mejilla. Estoy harto de enrejar mi casa para que los ladrones sean libres. Estoy harto de pisar mierda porque unos pocos no recogen las de sus perros. Estoy harto de fatuos que ponen a todo trapo la música de sus coches para que todos sepan  que pasa un idiota. Como ciudadano consciente me enfada que las autoridades para controlar a esa minoría de imbéciles  que no respetan la vida de los demás, establezcan limitaciones excesivas para la inmensa mayoría que nos conformamos con un uso moderado de nuestra libertad, sin poner en peligro a nadie. Es verdad que puede que no haya suficiente policía para tanto idiota, ni legisladores hábiles para reprimir con eficacia como se hace con los delitos de tráfico, ni jueces valientes comprometidos con los ciudadanos.

En estos catorce meses no me han defraudado colectivamente ni el personal sanitario, ni el de cuidados a la dependencia, ni los científicos, ni los farmacéuticos, ni los profesores, ni las limpiadoras, ni los basureros, ni los carteros o transportistas, ni las cajeras, ni el resto del personal de los comercios. Tampoco me han defraudado  muchísimas más personas, de otros oficios que han hecho también su trabajo  con responsabilidad y que sería imposible mencionar detalladamente, incluidos muchos políticos y funcionarios que han tenido que bregar con la pandemia.

Sin embargo, hago responsables a los políticos y periodistas que banalizan la libertad  y que incluso la han manoseado para que sirva a sus intereses, ellos son los ideólogos de los imbéciles que usan la libertad para ponernos en peligro de muerte. Como así lo siento, así lo digo: si ellos usan mal la libertad, yo solo la uso para desearles la muerte.

miércoles, 5 de mayo de 2021

EL TRIUNFO DE LA EMOCIÓN neonormalidad 54

 


Isabel Díaz Ayuso (IDA) ha triunfado en las elecciones madrileñas de manera incontestable, con casi el 45% de los votos, al sumar medio millón de los que obtuvo Ciudadanos en 2019 y otros 400.000 provenientes de la subida del 20% en la  participación. Aun así por debajo del 52% alcanzado en Madrid por Felipe González en las elecciones generales de 1982 que abrieron una nueva etapa socialdemócrata en la política española  tras cuarenta años de dictadura conservadora y una breve transición liderada por una  fuerza de centro como UCD, que fue destruida por los poderes fácticos y  por sus errores, como ahora ha sucedido con  Ciudadanos. Sin la destrucción de estos, IDA no hubiera podido ganar estas elecciones y quizá, inaugurar una nueva etapa conservadora en la política española; pues, no nos engañemos: el gobierno de Pedro Sánchez fue fruto de una hábil maniobra política, aprovechando la debilidad del PP y la flojera de Rajoy, que de tan compleja era casi imposible. Pero salió bien, a mi juicio muy bien, pues no quiero pensar lo que nos hubiera sucedido a los españoles corrientes si la pandemia nos pilla con un gobierno del PP ahogado en corrupción.

 IDA, como política oportunista, dio un golpe de mano destruyendo su gobierno pese a tener estabilidad parlamentaria. Formaba parte de un plan perfectamente preparado desde que las encuestas a mediados de 2020 le daban buenos augurios a ella, pésimos a Ciudadanos y malos al PSOE y Podemos. Ese plan estaba listo  para ser puesto en marcha en el momento oportuno , como siempre se ha hecho con los golpes de mano en la historia, al menos desde el asesinato de Julio César que estaba perfectamente planificado.  El pretexto murciano que en nada afectaba a la gobernabilidad de Madrid, marcó el inicio de una inteligente campaña que ella ha manejado con maestría torera, enseñando los trapos rojos que le convenían. Los demás contendientes en vez de torear  cada uno con su faena, como ella, han sido toreados y  como nobles toros han embestido a los capotes y  muletas que ella les iba poniendo, hasta que, agotados, han sido estoqueados por los ciudadanos en las urnas. Y  ahora falta saber si IDA aupada en tan brillante faena, completa la temporada cobrando las cabezas de Pablo Casado y de  Pedro Sánchez, como ya tiene la de Pablo Manuel Iglesias(PMI).

IDA es la clave de esta maniobra, sean quienes sean sus asesores, pues es su frescura y falta de pudor la que ha conquistado a la mitad del electorado sin necesidad de presentar programa alguno. Tras una comparativamente mala gestión de la pandemia, tras un incremento elevado de la desigualdad, tras una corrupción en el PP madrileño y tras tantas torpezas que solo su gracia  y osadía y sobre todo el apoyo incondicional de los medios conservadores explican un poco el resultado. El fenómeno me ha resultado tan increíble que he leído  a diario, desde la convocatoria del 10 de marzo, el ABC, La Razón, El Mundo, La Vanguardia, El País y El diario de Sevilla, además de la prensa digital de mi elección. Lo tres primeros  se han comportado como la cadena FOX  cuando aupaba a   Trump, con días memorables como el pasado 3 de mayo en el ABC donde todo era un pasquín electoral de IDA. Pero con eso sólo no se ganan elecciones, aunque ayuda, claro; a mí por los menos a no volver a leerlos hasta que se me olvide y lo siento porque tienen también buenos periodistas y articulistas.

Vox ha mantenido la posición gracias a sus provocaciones continuas que han satisfecho a su electorado, que ha crecido aproximadamente tanto como la participación. Sus partidarios no se han dejado seducir por la nueva heroína de la REVOLUCIÓN CONSERVADORA  (que no otra cosa es  nuestra inefable IDA), a la que yo personalmente doy la enhorabuena porque con osadía y frescura, con emoción, repitiendo mentiras y sin razones ha llevado la política en España a un nuevo paradigma que todos veíamos crecer en otros países bajo la influencia de Steve Bannon y sus acólitos desde la época de Reagan y Tatcher y que aquí tan brillantemente desarrolló parcialmente el inolvidable Aznar frente a un debilitado PSOE.

La izquierda influida por el intrépido PMI, que irrumpió como el antagonista de la bestia,  entraron al trapo y a su “Socialismo o Libertad” respondieron pronto con “Fascismo o Democracia” (yo mismo lo asumí) que a ella le permitió elevar el diapasón hasta “Comunismo o Libertad”. Y de ahí fue todo olvidar las reglas básicas de la comunicación política que obligan a no seguir el dictado del oponente sino a presentar una alternativa política más atractiva. El PSOE con el mejor candidato para gobernar una sociedad dividida que necesita sosiego, ha hecho la peor campaña utilizando truquillos de mercadotecnia   y dejando a Ángel como una marioneta. Más Madrid, bien dirigida por Mónica  García, es la que ha hecho una campaña inteligente y razonable que si hubiera contado con un apoyo mediático similar al de IDA  se hubiera merendado al PSOE casi por completo y de PMI prefiero no decir más y confiar en que de una vez se aparte de la política  para ser el incisivo comentarista que a mi juicio le gusta interpretar. Sirvió para remover el lodo pero lo ha dejado todo enfangado.

Deseo vivir suficiente para ver si esta nueva  “revolución conservadora” se consolida y nos trae tanta prosperidad como prometen (aunque de ella solo se beneficien los ricos) o por el contrario, la izquierda reacciona inteligentemente y el  PSOE el primero, para recuperar el voto popular y una nueva emoción al electorado  no con trucos de mercadotecnia, ni apelaciones a  un antifascismo que la gente no siente porque no ve el peligro fascista real por ninguno sitio y lo mismo es porque no existe, todavía.  Hay que seducir al electorado con  buenas candidaturas, donde las mujeres deben ocupar al fin los puestos principales con programas dirigidos sobre todo a las clases medias que son las que hemos perdido con tanta retórica progresista de salón, cada vez más apartada de los intereses de los electores que nos dieron la victoria, primero con Felipe y luego con Zapatero. No se puede hoy hacer un discurso progresista que acentúe las políticas que sin duda hay que hacer para favorecer a los más débiles: inmigrantes, LGBT y sectores marginales diversos, que luego lamentablemente no votan, olvidando a los electores o cabreándolos.

Las clases medias tiene que recuperar la fe en que la socialdemocracia garantiza mejor el progreso y la creación de riqueza y la distribuye más justamente. Las clases medias necesitamos que nos garanticen  pensiones, sanidad, dependencia y educación, que nunca serán prioritarias para  las fuerzas conservadoras. Los que tenemos una edad vemos que nuestros hijos tienen peores puestos de trabajo que nosotros y peor pagados (cuando los tienen) y que los que ya eran ricos hace veinte años son aún más ricos. Hay que despertar y responder a la “revolución conservadora” con la revolución socialdemócrata y hay que estar atentos, muy atentos, para que no nos sorprendan. Por eso me encanta que el PSOE de Andalucía acabe de anunciar las primarias, vaya a ser que el presidente andaluz quiera consolidar posición  y convoque elecciones que nos pillen desprevenidos. Y que en Madrid se recupere el espíritu de lucha para defender los servicios públicos con la ayuda de los sindicatos, pues esas luchas serán el único freno a un gobierno conservador crecido que puede arrasar con lo que queda. Porque solos, tomados de uno en uno, no somos nadie frente a los poderosos pero unidos podemos ganar.


jueves, 29 de abril de 2021

CARTA A MI MADRE neonormalidad 53

 


Querida doña Carmen:

Estos días, mientras esperaba un poco desesperanzado que me llamaran para vacunarme, me he acordado mucho de ti porque estoy empezando a escribir tu biografía que espero tener lista para el 13 de noviembre de 2022, cuando todo el familión se reunirá para celebrar tu centenario y acordarnos de los que ya no estáis.

Hoy, viernes 30 de abril, recién vacunado he pensado que hace mucho tiempo que no hablaba contigo y no ha sido por falta de ganas, es que pese a tus esfuerzos y oraciones ya sabes que no creo en la vida eterna y me parecía un poco inútil.  Yo me lo pierdo, como tu decías, porque si es cierta tu creencia ahora estarás a gusto con tu marido, tus padres, tus abuelos, tus hermanas, tus amigas y sobre todo tus hijos José María, Nanda y Juan Pérez, porque lo de estar con Dios, la Virgen y los santos me parece que no te interesaba tanto,  de lo que estoy seguro es de que estarás vigilándonos a todos los demás, como en tus últimos años controlabas la plazuela desde tu cierre, sentada en el sillón, para que seamos como tu querías: ”buena gente”; así que aunque sea  como recurso literario he decidido escribirte esta carta.

En primer lugar tengo que darte una mala noticia y es que cierran el kiosko de los Camacho, al que fuiste fiel desde que hace cuarenta años desapareció el que teníamos en la puerta de casa, y eso porque era tu inquilino. Isa, Mari y toda su familia te envían un saludo, porque saben que te hubieras llevado un disgusto, pero que no te preocupes porque Antonio y Sandra tirarán adelante seguro.

De vez en cuando nos recordabas orgullosa que habías sido buena estudiante, no es que dudara, compréndeme, pero ahora he podido comprobarlo al recibir tus expedientes, el del instituto provincial de Córdoba en el que hiciste los siete años del bachillerato  y el de la universidad de Sevilla donde hiciste el examen de Estado para ingresar en los estudios universitarios. La pena es que no pudiste seguirlos porque  tras la guerra civil el destino de las mujeres no era ser lo que ellas quisieran ser, incluso ser independientes de los hombres. Tu padre no te permitió estudiar Filosofía y Letras en Sevilla como hubiera sido tu deseo. Por cierto que me ha resultado curioso que sentándote mal celebrar tu cumpleaños un día  13, por lo de la mala suerte, figure en el registro civil que nacieras el 17 de noviembre, pero claro  en eso también le dabas la razón a la iglesia que al inscribir tu bautismo en presencia de tu querido tío Emilio Salinas, el cura de todos los eventos familiares, escribió que naciste el 13.

Con 21 sobresalientes, 6 notables y 6 aprobados en los seis primeros  cursos del bachillerato, que hiciste entre 1933 y 1940, pasaste a séptimo con premio porque la media de tu expediente era de 9,3 sobre 10. Luego el 25 de junio de 1941 te examinaste en Sevilla y tras aprobar pusiste fin a tu carrera académica oficial porque en la enseñanza privada tuviste a tus hijos de alumnos a diario, como hoy hacen todos los padres. Por cierto y antes de que se me olvide, te envío saludos de Julia que es la que me ha conseguido tu expediente del instituto y que me dice en una nota: “! Qué inteligente y gran señora era tu madre¡”.

Te hubiera hecho gracia ver de nuevo tu  examen de ingreso, el  que hiciste  el 1 de junio de 1933 con 10 años, refleja perfectamente como eras, ni un borrón y sin faltas de ortografía en  el dictado de un párrafo del capítulo XXVI de la segunda parte de El Quijote, y la cuenta asusta pues se trataba de dividir 72.807,309 entre 8.097 y  de hacer la prueba sin un tachón y eso que se hacía con plumilla mojando en el tintero. Tu firma destaca el apellido Guerra  aparte, está claro que te sentías muy orgullosa de tu abuelo. Que diferente al  examen de ingreso de tu marido que siete años antes y también con 10 años plantó unos cuantos borrones.

El 16 de junio de 1941 era lunes y  fue el día que te matriculaste para el examen en el viejo caserón de la calle Laraña de Sevilla donde estaba la Universidad  y lo mismo tuviste ocasión de ver el inicio de la cuarta etapa de la tercera vuelta ciclista a España, que empezó a las seis y veinte en Sevilla para llegar a Málaga ocho horas y veinte  minutos después, tras recorrer 212 kilómetros y si no lo viste, seguro que te diste cuenta porque salió del centro muy cerca de donde estaban la universidad y la residencia donde parabas.

Creo recordar que me contaste que llegaste el día anterior por la mañana y me he quedado con las ganas de preguntarte si fuiste a  la gran fiesta  que el domingo 15 por la tarde se celebró en el Alcázar en honor del grupo femenino de las juventudes hitlerianas que estaba de visita,  donde se dieron vivas al Führer y se cantó el Cara al Sol, sinceramente no lo creo, no te vayas a molestar, o si asististe a la novillada de Miura que se  celebró en la Maestranza, solo sé porque me comentaste lo de la misa en la Catedral y que paseaste mucho, muy bien acompañada por un amigo de tus primos y conociéndote un poco lo más probable es que fueras al cine a ver “La alegre divorciada” con Ginger Rogers y Fred Astaire en el teatro San Fernando que era lo más evasivo que ofrecía la cartelera esos días y tú   creo que no querías pensar en el examen de Estado. Tenías 18 años y eras atractiva y elegante como se ve en el retrato que te acababa de hacer el joven pintor cordobés Rafael Serrano Muñoz.

Los exámenes escritos fueron el  25 de junio por la mañana y sospecho que estuviste en Córdoba en el santo de tu madre y llegaste por la noche del 24 a la residencia en Sevilla. En tu expediente están guardados los tres exámenes:  el de composición que  de los tres propuestos tu elegiste hacer  el de literatura, el de matemáticas con un problema en el que había que plantear una ecuación y resolverla y el del latín que era la traducción del inicio del párrafo 15 de  la obra de Marco Tulio Cicerón “De Senectute”. Como todavía no he podido acceder a las calificaciones que obtuviste se me ocurrió que tu nieta Carmen, que como sabes es profesora de literatura, corrigiera el primero y te ha puesto notable, casi un ocho. Tu hijo favorito, Enrique , matemático, te ha puesto  un diez y el de latín lo he corregido yo, ya que no tenemos ningún profesor de esa especialidad; como hice  dos cursos con el hermano Juan y saqué diez en el examen de reválida con una traducción de  Julio César y  para que negarlo, que me atrevo con todo, a mi juicio la  tuya está de diez aunque adolece de literalidad que es el defecto  típico de los traductores escolares como tú o como yo .

Por si no recuerdas de que iba , te pondré la versión más pulida de María Nieves Fidalgo, una experta traductora: “Yo, pensando en mi mismo, encuentro cuatro causas que agravan sobremanera la vejez: -primera, porque aparta de la gestión de todos los negocios. -segunda, porque la salud se debilita. -tercera, porque te priva de casi todos los placeres. -cuarta, porque, al parecer, la muerte ya no está tan lejos”. El texto expresa lo que piensan los jóvenes de la vejez y el propio Cicerón, ya viejo, desmonta  en el mismo párrafo, parte de estas afirmaciones sobre todo en lo referido a la gestión de los negocios y el disfrute de los placeres. 

Anda que no, mamá, con lo bien que has llevado tú tus cosas  hasta casi el final y lo que has disfrutado de tu larga vejez. Han pasado  ya diecisiete meses y quince días que nos dejaste huérfanos a tus ya un poco viejos hijos  que tratamos de seguir tu ejemplo y como no quiero ponerme a llorar, que te daba mucho coraje la falta de entereza, me despido de ti hasta la próxima.


domingo, 25 de abril de 2021

LOS SOBRES SON PARA LOS VOTOS neonormalidad 52

 


Este viernes 23 en la cadena Ser se produjo un incidente que ha venido a distraerme del estado  de espera desesperanzada en el que me encuentro, tras casi cinco meses desde que se puso la primera vacuna en España  y sigo sin saber cuando será mi  turno de vacunarme. Ya estoy un poco mosca porque de mis hermanos ya han vacunado a las dos "mayores", luego venimos tres "jóvenes" de entre 66 y 69 años que no sabemos cuando nos tocará, mientras que los dos  "pequeños" siguientes ya están vacunados o a punto porque tienen 61 y 64 años. Esto es un sinvivir que no consigo distraer ni con la redacción de un libro sobre mi padre, que acabo de comenzar sobre la base de lo que investigué  y redacté  para el homenaje familiar que le hicimos en el centenario de su nacimiento y que espero publicar pronto. 

Supongo que todos saben de que hablo pues llevamos dos días que no se escucha otra cosa, como si  fuera lo más importante y lamentablemente así está siendo. Rocío Monasterio es una fascista insufrible, monjil en las formas, pero de las monjas franquistas de posguerra que lo mismo rezaban un rosario por ti antes de que te ajusticiaran, que  te quitaban a tu hijo para que lo adoptara una familia  como Dios manda, por supuesto para la salvación  del alma del infante nacido de rojos, pero chulesca en el fondo y de palabra, segura de que así gana votos entre los muchos franquistas que  hay, pero desde mi punto de vista ha traspasado todos los límites del decoro que me parece exigible a lo seres humanos y  sobre todo a los personajes públicos. Comprendo que no le guste Pablo Manuel Iglesias (PabloMI), tampoco a mi me entusiasma y que sea duro  debatiendo con él, a los dos les gusta, pero se ha comportado como una bestia miserable y me explico: cuando tu mayor adversario está abatido por una gran desgracia como era el caso, porque no hay nada más duro que sufrir una amenaza de muerte no solo contra ti sino contra tu familia, solo cabe compadecerse compartiendo su zozobra y más cuando hay balas de por medio, poca broma con las balas.

Creo que solo cuando se ha sido victima de este tipo de amenazas creíbles, como los periodistas o políticos que estuvieron en las dianas de ETA o de los secesionistas catalanes se comprende la angustia que sin duda tenía  PabloMI desde que recibió la terrible carta con balas en la tarde del jueves 22. Mi experiencia personal es más modesta porque la amenaza  de muerte que yo sufrí en el otoño  de 1976 fue hecha por teléfono y la recogió mi madre , pero yo tenía 24 años y ganas de luchar, sin hijos, encerrado con compañeros contra nuestro injusto despido y arropado en las calle que gritaba "Amnistía y Libertad" y un fascista, cuyos hijos militan hoy en VOX, no iba a asustarme. Lo que más me indignó fue que algunos pusieran en duda que la amenaza había existido, tratando de culparme a mí y exculpando al fascista, demostrándome que ellos también era fascistas.

Por eso entiendo bien que PabloMI tras una noche de perros, cuando a primera hora de la mañana del viernes oyó a la miserable Monasterio dudar de la veracidad de la amenaza subiera varios grados en su indignación,  de hecho cuando llegó a la cadena Ser estaba demudado y casi le costaba trabajo hablar. Luego, la miserable, que debería encerrarse voluntariamente en uno de su apellido para purgar su grave pecado mortal de falta de caridad,  ante la justa condición que le ponía para seguir hablando con ella, en vez de aceptarla, pedir disculpas y luego haberle dado  fuerte y duro en el debate, optó  de forma chulesca por desafiarlo, traspasando todos los límites, pero parece que cuando se es fascista, una no puede contenerse y es estar cerca de un "rojo" y querer disparar. 

El Fascismo en España es heredero del absolutismo, defensor de la Inquisición, enemigo de las libertades, defensor de las tradiciones más retrógradas y sobre todo del sometimiento de la mujer porque consideran natural que la mujer sea solo un ente reproductivo y complementario. El fascismo crece muy fácilmente en democracia porque los partidos democráticos hacen muchas cosas mal y no se ocupan de verdad de mejorar la vida de las personas y además saben aprovechar como nadie las libertades y derechos, con la ayuda inestimable de leyes mal hechas y porque no decirlo claro, porque cuenta con mejores abogados y sobre todo con más jueces que nadie. Si un "rojo" profiere una tibia advertencia, un chiste de mal gusto o un insulto a una estatua puede ir a la cárcel, pero si eres fascista y lanzas una amenaza creíble contra los rojos, palmadita en la espalda que te ampara la sacrosanta libertad de expresión.

Claro que hay otros totalitarismos que también son peligrosos, pero  de eso no toca hablar ahora porque yo sí tengo decoro en el sentido que le daba  Marco Tulio Cicerón al decorum: " orden y medida en cuanto se hace y dice" .

Hay todo tipo de opiniones sobre como luchar contra los totalitarismos pero yo creo que solo se les puede derrotar en las urnas cada vez que haya elecciones . Ahora es el turno del pueblo de Madrid porque la alternativa al fascismo solo puede ser la democracia.