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miércoles, 28 de septiembre de 2022

RTVE, EL FINAL DE LA UTOPÍA

 


Sí, ayer con la dimisión de José Manuel Pérez Tornero de la presidencia de RTVE,  se confirmó que creer que en la España actual era posible articular un proceso consensuado entre los partidos políticos para que los españoles tuviéramos la Radiotelevisión pública fuerte e independiente que necesitamos, era una utopía y por tanto algo irrealizable. Los que conocemos algo del mundo mediático, sabíamos de la enormidad de la tarea, prácticamente imposible, de transformar nuestra vieja y cansada nave de la RTVE en la radiotelevisión que necesitamos los ciudadanos, con información independiente, educativa y cultural y con entretenimiento para todos los públicos, todo ello imprescindible para compensar, si quiera parcialmente, desde lo público el  masivo y disparatado entorno mediático privado en el que vivimos y proteger algo nuestra siempre frágil democracia. Sí, a finales de febrero de 2021, fui un ingenuo  al creer que  esta utopía era posible, porque si los políticos se habían puesto de acuerdo, al fin,   y al timón iba a estar al profesor Pérez Tornero es porque esta vez iban a tomárselo en serio, conocían su proyecto e iban a dotarlo de los medios necesarios.

Paco Lobatón, sin sombra de resentimiento pese a no haber sido elegido para formar parte del Consejo de la RTVE, reconocía, en un artículo publicado el 1 de marzo de 2021 en La Voz del Sur, ”el grandísimo acierto de que en el juego de carambolas de la negociación entre los partidos, la presidencia fuera para Tornero”, del que fue alumno de Semiótica, y añadía que “Es probable que la semiótica le ayude a relativizar los discursos de alguno de los consejeros emisarios con los que tendrá que bregar, pero es seguro que sabrá embridarlos con su talante  sereno y un punto oriental, y con su indudable capacidad para construir discursos incluyentes y proyectos, que trasciendan las minucias partidistas y empiecen a tener la hechura de estrategia, así lo evidenció de manera elocuente su comparecencia en la Comisión del Congreso” y terminaba el artículo diciendo: ”Es una utopía necesaria aspirar a una RTVE revitalizada, capaz de ser el necesario contrapunto frente a la opulenta oferta de las privadas y de las plataformas de pago. Una RTVE que emerja como sólido referente en contenidos de calidad y credibilidad informativa, en un panorama audiovisual más competitivo que nunca y como nunca mercantilizado”.

Si alguien era capaz de  esa tarea titánica era el profesor Pérez Tornero , un académico bien formado y comprometido con la Educomunicación , que goza de un prestigio internacional en su materia  apabullante, progresista independiente y con una capacidad de escuchar y consensuar que siempre me han parecido insuperables. Lo he visto en congresos y reuniones, sentado al final de sesiones masivas con vivas discusiones anotando cosas y sin decir nada  y cuando al final la mesa parecía incapaz de llegar a conclusiones operativas, levantarse y sin ninguna altivez hacer una propuesta sensata que era aceptada por todos. Si, es verdad que lo considero mi maestro, porque de él he aprendido mucho, pero también porque cuando lo he necesitado para alguno de mis proyectos profesionales ha estado conmigo y me ha ayudado de forma discreta y desinteresada, como cuando trataba de armar un proyecto de programa educativo para Canal Sur  como el Club de las Ideas, cuyo nombre fue idea suya.

Ya sé que el consenso político  que necesitamos para los asuntos importantes es un deseo cada vez  más difícil. No hay más que ver el cerrilismo de la derecha oponiéndose a los nombramientos del ámbito jurídico, incumpliendo la Constitución, pero lo que más me duele es que los políticos que han frustrado  esta nueva ocasión de crear la RTV pública que necesitamos han sido  “los progresistas”, seguramente agobiados por las expectativas electorales son incapaces de  preservar  la independencia de los servicios públicos y así nos va. No puedo entender que desde la izquierda se destruya esta ocasión a cambio de un trozo del pastel, al grito de “para eso hemos ganado las elecciones”.
 Ya sé que la derecha tiene demasiados medios a su servicio, pero una RTVE dividida entre los partidos no es la solución, desde la izquierda se debería luchar por la independencia de los medios públicos, pero está claro que ahora ya no es posible, por eso ante la imposibilidad de  llevar a cabo su proyecto por la oposición de la mayoría del Consejo, demasiados “consejeros emisarios”, la dimisión de Pérez Tornero era obligatoria, que otros  hagan el reparto por partidos. Algunos no necesitan de la política para vivir, bienvenido.

martes, 20 de septiembre de 2022

POMPAS IMPERIALES

 


Lo sucedido en los últimos 12 días en el  mundo no ha sido normal. En medio de la desolación por guerras que no acaban nunca, con una desigualdad enorme entre los seres humanos, atrapados en un cambio climático de consecuencias catastróficas que impulsa una emigración sin precedentes, agravada por la crisis económica que provoca la hambruna que nunca nos deja, el centro de atención de todos los medios de comunicación se ha desplazado de todo ese horror a focalizarse en torno al cuerpo sin vida de una mujer de 96 años, desde el momento que los médicos certificaron su muerte hasta que finalmente ha sido enterrado en su castillo de Windsor.

Vaya por delante que me encantan las ceremonias grandiosas y con liturgias bien organizadas, preferentemente si  puedo presenciarlas sentado cómodamente. El cine, la ópera y las iglesias nos ofrecen ese tipo de espectáculos  que en Andalucía alcanzan una brillantez excelsa en los desfiles procesionales de Semana Santa. Tuve el gusto de acompañar en los noventa al director general de la Warner  que quería ver las procesiones sevillanas y quedó impresionado de la pompa y majestad de los desfiles, y mucho más cuando comprendió que las obras de arte que se paseaban eran auténticas antigüedades y que casi todos los participantes no sólo no cobraban sino que pagaban por actuar.  Sin embargo lo ocurrido estos días tiene mucho más que ver con el poder  que siempre se ha arropado en la pompa ceremonial de sus apariciones públicas para impresionarnos, para resultar atractivo pero distante , cercano pero inalcanzable, para en definitiva tenernos asustados pero entretenidos y casi contentos. Esto viene de antiguo y lo vemos representado en las inscripciones faraónicas de hace miles de años, con desfiles del faraón casi iguales que las que veíamos en el Vaticano hasta hace bien poco con el papa con tiara y subido en una silla gestatoria.

Isabel II me caía bien porque a mi madre le gustaba, creo que la consideraba como una hermana menor,  y   porque para mí  tenía mucho mérito llevar el vestuario colorido que llevaba rematado con unos sombreros increíbles, sin que le faltara nunca su bolso, claro que desde 1976 fui consciente del proverbial mal gusto británico cuando en un bed&breakfast nos pusieron unas sábanas moradas, consiguiendo superar la sensación que me produjo tomar fish&chips envuelto en papel de periódico, de forma que las  letras del tabloide se imprimían en los lomos del pescado. Siempre me admiró su capacidad de  saber estar  hierática guardando las distancias pero permitiéndose alguna sonrisa para no parece un pasmarote. Ahora bien, no acabo de entender el mérito que se le atribuye  como reina, cuando su papel constitucional público es meramente simbólico, mientras que el que si era su responsabilidad, el de jefa de la familia real, hay que reconocer que ha sido un fracaso. Yo creo que el grandioso homenaje que se la ha tributado solo ha sido un pretexto para mayor gloria de los vivos, como suele ocurrir en las pompas fúnebres.

Lo que hemos visto estos días ha sido un conjunto de espectáculos diseñados en el siglo XIX, que se estrenaron en 1901 para el entierro de la reina Victoria, que desarrolló las ideas de su marido Alberto para acercar la corona al pueblo y para demostrar el poderío del imperio británico. Luego con ligeras variaciones se ha ido perfeccionando en los entierros reales habidos y en el singular dedicado a Winston Churchill que como precio debe sufrir que pisoteen su tumba los soldados que portan los féretros reales y en general todos los visitantes a la Abadía.

Si es verdad que resultaba impresionante la formación de doscientos gaiteros abriendo el cortejo con sus lamentos en si bemol, pero resultan muy escasos si lo comparamos con los dos mil de la gaiterada que  montó Fraga en sus momentos de gloria, es verdad que  casi nadie puede superar, salvo quizá  Corea del Norte, que el armón de artillería que portaba el féretro fuera arrastrado por 84 marineros,  pero lo que borda el paño del disparate son los 48 marineros que hacían de freno. Insufrible me ha resultado el baboseo de los comentaristas ensalzando sin cesar un protocolo antiguo que quizá impresione por el exceso hasta el derroche, llegando al colmo de afirmar que la puntualidad era una virtud británica, qué poco conocen la realidad de esa isla y sus retrasos, porque para puntuales nuestras corridas de toros que son  el único espectáculo complejo que comienza a la hora exacta. Sinceramente tras tanta fatuidad me sorprendió hasta emocionarme  la sobria despedida del gaitero de la reina con una maravillosa y breve canción titulada “Duerme, querida, duerme”.

 Bravo por los británicos que consiguen con su artificiosa pompa que en español se entiende que es un  acompañamiento suntuoso, numeroso y de gran aparato para hacer vana ostentación de algo  y así dar la impresión que todavía son un imperio “decente”, en palabras de Abdulrazak Gurnah, premio nobel de literatura 2021: “Lo del imperio británico es uno de los mejores ejercicios de relaciones públicas que ha hecho el R.U.” Lo peor no era el exceso y derroche ceremonial que al fin y al cabo pagan los británicos con sus impuestos, lo que me parece abominable es que los políticos más poderosos del mundo hayan aceptado  dedicar dos días de sus apretadas agendas para hacer de figurantes en un espectáculo  mundial a mayor gloria de un imperio que ya no existe, con un poder declinante, salvo para complicarnos la vida. 

martes, 13 de septiembre de 2022

YA LLEGÓ EL OTOÑO



“Llueve,/ detrás de los cristales, llueve y llueve/…” que así comienza Balada de otoño de Antonio Machado  y así anoche acompañado por el agradable sonido de la lluvia intensa que durante un buen rato cayó sobre mi casa y por las cariñosas reclamaciones de  amigas y amigos que tienen la costumbre de leerme, retorno a escribir artículos por si a alguien le interesa.

Este verano ha sido para muchas personas caluroso y desesperante, no tanto por el calor, que también, sino porque este se ha sumado a la guerra, la pandemia, los incendios, la sequía y demás catástrofes que los poderosos y sus medios se empeñan en poner en primer plano para tenernos perpetuamente acongojados, como si nunca hubiera habido ni guerras ni los demás males que nos amenazan continuamente, como si la historia no fuera una perpetua desgracia para los humanos, en palabras del insoportable, a juicio de su madre, Arthur Schopenhauer: ”Cada desgracia separada, tal como se presenta, parece, sin duda, ser algo excepcional, pero la desgracia en general es la regla”.

Lo que parecía no tener fin, porque la primera ola severa de calor fue temprana y larga , a primeros de junio, y que luego fue seguida por otras cada vez más calurosas y desesperantes sobre todo para los que tienen casas pequeñas, finalmente ha terminado con estas maravillosas lluvias que en las últimas horas han regado los secos campos de Huelva y Sevilla. Hoy en la playa dominaban la bajamar los paseantes mayores sin niños, ayer mi nieto menor comenzaba su curso de infantil encantado de ver de nuevo a sus compañeros y dentro de dos días los nietos mayores un poco menos contentos se incorporarán a   la enseñanza secundaria, mis hijos en sus trabajos, que remedio y que no falte y yo disfrutando de este otoño temprano tras un verano que más o menos ha durado tres meses.

El año pasado en el verano tuvimos una colonia de cría de murciélagos en el tejado de la casa. Era digno de verse como salían más de 200 individuos  a comer insectos voladores al atardecer y durante parte de  la noche evolucionaban a nuestro alrededor devorando los molestos mosquitos que suelen afligirnos, se fueron marchando y nos  dejaron por completo a finales de agosto. Como tienen mala fama, nos debatimos sobre la conveniencia de tapar el agujero por donde habían entrado a hacer la colonia, aunque finalmente decidimos que unos animales tan beneficiosos tenían derecho a volver cuando quisieran y por si no tenían mucho sitio pusimos un nido suplementario de corcho, regalo de nuestro amigo Pedro Romero Zarco,  en el largo tronco de una palmera. Pues… no han vuelto este año, como para hacer planes.

Las granadas de la foto son de los cuatro granados que hay en la casa, que este año estamos recogiendo a medida que van abriéndose. Esta cosecha parece que será más abundante que la del año pasado y espero que me dé para exprimirlas y sacar el delicioso zumo que es muy popular en Estambul donde hay  puestos callejeros para exprimirlas en el acto. Sumergido en mis recuerdos lejanos me voy a  las meriendas que hacía en el château de la Bourdiniere cerca de Chartres dónde pasé dos meses de verano en los años 1965 y 1966. Jugábamos al aire libre y disponían en una mesa jarras con leche fría  y una botellas con diversos jarabes para añadir a los vasos y mi favorito se llamaba GRANADINE porque era zumo de granada, es un sabor delicioso y si yo fuera Proust este recuerdo me daría para un libro.

Ya estamos en otoño, una época propicia para recordar y para sentado escribir los recuerdos. Deseo a todos un feliz pasar y que os guste leerme. 

viernes, 24 de junio de 2022

BREVERÍAS 52: FELICIDADES, PRESIDENTE MORENO

 



Hoy es el día que más felicitaciones recibo porque San Juan se celebra con  mucha alegría en muchos lugares de España y por eso comienzo mi último artículo de este curso dando las gracias a los que ya me han felicitado y a quienes lo harán, pero hoy no voy a escribir de mí sino de mi tocayo el presidente Moreno, porque quiero felicitarle muy efusivamente no por la trivialidad de portar mi  nombre, que desgraciadamente también porta el anterior rey, sino por haber alcanzado un triunfo rotundo en las elecciones del último domingo.

A muchos le sorprenderá que dedique un artículo a felicitar  a quien no era mi candidato, pero yo no soy un forofo de nada y hasta cuando al fútbol pierde España contra un equipo que lo hace mejor, disfruto. Hace años que no veía una campaña electoral tan bien hecha, desde la elección de la fecha, la hábil utilización de las encuestas que desde el principio lo dieron por ganador, tanto que no tuvo que explicar nada de su programa, le bastó con orillar las pretensiones de VOX y dejar que la izquierda siguiera encelada con ese señuelo que a nadie preocupaba, mostrando a las claras la poca solidez de la campaña de Espadas y las profundas divisiones personalistas de la izquierda de la izquierda, y simplemente se centró en lucir su buena imagen de hombre educado y noble,   que sin duda es lo que parece, transformándolo en su principal activo,  nada de hablar de lo hecho ya como presidente y de promesas para el futuro. Con ello  y gracias al sistema D’Hont de asignación de escaños, el presidente Moreno ha conseguido brillantemente cumplir su objetivo de continuar siendo presidente pero con mayoría absoluta, alcanzando el resultado óptimo de la serie de elecciones autonómicas, porque aunque el PSOE alcanzó muchas mayorías  absolutas, incluso superando el 50% de los votos emitidos, en este caso el PP ha batido el récord pues cada escaño le ha costado solo  el 0,7436% de los votos, mucho menos que el mejor resultado de sus adversarios que fue el 0,7995%. Por eso aunque yo creo en la suerte, para tener tanta hay que hacer las cosas muy bien como yo creo que lo ha hecho el candidato del PP.

Es curioso que siendo el presidente Moreno el que revalidaba o no su cargo, el resultado para la opinión mediática sea la derrota del PSOE, que iba de aspirante con un nuevo candidato mucho menos conocido. Esto sucede no por casualidad sino fruto de un excelente trabajo de comunicación política que está sabiendo sacar del pozo de la corrupción  al PP y presentando como nuevo, lo de siempre, para llevar a Núñez a la Moncloa y desalojar a Sánchez, ilegítimo como todas las personas de bien ya saben, porque no han parado de decirlo desde que él desalojó limpiamente a Rajoy mediante una moción de censura, brillantemente ejecutada. Nos esperan meses turbulentos, porque obviamente la derecha con su mayoritario apoyo mediático no va a cejar en morder al gobierno y este se mantendrá contra viento y marea hasta agotar la legislatura que termina el 10 de noviembre de 2023 y después de esta fecha las elecciones tendrían que celebrarse antes de Reyes del 2024.

Esta claro, para mí, que Moreno ha triunfado porque ha sabido mantener su electorado y succionar electores de VOX, PSOE y sobre todo de Ciudadanos, ayudado por la mala campaña del PSOE y la situación a su izquierda. Las mayorías absolutas del PSOE se obtenían desde una posición de centro izquierda y está claro que desde la aparición de Podemos, Pedro Sánchez dió un giro a la izquierda pero descuidó el centro, lo que ha permitido a un candidato de derechas, pero educado,  avanzar hacia el centro político sin hacer crecer a VOX y, o corregimos el rumbo o seguiremos perdiendo  ese segmento del electorado, claro que a nivel nacional no tiene porque ser igual.

Estoy encantado con el resultado, pues ya que el PSOE no ha ganado me encanta que su adversario  haya conseguido mayoría absoluta lo que abre un rayo de esperanza en un futuro  donde los socialistas puedan obtenerla también, Lo único que no me ha gustado, porque además no era necesario, ha sido la utilización de la imagen del rey Felipe VI en su campaña,  que no ha sido un error, ni un descuido, sino una acción premeditada y ejecutada con alevosía, pero vamos por lo demás todo perfecto, de forma que tenemos presidente Moreno para que haga lo que quiera, y eso sí que lo siento, porque como  bien dijo Inma Nieto: “Moreno es educado, pero no moderado. Una persona que ha recortado en servicios esenciales, en plena pandemia no es moderada”. Feliz verano.

lunes, 13 de junio de 2022

BREVERÍAS 51: HAY QUE VOTAR

 


Los andaluces estamos en campaña electoral, pero la inmensa mayoría de los medios de comunicación, en vez de informar sobre los programas electorales en liza para que los ciudadanos pudiéramos elegir con conocimiento,  dan por hecho la victoria del actual inquilino de San Telmo  desanimando implícitamente la participación de los votantes a los que  solo les atribuyen la capacidad de confirmar el resultado que las encuestas ya les dan y para rematar el estrambote y como el presunto resultado es favorable al PP  la mayoría de los medios, fieles voceros de una campaña bien diseñada para desanimar específicamente a los votantes de izquierda convenciéndolos de la inutilidad de su acción, con lo bien que se está en la playa o la piscina, hoy titulaban en portada: “El PP afianza su ventaja y supera a toda la izquierda”(ELPAIS), “El 17% del electorado del PSOE, votará ahora al PP”(ELMUNDO), “El PP roza los 50 escaños y el gobierno en solitario”(LARAZON), “El PP se coloca a dos escaños de la mayoría absoluta”(ABC). No sé lo que dejarán para mañana, de momento ninguno habla de programas salvo el señuelo de la rebaja de impuestos como si fuera posible tener las políticas sociales que necesita la mayoría sin que los ricos paguen impuestos. Como todo sirve, otorgan al resultado indudable de los comicios andaluces la condición de primarias del imparable ascenso del PP hasta ganar las elecciones generales y desalojar al fin  al presidente Sánchez de su posición “ilegítima” de presidente al que ya le quedan pocas descalificaciones que poner.

 Afortunadamente entre tanta certeza aún mantienen una única  y trivial duda y es ¿cómo será investido presidente?, eso sí en este caso nos ofrecen más variedad pues hay  tres alternativas: si  lo hará con el apoyo prestado de VOX con el que ha gobernado desde 2018, ya que Ciudadanos parece que ya no cuenta, o si tendrá que llevar a Olona de vicepresidenta que es la “conditio sine qua non” de la crecida ultraderecha franquista, o si lo conseguirá gracias a la abstención del PSOE “obligado por la línea roja a la ultraderecha que todos los demócratas deberían mantener” como es el cínico mantra de los que creen que el candidato del PP ya es por derecho dueño del centro cuyo sector izquierdo votaba al PSOE hasta anteayer. Esta última opción es la que sería ideal   para el jefe del PP y posiblemente letal para el PSOE en Andalucía que quedaría así desplazado para siempre de la posibilidad de ser alternativa de quien quiere aparentar ser una derecha guay, pero que se siente cómoda con los reaccionarios de VOX.

Es verdad que cada vez entiendo menos el mundo en el que vivo, donde por citar un único ejemplo, el partido republicano de USA, si el de Abraham Lincoln, aún mantiene al golpista Trump como su principal activo electoral en la que los pobres norteamericanos consideran que es la república defensora de las libertades de todo el mundo. Personalmente manifiesto mi ignorancia sobre algunos fenómenos sociales como el sucedido este fin de semana en Sevilla donde 75.000 ciudadanos, posiblemente electores, se han concentrado en un estadio con el calor que hacía, y además pagando, para estar con Manuel Carrasco, su ídolo, porque si fuera para oírlo creo que con  sus auriculares lo harían mucho más cómodamente. Los seguidores de Manuel Carrasco o los futboleros nos demuestran  muchas veces que cuando algo nos interesa nos molestamos en participar aunque haga calor, por eso me resulta tan dramática la baja presencia de electores en los actos de campaña y patética la pretensión de explicarlo, como si no estuviera claro que los políticos en ejercicio nos han aburrido  desde hace tiempo y ese árbol no nos deja ver el bosque de nuestra ceguera ante algo de tanta importancia como la elección del gobierno andaluz, tarea de la que muchos andaluces, demasiados, se están apartando, dejando a una minoría decidir por ellos.

La derecha está crecida, muy crecida,  tanto que ya es habitual que en compromisos sociales  a los que asisto, me llamen “rojo” o “rojillo” , tanto que me he acordado de la primera vez que me lo llamaron hace más de 55 años, en el invierno de 1968 cuando yo tenía 15 años,  y entonces fue por discutir sobre democracia con un profesor franquista, al que tenía aprecio porque al menos con él se podía discutir, no tanto con sus herederos que desconocen el sentido de la oportunidad y el decoro. Se nota que hablan alto de política sin que parezca molestarles la unión de PP con Vox, viéndola como natural y en ello percibo el sustrato franquista que comparten y es verdad por otro lado que  la izquierda ha hecho tantas cosas mal  en los últimos tiempos que uno no sabe por dónde empezar, pero si no vemos la diferencia que supone un voto u otro, entonces es que  tenemos merecido lo que nos pasa.

También es verdad que nunca hemos dado demasiada importancia en España a las elecciones autonómicas que raramente han tenido más del 60% de participación, cuando se celebran en solitario, mientras que las generales suelen superar el 70% y traigo esto a colación porque estoy seguro que si el próximo domingo los que  sentimos las desigualdades y nos gustaría que los gobiernos se encargaran de ello fomentando servicios públicos de educación, salud y dependencia y si los que nos avergonzamos del pasado franquista, nos dejáramos de tonterías y fuéramos a votar a las opciones de izquierda a lo mejor, digo yo, el resultado no sería el de las encuestas.

viernes, 27 de mayo de 2022

BREVERÍAS 50: EL MUNDO VISTO A LOS 70 AÑOS


Hoy cumplo setenta años y he tenido la osadía de escribir este artículo para celebrarlo con quienes tienen la bondad de leerme. Me ha inspirado el excelente libro de don Santiago Ramón y Cajal:  EL MUNDO VISTO A LOS OCHENTA AÑOS que él publicó en 1934 a la altura de sus 82 años y que subtituló como “impresiones de un arteríoesclerótico”  y cuya lectura recomiendo vivamente pues don Santiago escribía muy bien y tenía muchas cosas que decir.

Admiro a Ramón y Cajal y  desde la diferencia sideral de estatura coincido en muchas de sus valoraciones sobre multitud de temas, incluso en un senil patriotismo: el suyo español, el mío bastante más europeo. ¡Cuánto hubiera disfrutado él de la  España europea en la que hoy estamos!. En algunos aspectos somos muy diferentes, escribió socarrón: “Odio la cerveza, el excitante de los fríos cerebros hiperbóreos”  y a mí me encanta y por el contrario no aprecio el Sauternes y él, con una sobriedad que envidio, solo bebía medio vasito diario de un vinillo blanco de ese estilo, pero cuando dice: “En mí lo difícil no es pensar ,sino cesar de pensar”, me siento retratado, aunque mis resultados sean parvos y los suyos excelsos.

Al poco de nacer yo, cuando era el adorable bebé de la foto, escribió Gabriel Celaya su combativo poema  LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO que me ha acompañado casi siempre desde que  lo oí en la voz única de Paco Ibáñez; hoy recuerdo su inicio, que me sigue inspirando ya descargado de las connotaciones políticas que tenía cuando nos convocaba como un disparo  a la lucha antifranquista, y que hoy  a la altura de los años me viene al pelo : Cuando ya nada se espera personalmente exaltante…

Cuando veo al niño que fui, del que conservo sin duda la voluminosa cabeza, y miro al viejo que soy, me siento feliz recordando la vida que he tenido en la que hay infinitamente más alegrías que penas. La mayoría de las penas se deben a la ausencia de muchas, ya demasiadas, personas queridas, algunas de ellas nos dejaron llenas de vida y sin duda hubieran hecho la mía mucho más agradable, unas pocas se debieron a malas personas que no perdono, pero que ya casi ni recuerdo. Las alegrías son continuas y  se deben  al amor y la amistad de familiares y amigos que me acompañan en esta ya larga singladura que no deseo que acabe nunca, de lo demás  en lo que uno suele afanarse toda la vida no queda casi nada más que unos vagos recuerdos que trato de fijar escribiendo.

Mujer, hijos y nietos siempre están conmigo en un sentimiento tan fuerte que a veces asusta por el miedo a perder o defraudar, que la gran familia de hermanos y descendientes sigamos siendo una tribu unida al calor del recuerdo de nuestros lares es sin duda una suerte, que un familión inmenso de decenas de primos y descendientes sigamos unidos por todo el mundo es increíble, pero que a la vejez haya conseguido hacer amigos nuevos, recuperar a casi todos los que había hecho en mi vida y transformado en amigos a muchos de los que fueron compañeros de estudios o trabajo en los lejanos años de la infancia, juventud o madurez, sólo se puede considerar un milagro que espero disfrutar mucho tiempo. Yo al menos voy a empeñarme en el intento. 

martes, 24 de mayo de 2022

BREVERÍAS 49: JAQUE AL REY



Lo menos probable, en muchos campos diversos, está sucediendo delante de nuestros ojos viejos y cansados. Si, al filo de los 70 años ya no veo tan bien como antes pero gracias a lo vivido atisbo mejor  y veo claro, por ejemplo, que el rey demérito es el mejor aliado de la minoría republicana que hay hoy en España y digo minoría porque a la mayoría de los españoles que conozco les importa una higa el rey, su corte, la jefatura del estado, el senado y si me apuras…bueno, prefiero no seguir pues no dejaría títere con cabeza
El rey constitucional que culmina la cúspide del Estado es único, igual que las pirámides que solo tienen una y que de la misma forma, aunque no sirven para gran cosa, están ahí para que la figura quede completa. No se erige una pirámide sin cúspide ni un Estado constitucional sin jefatura, aunque sea simbólica, aparentemente porque evita la ruina del edificio. Los hechos han demostrado que el Real Decreto 470/2014, que prolongaba para Juan Carlos I de Borbón, tras su abdicación, el derecho vitalicio a usar el título de Rey con carácter honorífico, fue un grave error, porque si bien es verdad que tenía méritos para ello, también el personaje ocultaba para la mayoría de los españoles deméritos sobrados para ser considerado un sinvergüenza. Rajoy, que sin duda lo sabía, no debió promover ese honor que obviamente, estoy moralmente seguro, fue debido a un chantaje del antiguo monarca para aceptar la abdicación y que para colmo, de forma poco elegante, fue refrendado por él mismo en vez de esperar decorosamente a que su sucesor Felipe VI, su hijo, lo hiciera. Pero está claro que Juan Carlos carece de decoro desde hace muchos años en todos los aspectos de su vida por más que su campechanía lo hiciera simpático. 
Discúlpenme los que adoran al personaje, pero lo adjetivo de sinvergüenza porque es un sinvergüenza en toda la extensión del término según las tres acepciones que recoge el DLE: “1.Pícaro, bribón (de ahí el nombre de su velero).2. Dicho de una persona: que comete actos ilegales en provecho propio, o que incurre en inmoralidades. 3. Desfachatez, falta de vergüenza” y para usar ese adjetivo no es necesario esperar a que un tribunal lo sentencie, sobre todo porque sus mamporreros se han encargado de hacernos creer que la CE lo hace inviolable, hubiera cometido el delito que hubiera cometido, porque la razón no puede entenderlo y porque como decía mi bisabuelo El Guerra: Lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible. 
Lo que me sorprende es que continúen llamándolo rey emérito, como si ese adjetivo fuera un título oficial al que tiene derecho cuando en ningún apartado del indecoroso Real Decreto figura semejante palabra. También me sorprende la contumacia con la que una minoría de partidarios le aplauden y vitorean, bueno…esto no me sorprende en un mundo que vitorea a asesinos y delincuentes a las puertas de los juzgados porque como buenos fanáticos les perdonan todo. Yo desde luego no. 
Acepté la monarquía constitucional en la Transición porque era una fórmula aceptable para todos, incluidos los franquistas, para conseguir un estado democrático sin haber sido capaces los demócratas de derrocar a la criminal dictadura franquista. Pareciome muy necesaria para superar el golpe militar de 1981, aunque luego en la normalidad no veía claro su papel, más que nada simbólico, algo parecido a la bandera pero mucho más costoso. Hoy, por culpa del exrey campechano, soy partidario de acabar con la existencia no solo de la monarquía, sino de la institución de la jefatura del Estado y de paso, del senado, de la comunidad de Madrid, de las diputaciones, de las bandas de música militares, del acompañamiento militar a las procesiones católicas y de todo el boato institucional innecesario que no deberíamos tener y menos pagar. 
Esto es lo que yo querría, pero como la derecha española se ha empeñado de forma irresponsable en acompañar al demérito en su ataque chulesco a la monarquía constitucional que es lo que realmente está haciendo, con el solo fin de debilitar al gobierno que consideran ilegítimo, estoy dispuesto a aceptar a Felipe VI como rey, si y solo si destituye a su padre del cargo de rey, mediante su firma en otro Real Decreto promovido por el actual gobierno que lo despoje de todos los honores que tiene, y que nunca más cuente ni con escolta, ni con ningún servicio del estado, que por otro lado no le hacen falta dada su aparente fortuna o la de los amigos que lo financian. Lamento que los servicios secretos no sean útiles para neutralizar a personajes tan dañinos para España. 
Felipe VI como hijo tiene un marrón, porque en el tablero solo puede haber un rey de verdad y si él quiere continuar siéndolo de España tiene que derrotar a su padre, en público, de una vez y para siempre. Puede que no consiga hacerlo desaparecer del escenario dado el ego del famoso, la cantidad de mamporreros que tiene y que no está bien ser un parricida, pero entonces lo que quedará de su padre sólo será un ridículo personaje que se creía rey y que no fue capaz de retirarse con discreción o valentía.