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martes, 7 de julio de 2020

NEONORMALIDAD Nº6 “EL MINISTRO FILÓSOFO”



MARTES 7 DE JULIO DE 2020
Desde que lo vi por primera vez en una rueda de prensa tras las declaración del estado de alarma supe que Salvador Illa era el hombre adecuado para hacerse cargo de una misión imposible: tranquilo, sensato, sin decir palabras de más ni una voz más alta que otra. Tiempo ha tenido en estos cuatro meses para meter la pata estando tan expuesto a los medios y no ha ocurrido. Le han dado fuerte y duro tanto políticos miserables como sus mamporreros mediáticos y casi nunca ha contestado; y cuando se ha visto obligado lo ha hecho con tal mesura y educación que si en la política española  hubiera más como él estoy seguro que llegarían a acuerdos en todo lo necesario para mejorar la vida de los españoles que a mi juicio debe ser el fin de la política.
Marcó la pauta de la indecencia el senador cunero Rafael Hernando cuando el 19 de marzo usó la expresión que titula este artículo para descalificarlo como ministro de Sanidad. A veces ante intervenciones durísimas se ha roto y ha estado al borde de las lágrimas, siempre contenidas, viéndose obligado a alargar sus respuestas hasta recuperar el sosiego, como cuando el indigno diputado y alcalde churriago Juan  Antonio Callejas le exigía que pidiera disculpas a una de sus clientas muy afectada por la muerte de su padre y subiendo el tono le recordó que “espectáculos los justos” y que él esas cosas las hace en privado y no delante de cámaras.
"Este señor" actúa con una chulería indecente y demostrando el poco aprecio a la cultura que tiene cuando usa como descalificación a alguien su condición y más cuando ésta es la de licenciado en filosofía. En España en democracia lo que menos ha habido ha sido ministros  de Sanidad médicos pues solo lo han sido 4 de  21 de los que 3 sobre 12 han sido socialistas y 1 sobre 11 de derechas, Ana Pastor que por cierto era y es buena, pero que decir del llorado Ernest Lluch que era economista. O sea que no ser médico es la regla y no la excepción.
"Este señor" es muy de citar a  filósofos en los discursos porque seguramente se los hace alguien instruido, como la atribuida a Marco Aurelio que leyó el 28 de mayo de 2016: “La sabiduría es el arte de aceptar aquello que no puede ser cambiado, de cambiar aquello que puede ser cambiado y sobre todo de conocer la diferencia” y que desde mi punto de vista podría formar parte del escudo de este buen ministro y seguramente un hombre noble del que me siento muy orgulloso de ser compañero socialista.
No sabía cómo acabar adecuadamente este artículo  cuando encontré uno breve publicado en El Periódico el 9 de mayo, firmado por Enrique Forniés Gancedo y que incluyo como colofón pues coincido con él de la a a la z:
“Salvador Illa no tiene formación científica. Académicamente no es experto en salud ni en práctica clínica. Sobre economía, ha cursado un máster en dirección y administración de empresas que finalizó en 1993. Sin embargo, está al frente del Ministerio de sanidad y bienestar social en un momento de crisis mundial. ¿Cómo va a ser capaz de responsabilizarse de una institución como esta? ¿No sería mejor tener al frente a un gestor profesional?.

El ministro Illa tiene estudios de Filosofía, una materia que apenas se detiene en las necesidades materiales y se pierde en metafísicas. Por eso, sus conocimientos no son los adecuados para encargarse de la crisis del covid-19. La Filosofía no parece tener en cuenta los medios necesarios para alcanzar los objetivos que nos harán salir del atolladero. Tampoco se ocupa de mantener al alza la economía ni de que los flujos del mercado continúen con la normalidad necesaria para que esto suceda.
Por el contrario, el ministro filósofo nos ha recomendado quedarnos en casa y seguir otras normas procedentes de la OMS que no parecen primar el funcionamiento del sistema económico. Pero, sobre todo, dejó dicho desde abril que para el Ejecutivo, la primera prioridad es la salud de los ciudadanos; la segunda, la salud de los ciudadanos y la tercera, la salud de los ciudadanos. En definitiva, que antes que el sistema puro y estrictamente monetario está la vida de las personas.
Porque eso es, entre otras cosas, lo que hace la Filosofía: en lugar de quedarse en un uso de la razón instrumental que une medios con fines, se replantea los propios fines. De ahí que, ante una pandemia donde lo que está en juego es la calidad de vida de las personas, en lugar de optar por el mantenimiento de un sistema determinado, el ministro Salvador se ha decantado por la protección de la existencia humana. Porque, mientras que los sistemas pueden adaptarse y reformarse, la vida humana es irrecuperable en cualquiera de los mundos posibles”.

sábado, 4 de julio de 2020

NEONORMALIDAD Nº 5 "DON GUILLERMO. RECUERDO DE UN HOMBRE JUSTO EN SU CENTENARIO"




SÁBADO 4 DE JULIO DE 2020
Don Guillermo Ariza Lovera, hubiera cumplido  exactamente 100 años a las 11 del mediodía  de hoy 4 de julio. Lo curioso es que fue  inscrito así, con el Don, el 5 de julio de 1920 por el juez municipal de La Rambla el licenciado en Derecho Don Manuel Cuesta Baena, que cuando yo nací resultó que había sido hermano mayor de mi abuela paterna y por tanto mi tío abuelo. No sé como lo llamaban de pequeño, pues tampoco el nombre era común y lo habitual es que siendo el segundo hubiera sido Rafael, el nombre del abuelo materno, pero su madre Doña Dolores Lovera Cabello no era una mujer común y como admiraba al Kaiser Guillermo, al que conocía a fondo pues era lectora diaria de la prensa, así llamó a su hijo.
El caso es que cuando yo lo conocí en la primavera de 1970, él tenía 49 años, se cubría con una gorra y conducía su primer automóvil, un flamante Seat-850 de color vino, con el carnet recién aprobado y yo con 17 años estaba despidiendo a su hija Lola (entonces María Dolores) en la puerta de la Facultad de Veterinaria donde ambos hacíamos primero  que entonces era común para las licenciaturas de Ciencias. Luego ya nos seguimos viendo con más frecuencia en  mis visitas a La Rambla en calidad de novio, donde todo el mundo lo conocía como Don Guillermo sin más apellidos.
Hizo los dos primeros cursos de  bachillerato en el instituto de Osuna donde estuvo interno y luego desde 1933 continuó en el colegio subvencionado de segunda enseñanza Alejandro Lerroux en la Rambla, iniciativas que la República extendió por toda la geografía española. Sobre él tuvieron mucha influencia dos mujeres especiales, sus dos abuelas: Dolores Cabello Doñamayor (de familia noble) con la que pasaba muchas horas oyendo música en gramófono  en su casa de la calle Puerta de La Rambla y Concha Salas Reina, mujer culta y valiente con la que  pasaba temporadas en su casa que estaba a mitad de camino de Osuna y con la que tuvo la suerte de vivir el golpe militar del 18 de julio de 1936 en Puente Genil, entonces tenía 16 años recién cumplidos, edad sobrada para ser fusilado.
Como toda la zona, fue dominada por los golpistas en el primer mes, fue “voluntario” , luego alférez provisional y finalmente teniente efectivo, con pocos días en el frente y ninguno en la represión, de ese periodo tres cosas le habían llamado la atención: la falta de agua para asearse, el era muy pulcro en todos los aspectos, el buen armamento personal de las tropas republicanas que se rindieron a su unidad y su amistad con Juan Manuel de Maeztu Hill, único hijo de Ramiro de Maeztu, que también era oficial y con el que coincidió y con su madre en la bonita ciudad de Tarragona.
En cuanto pudo cursó Veterinaria en Córdoba que no terminó hasta el 14 de junio de 1947, pues de vez en cuando lo movilizaban como oficial de complemento y pasaba temporadas de las que recordaba  sobre todo  las que pasó en Lepe y Moguer donde trabó amistad con  las mujeres de la  familia Pinzón y con el poeta Curro Garfias.
Luego se casó y como flamante veterinario estuvo de interino en  Quesada (Jaén) y en Calpe(Alicante); como no se convocaban oposiciones y para mejor cuidar a su mujer que era diabética, lo que en aquellos años era muy delicado, fue agricultor y no escatimó ni dinero ni dedicación para mantenerla viva, que fu su verdadera devoción. Siempre recordaré lo que disfrutaba redescubriendo y contando detalles en los viajes que hicimos juntos  ya con más de ochenta años tanto a Moguer como a Calpe.
Era un melómano cultivado gracias a radio Lisboa, luego de los discos que compraba y oía en su casa   en el tocadiscos estereo de Selecciones y desde 1965 también seguidor de Radio Clásica. Ya viudo viajamos mucho  con él  a Londres, Bruselas, Venecia, Viena, Praga, Budapest  y  al Festival de Salzburgo donde entre otras maravillas asistímos a “Las bodas de Fígaro” de Mozart toda la familia. Sabía mucho de música y había leído todo lo que pudo, a mi me descubrió a  Azorín, Unamuno, Marañón, Ortega,  Valle Inclán, Proust, Faulkner, John Dos Passos, etcétera, y atesoro la parte de su biblioteca que conservo.
En el erial cultural que era la vida en España en aquella época y más viviendo en un pueblo, el supo mantener muy alto sus gustos culturales y era un placer charlar con él y oírlo hablar de lo que sabía.
Nunca vistió la camisa azul, pero no se negó a colaborar como concejal cuando se lo pidieron y fue profesor sin sueldo en el colegio libre adoptado que en los  años 60  se fueron creando 30 años después de haber acabado con ellos al ganar el golpe de estado y allí descubrió su verdadera vocación de profesor de Ciencias Naturales y por eso todos los jóvenes en la Rambla también  lo llamaban don Guillermo. Años después crearon las secciones delegadas donde ya se cobraba sueldo, pero en 1974 fue despedido usando una estúpida disposición que impedía a los veterinarios ser profesores de bachillerato, pese a ser licenciados y en su caso estar  sobradamente preparado.
Nunca reclamó nada y nunca recibió del régimen franquista ninguna prebenda, no quiso ni siquiera tramitar una mejor pensión como le hubiera correspondido por sus años de excombatiente, de militar y de profesor y se conformó con la muy modesta de autónomo para la que había cotizado años suficientes, pero nunca se quejó de nada, porque era muy sobrio y era feliz por seguir vivo tras vivir lo que había vivido.
Era profundamente liberal y democrático y para salir de la dictadura apoyó desde el principio a Adolfo Suárez y la UCD en la que estuvo afiliado, apoyaba a los alcaldes de su pueblo que conoció fueran socialista o comunista porque la transición democrática consiguió la España con la que él había soñado toda su vida, una España donde cupieran todos en paz y respeto, dónde se votara y se aceptaran los resultados.
Sólo siento que pasara sus últimos cuatro años en una residencia digna, pero residencia al fin, porque  en su estado fue imposible tenerlo en casa cuando me tuve que incorporar a trabajar a Córdoba. Lo visitaba frecuentemente y  de vez en cuando me  preguntaba si había alguna manera de acabar con aquello de que tuvieran que limpiarlo y de que lo trataran como a un niño. El último día fue el 1 de noviembre de 2011 cuando me llamaron para decirme que estaba muy mal y para decidir si llevarlo al hospital,  me acerqué rápido, estaba lúcido y tras un rato de intentar hablar con él mientras le sujetaba la mano, le pregunté que si podía hacer algo por él y  como si fuera Diógenes me contestó: “ Gracias, pero vete y déjame tranquilo”; se dio la vuelta y se acurrucó; me alejé y expiró sin un ruido. Sin molestar como toda su vida.
Ayer di una vuelta en su Renault-5  de 34 años y que se empeñó en poner a mi nombre.
Siempre lo recordamos como el hombre justo y bueno que fue.


sábado, 27 de junio de 2020

NEONORMALIDAD Nº4 “CINCO PROPUESTAS PARA MEJORAR LA SANIDAD”

SÁBADO 27 DE JUNIO DE 2020

Con mi hermana menor  Nanda  hablaba a veces de su trabajo en  asistencia primaria y de cómo mejorarla. En nuestra última conversación telefónica del 13 de mayo se mostraba muy orgullosa de que en ninguna de las residencias que ella supervisaba hubieran ocurrido los desastres  que en otros sitios han sido clamorosos; ella era  la mejor enfermera, siempre estaba estudiando y formándose y transmitía entusiasmo en todo lo que hacía en los diferentes destinos que tuvo en Córdoba. Sobre la base de lo que aprendí con ella he elaborado una propuesta a la Comisión para la Reconstrucción Económica y Social que resumo en este artículo. Lamentablemente murió de repente el 20 de mayo mientras trabajaba, tras superar aparentemente la Covid-19 y no me lo ha podido corregir, estoy seguro que con  su ayuda  las propuestas hubieran sido mejores y a su memoria están dedicadas.
Algo conozco del Sistema Público de Salud de Andalucía(SAS) del que soy usuario desde que empecé a trabajar. Siempre he sido atendido con diligencia en atención primaria, donde el personal sanitario casi sin tiempo y con escasos medios diagnósticos  trata de resolver tus dolencias, pero si acababas estando grave te lo resolvían seguro en el hospital, donde si había medios suficientes, pero que a causa de ello estaba saturado de pacientes que la mayoría debían haber sido “resueltos” en los centros de salud. En los hospitales aproximadamente el 76% de las actuaciones están dirigidas a los pacientes crónicos polimedicados, como yo, que somos gozosa consecuencia tanto del envejecimiento de la población como del avance científico que ha cronificado enfermedades que antes eran mortales, lo que a su vez es mérito del propio Sistema Nacional de Salud, que necesita una auténtica revolución hecha mediante reformas urgentes para que con sumo cuidado mejoremos lo que hay que mejorar y no estropeemos lo que funciona, no podemos actuar irresponsablemente como “elefante en cacharrería”.
Tras jubilarme he tenido la ocasión de conocer algo más algunos aspectos del SAS, pues he participado dos años en la Comisión de Participación Ciudadana de la  Unidad de Infecciosas del Hospital de Valme, aportando mi punto de vista como usuario y cuatro años como “lego” en el Comité Coordinador de Ética de la Investigación Biomédica de Andalucía, en los que he tenido ocasión de conocer  a excelentes profesionales sanitarios de todas las áreas y compartir sus conocimientos y experiencias. Si a esto sumo la relación con otros familiares y amigos que son médicos, enfermeras, auxiliares, celadores y limpiadoras, creo que me da una panorámica superficial pero completa sobre la realidad actual en este campo, seguramente mejor que la de muchos médicos de justo renombre que ya disfrutan de posiciones acomodadas en el sistema.
Si, los españoles gozamos todavía de un buen Sistema Nacional de Salud, público y universal desde 1986, que crecía presupuestariamente y que mejoraba paulatinamente, sobre todo tras las transferencias a las comunidades autónomas, pero que ha ido perdiendo fuelle desde hace veinte años, primero  con políticas privatizadoras y luego con fuertes  recortes  económicos  y que ya antes de la pandemia hacía aguas por todos sitios; no debemos engañarnos creyendo que podría aguantar un nuevo embate infeccioso, cuando en el primero ha mostrado sus insuficiencias y sólo ha resistido por el sacrificio de un personal previamente desmoralizado pero que “ha sacado fuerzas de flaqueza” y por el severo confinamiento que hizo disminuir la tasa de contagio.
Ahora, sin falta y antes  de que haya una nueva oleada del Covid-19 se requiere una actuación urgente y decidida en al menos cinco asuntos claves para mí, sin perjuicio de lo obvio que es que debe  recuperarse la posición presupuestaria que tenía antes de la crisis de 2008 para luego elevarla hasta el 7,5% del P.I.B.,  imprescindible para reparar todos las insuficiencias que hoy tiene y planificar un nuevo futuro adaptado al envejecimiento de la población y a la aparición súbita de nuevas crisis sanitarias como la actual.
1.- RECUPERAR EL ÁNIMO Y LA ILUSIÓN DE LOS MÉDICOS: Tras el tsunami de hacer frente a una grave crisis sanitaria de manera improvisada y sin los adecuados medios de protección, algo que debería avergonzarnos,  este personal necesita sentir que la sociedad está con ellos, cosa que en este momento no sienten, sino más bien al contrario, porque aproximadamente la tercera parte está en precario, con contratos temporales y a tiempo parcial cuando los trabajos que realizan son estructurales y a tiempo completo. Sueldos insuficientes  e injustos para un personal extraordinariamente capacitado tras un largo periodo formativo no inferior a diez años, partiendo de un proceso selectivo muy exigente con ellos que incluye un examen de ingreso al MIR que bien podría considerarse como una dura  oposición equiparable a la exigida para ingresar en un puesto público y que sin embargo no da derecho a la plaza fija que cualquier profesional ambiciona cuando tiene más de treinta años y méritos de sobra. Con sus diferentes características podría decirse algo parecido de enfermeros, biólogos, farmacéuticos, psicólogos, radiofísicos o químicos del sistema.  Acabar con la situación de precariedad y hacer fijos a estos profesionales sanitarios por ley es urgente, justo y necesario, sólo así comprenderán que la sociedad que tanto les ha aplaudido, verdaderamente está con ellos. Hay antecedentes legales del procedimiento necesario, pero si esto parece demasiado generoso, para lo que no hay pretexto es para ampliar el número de plazas que salen a oposición que deben ser las necesarias para que las interinidades sean la excepción y no la regla. Luego habrá que mejorar sus sueldos para que verdaderamente se corresponda  con su preparación y que esta no solo les sirva para irse al extranjero a cobrar el sueldo que se merecen, aunque yo no soy partidario de sueldos muy lejos de la media que en mi opinión favorecen la entrada en la profesión de los ambiciosos y no de los mejores.
2.- REFORZAR LA ATENCIÓN PRIMARIA:  La atención primaria es sin duda la cenicienta del sistema público de salud y fue la parte que más sufrió los recortes y por eso hoy solo supone el 13,9% del gasto sanitario cuando lo recomendable en los países avanzados con sistemas públicos ronda el 25%. Con una población envejecida y con pacientes crónicos polimedicados que a poco que enfermen podrían colapsar cualquier sistema hospitalario por potente que sea, necesitamos un subsistema de atención primaria basado en los actuales centros de salud pero con alta capacidad diagnóstica y muy reforzados de personal. El refuerzo de personal debe ser estructural pues tienen que asumir también todo el proceso de vacunaciones y  la necesaria medicalización de las residencias de ancianos y dependientes y sobre todo una potente área de salud pública, porque esta es la que además de la educación sanitaria debe asumir el seguimiento y control de los rebrotes infecciosos que  se están produciendo y que se multiplicarán en los próximos meses, para lo que seguramente podría ser conveniente la colaboración de ayudantes voluntarios para el rastreo y contacto telefónico de los posibles infectados.
3.- POTENCIAR LA ENFERMERÍA: Los pacientes crónicos polimedicados sabemos por experiencia que  una vez correctamente diagnosticados por los médicos, necesitamos sobre todo que se ocupen de nosotros como enfermos, pues ya sabemos que no vamos a mejorar por mucho que visitemos al médico, pues nuestra posible mejoría va a depender de los avances en la investigación biomédica y sobre todo de llevar una vida sana y para ello nada mejor que los consejos y el seguimiento de enfermeras y enfermeros capacitados y bien formados para esa función, como los que hoy tenemos, a mi juicio mejor adaptados a ese cometido que los médicos. La enfermería debe ampliar su papel en el nuevo sistema de salud que necesitamos.
4.- FORMACIÓN DE VOLUNTARIOS COMO TRAZADORES DE CONTAGIOS: Estoy seguro que para controlar la pandemia sin confinamiento generalizado hace falta mucho más personal que el disponible en los centros de salud para garantizar que de manera rápida se van a seguir todos los casos en los diferentes brotes que se producen y lamentablemente se producirán y creo que se debería contar con voluntarios bien formados y con habilidades comunicativas contrastadas, como es el caso de los profesores, y también enfermeras o médicos jubilados  residentes en cada área sanitaria. Este personal jubilado debería ser formado específicamente para esa función de manera urgente, siguiendo el modelo pionero ya experimentado del curso online  desarrollado por la Escuela Andaluza de Salud Pública y acreditado por la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía que ya está formando a  600 “trazadores o rastreadores de contagios” entre el personal en activo y del que podría hacerse una versión reducida  y adaptada. Yo me apuntaría voluntario.
5.-CREACIÓN DE LAS ESPECIALIDADES MÉDICAS DE URGENCIAS E INFECCIOSAS: Esta última propuesta parece anecdótica con la que está cayendo, pero puede ser una metáfora de la falta de previsión y preparación de nuestro sistema de salud para atender bien las necesidades médicas derivadas de una pandemia provocada por la infección de un virus y que colapsa nuestros servicios de urgencias y son precisamente dos especialidades cuya formación institucional no está regulada.
La ilustración alegórica es la reproducción de  un reciente sello alemán conmemorativo del bicentenario del nacimiento de Florence Nightingale, símbolo internacional de la enfermería, tan necesaria para mejorar nuestra  vida, cuando estamos enfermos. Reproduce también uno de sus aforismos:"Vive la vida mientras la tengas, es un maravilloso regalo que no tiene nada de pequeño". El artista es Martin Mörk y el diseñador Rone Katz de la ONU.





martes, 23 de junio de 2020

NEONORMALIDAD nº 3 “INTERNET PARA TODOS, TAMBIÉN EN EL CAMPO”




MARTES 23 DE JUNIO DE 2020
“ Una de las cosas que hemos comprobado durante el estado de alarma… es la solvencia de nuestro sistema agroalimentario asegurando el abastecimiento de alimentos de la población”, era el inicio de un reciente artículo de Eduardo Moyano, profesor del IESA-CSIC, y que me sirvió de base para hacer una propuesta a la Comisión para la Reconstrucción del Congreso de los Diputados
Efectivamente se ha demostrado  que España tiene un sector agroalimentario capaz de garantizar el abastecimiento que necesitamos para nuestra alimentación hasta en situaciones críticas, pero sin ser  expertos conocemos que hay una crisis latente y compleja que podría poner en dificultades la garantía que hoy nos ofrece, por eso creo que los problemas que se expresaron en las movilizaciones de protesta de los meses anteriores a la pandemia, están ahí y deben ser resueltos si queremos que la próxima vez no nos falte la comida como ahora nos ha faltado todo el necesario material sanitario de protección. Los problemas son enormes y sin duda de difícil solución en el marco de libre comercio y competencia en el que estamos, pero la política está para buscar soluciones a los problemas que tenemos y no excusas para no hacerlo y esta es una propuesta sencilla y barata que de llevarse  a cabo impulsaría de manera indirecta un cambio profundo en nuestro campo.
No podemos engañarnos, la vida en el campo resulta bucólica e idílica para los urbanitas que disfrutan de sus días de ocio en ese entorno, pero para los que viven en las zonas rurales es un lugar de privaciones en atención médica, recursos educativos, culturales y de ocio frente a las ventajas que tienen los que viven en las zonas urbanas,. Hoy parte de ese déficit se vería bien compensado con una real extensión de la banda ancha,  en igualdad de calidad de la que hay en las zonas urbanas densamente pobladas, a cualquier rincón de nuestra geografía. Calidad que facilitaría el acceso de todos  a todos los servicios avanzados de internet, pero especialmente de los jóvenes, acceso a la información, a la educación, al uso de la tecnología en las casas y en las empresas y porque no decirlo alto y sin complejos, también al ocio digital.
Hace ya muchos años, pero yo lo recuerdo, en los campos se vivía con 50 años de retraso porque no había electricidad, no se podían conservar los alimentos, había que sacar el agua del pozo tirando de una cuerda que mediante una polea subía el cubo, etc… y una potente iniciativa de electrificación rural permitió mejorar la calidad de vida en el campo  igualándola en parte a la urbana.  Así se pudo acceder  casi en cualquier sitio a la iluminación de calidad, a la televisión, a los electrodomésticos y al uso de maquinaria para muchas tareas.
Hoy el retraso  en redes de telecomunicaciones es de menos años, porque todo va muy deprisa, pero es igual de grave y habría que resolverlo porque hoy  todo ciudadano debería tener derecho al acceso a todas las potencialidades del mundo digital.
Rejuvenecer el campo sería mucho más fácil si vivir en él no supusiera estar desconectado, por eso he puesto en primer lugar el reto de la extensión de la banda ancha porque es la condición “si ne qua non” para afrontar los demás retos  que resultan así más fáciles de conseguir.
Una vez resuelta la pandemia, estoy seguro que muchos jóvenes mirarán al campo como un buen lugar para vivir sin los inconvenientes del hacinamiento de las ciudades y si hay buena banda ancha será aún más atractivo. En este confinamiento nos hemos acostumbrado a usar la tecnología y además de para ver películas, series y jugar en red podría aplicarse en cualquier sitio para todo lo relacionado con la gestión administrativa o las nuevas tecnologías aplicadas a la eficiencia en la utilización de los recursos de todo tipo.Los jóvenes con esta ayuda podrían desarrollar todo tipo de iniciativas empresariales y participar en plataformas comerciales, etc...
Si, los jóvenes, sin duda mejor formados que sus padres, utilizarían la tecnología para divertirse como suelen, pero también para crear riqueza en un entorno rural que tiene capacidad de absorber mucha más población de la que hoy tiene. Habría que disponer también de ayudas a esos proyectos innovadores de desarrollo como los  que hoy existen en muchas de nuestras urbes para los emprendedores si queremos que la mal llamada “España vaciada” se pueble de jóvenes entusiastas dispuestos a cambiar las cosas,  para que el campo, rejuvenecido, siga garantizando nuestro futuro.
(La foto con una niña cogida de la mano  por su joven padre, pastor, en la transhumancia de un hato vacuno de la raza tudanca por el valle del Nansa en Cantabria, es una metáfora del rejuvenecimiento agro-ganadero que apoya este artículo y la hice el 17 de septiembre de 2017.)

sábado, 20 de junio de 2020

NEONORMALIDAD SEMANA 2 "LAS VIRTUDES DE UN BUEN POLÍTICO"



SÁBADO 20 DE JUNIO DE 2020
El pasado 7 de junio Rafael Yuste y Darío Gil, dos científicos españoles que triunfan en USA, publicaron en El País un artículo titulado “Que la ciencia revolucione la política” que suscitó un vivo debate en un grupo de wasap que compartimos unos cuantos amigos y compañeros de cuando estudiábamos ciencias biológicas en Sevilla hace ya medio siglo y que felizmente nos hemos reencontrado. Todos son bastante instruidos y procuran ser respetuosos  con los demás pero muy discutidores de las opiniones ajenas, con argumentaciones a veces largas que son posibles gracias a que  escriben  con teclado. A mi me  resultó muy motivador para pensar, aunque el artículo empezaba mal, basando su razonamiento en la afirmación inconsistente de que hay países que han aplicado el conocimiento y la ciencia y tomaron decisiones más tempranas, sin poner ni un caso, sencillamente porque hay casos que sí y otros que no, supongo que esa afirmación la hacen desde su experiencia en USA, dado el comportamiento irracional y anticientífico de Trump.  Apoyaban muy acertadamente la conveniencia de que los criterios científicos sean más tenidos en cuenta en  la política para lo que debería haber más político científicos y sobre todo mayor formación política en general, pero incluía entre otras propuesta muy atinadas la de que en los gobiernos hubiera una vicepresidencia científica, lo que me puso los pelos de punta, porque es un regreso al pasado de los gobiernos tecnocráticos y porque creo que  la ciencia, como la educación, la salud o la guerra son cosas muy serias para ponerlas en manos de sus especialistas.
 El artículo concluía con un texto en el que todos estábamos de acuerdo: “A estas alturas está muy claro que una preparación científica adecuada para catástrofes naturales es clave para salvar millones de vidas y miles de millones de euros en la economía global. Tenemos que encontrar una mejor manera de aprovechar el poder de la ciencia para mantener a nuestro mundo seguro. La ciencia no solo nos ayudará a derrotar al mortal coronavirus, sino que también será fundamental para abordar otras amenazas importantes como el cambio climático y la resistencia a los antibióticos. Si la humanidad alguna vez necesitó una llamada de atención para reconocer el valor de la preparación científica y la colaboración, seguramente es esta pandemia. La ciencia es vital para nuestra futura prosperidad y salud; siempre lo ha sido y siempre lo será.” El problema es como hacerlo de forma eficaz.
Con ser este tema interesante, fue más interesante para mí un debate colateral que surgió a raíz del comentario de una compañera  que escribe poco, porque comprometida con una causa altruista no tiene tiempo, y que suele ser profunda en sus intervenciones y entre otras cosas dijo:            ” Este debate es enriquecedor pero a mí me sugiere otros puntos de vista. Creo que lo que necesitamos son políticos honestos, leales, veraces y humildes… Si nuestros políticos fueran humildes admitirían que no saben sobre determinadas cuestiones y preguntarían, en este caso a científicos. Admitirían también qué hay de verdad en el planteamiento del otro, porque a veces, incluso el más alejado ideológicamente a ese político dice cosas ciertas y sensatas. Pero eso es pedirle peras al olmo y por el momento no las da, aunque un comité de expertos se empeñe en que lo haga”.  Gracias a ella, como en una buena tertulia, cambiamos  de tema antes de agotarlo del todo y saltamos al muy interesante de las virtudes necesarias para los políticos.  Todos estaban muy de acuerdo con ella, salvo yo que, seguramente desde un moderado cinismo, algo provocador, desde hace tiempo considero que si sustituimos honestidad, que en español se destina a las cosas de cintura para abajo, por honradez,  esas serían las características de una buena persona de la que te gustaría ser amigo, de hecho mis amigos poseen esas características, pero no tengo tan claro que sean las de un buen político, pues en democracia elegimos a nuestros gobernantes para que nos gobiernen no para que nos den ejemplo y desde luego no por el ser, sino por el parecer, no por la esencia, sino por la apariencia.
Mis dos políticos favoritos del siglo XX, Winston Churchill y Nelson Mandela eran dos corruptos demostrados, pero los admiro porque  en situaciones casi imposibles sacaron a sus pueblos del hoyo donde los habían hundido los anteriores gobernantes. Churchill no tenía ningún escrúpulo en aceptar regalos, algunos millonarios y Madiba dejó que su familia se enriqueciera. Se cumple el famoso dictum de Acton: “El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”  que fue escrito por dicho lord liberal en 1887 y se completaba con: “Los grandes hombres son casi siempre hombres malos, incluso cuando ejercen influencia y no autoridad: más aún cuando sancionas la tendencia o la certeza de la corrupción con la autoridad”.
A Gregorio Magno, que de poder entendía mucho pues fue Papa, como su abuelo y su bisabuelo y luego Santo, el Papa Francisco atribuye el adagio  “Corruptio optimi, pessima”, que traducido nos indica  que la peor corrupción es la de los mejores, que es una cosa de siempre pues a lo que parece ya en el siglo sexto era frecuente.
Nunca he compartido la tesis, que publicitaba Julio Anguita, de que hay que votar a los hombres más honrados con preferencia sobre cuál sea su ideología, cuando será esta la que determinará las políticas que lleve a cabo de llegar al gobierno y además porque la honradez  de muchos es por  falta de  oportunidad y es muy difícil de  mantener cuando se tiene la posibilidad de corromper o ser corrompido como ocurre cuando se ocupa el poder, cualquier poder por ridículo que sea y la mejor manera de luchar contra la corrupción son las leyes, la vigilancia, la libertad de prensa y la justicia independiente, no el hecho de que alguien nos haya parecido honrado a la hora de elegirlo.
La honradez es una condición necesaria para todo y la lealtad, la veracidad y la humildad son muy deseables pero imposibles que se den a la vez en puestos de mando  y el que menos la humildad, quien es humilde no se postula para unas elecciones o aspira a una jefatura y mienten los que alardean de humildad para hacer más atractiva su propuesta. Yo no he conocido nunca a ninguno que lo sea en ningún ámbito del poder, ni creo que lo haya habido nunca. Otra cosa es los muy inteligentes que parecen humildes y escuchan, de esos si he conocido, pero pocos y  ninguno alardeaba de humilde, ni de honrado, siéndolo.
Algunos de los que gozan de fama  de humildes  en el mundo público , poseen lo que de joven estudiante me decían que era humildad farisaica, falsa y afectada, que denunció Jesús de Nazareth o Teresa de Jesús en Las Moradas, es lo que coloquialmente se llama “humildad de garabato”, en nuestra bella y expresiva lengua. Lo peor es que incluso ellos mismos en un ejemplo de corrupción moral se la atribuyen, sin ningún pudor y sin que nadie se lo afee, pero cuando los observas con un poco de detalle  descubres sus grande egos, argentinos, como contó el papa Francisco en un chiste e incluso patología mentales asociales  y es que nadie adornado con esas cuatro virtudes y en su sano juicio se dedicaría a ser jefe de nada o duraría muy poco tiempo, creo yo.
(La xilografía alusiva  a la corrupción fue hecha en 1893 por el gran pintor Simeon Salomon)

sábado, 13 de junio de 2020

SEMANARIO Nº1 HACIA LA "NEONORMALIDAD".

SÁBADO 13 DE JUNIO DE 2020
 Comienzo hoy el semanario que voy a dedicar regularmente, espero, a contar  las cosas que se me ocurran y también a cómo voy viviendo la pandemia en esta fase 3 de desescalada previa a la "neonormalidad", ya  bajo gestión del gobierno andaluz, como yo había pedido el 20 de mayo, pues creía y  creo en las bondades de los gobiernos regionales para la gestión de los asuntos que tienen que ver con la vida cotidiana de los ciudadanos, y sería de desear que Juanma, nuestro presidente andaluz aplicara en Andalucía con los ayuntamientos la cogobernanza que exigía, sin motivo, al gobierno de la nación y demostrar con hechos que además de buscar excusas para protestar son responsables ahora de una buena gestión o al menos mejor que antes de la declaración del  estado de alarma, cuando ninguna comunidad autónoma, teniendo todas las competencias en educación y sanidad, fue capaz de organizar las cosas para prepararnos ante algo muy grave, lo  que según parece ahora todos debían saber entonces. Ni siquiera tenían, lo que era su responsabilidad indudable, existencias suficientes de elementos de protección para el personal sanitario como anunciaron que tenían a  bombo y platillo a principio de año y luego como cobardes trataron de tapar su fallo atacando al gobierno  de España que había tomado el mando a última hora  para tratar de paliar  tanta irresponsabilidad. 
Ahora me dan vergüenza también las críticas al plan del ministerio de Educación para “la vuelta al cole”, que es un marco general de consejos para tratar de controlar la propagación del virus, que ahora los gobiernos autonómicos y cada centro de escolar debe adaptar a su realidad y QUE CADA UNO  ASUMA SU RESPONSABILIDAD
Hoy escribo desde la playa de La Antilla en Lepe(Huelva) que está divinamente y a mi gusto pues aunque es el puente de El Corpus para los sevillanos, hay todavía poca gente, quizá por el fuerte viento y algo de frío que hace. Todos los servicios públicos y privados funcionan, la excesiva normalidad en las terrazas me desanima a ir, pero la playa ya está dividida en sectores, uno para jóvenes, otro para familias y otro para viejos  y vulnerables como nosotros, en unos apartados que se pondrán en marcha a partir del 19 de junio cuando esté contratado el personal de control necesario.
El sexo supuso un gran avance en la evolución pues a partir de entonces los individuos no somos iguales a nuestros progenitores, sino que procedemos de una mezcla recombinada del material genético de ellos, uno macho y otro hembra y por tanto somos muy diferentes unos de otros y aunque formemos sociedades complejas, somos individuos.
En la especie humana lo que llamamos orientación sexual es muy variada, aunque mayoritariamente seamos machos y hembras y se note la diferencia a poco que te fijes, independientemente de cuál sea tu preferencia a la hora de elegir pareja sexual, que eso es más complejo y  no sólo en nuestra especie.
En las plantas  es muy distinto, pues muchas pueden reproducirse vegetativamente, sin sexo, a partir de partes de su cuerpo que pueden separarse y desarrollar individuos distintos y capaces de llevar vida independiente pero genéticamente idénticos, aunque a veces, como en el caso del helecho común (Pteridium aquilinum) los distintos individuos pueden permanecer unidos para siempre como si fuera una colonia; recuerdo haber leído hace tiempo que ese helecho que vemos por todos sitios no es que todos sean de la misma especie es que genéticamente son el mismo individuo, pero como estoy casi sin internet no encuentro la referencia.
  En la plantas lo aparentemente más frecuente es ser monoicas y hermafroditas; cada individuo tiene órganos sexuales de los dos sexos, ovarios y pistilos, que pueden estar separados o juntos formando gran variedad de  flores que  nos alegran la vista y el olfato y que son  tan diferentes en cada especie que solemos utilizarlas para identificarlas con precisión. 
En mi jardín sevillano hay dos ejemplares adultos de Cycas revoluta que son unas palmeritas muy primitivas y resistentes, una tiene 20 años y la otra 32,  lo sé porque ambas las planté yo, son sexualmente dioicas  como nosotros. La mayor tiene metro y medio de altura con un tronco de aproximadamente un metro  y la otra poco más de un metro.  Hasta que me jubilé pensaba que una era macho y la otra hembra, porque nunca había tenido tiempo de observarlas, pero ambas son hembras pues las dos desarrollan semillas en sus  grandes esporofilos. Las plantas macho desarrollan un soberbio cono  de polen que una vez maduro producirá granos y supongo que deben ser trasladados por el viento o los animales polinizadores al encuentro de los óvulos y la verdad que no alcanzo a comprender como lo consiguen las de mi jardín para ser fecundadas y producir una grandes y bonitas semillas, muy venenosas como toda la planta, es verdad que a veces ha visto algunos escarabajos que podrían hacerlo, pero tendré que fijarme más.
Siempre he pensado que en nuestra especie el sexo está sobrevalorado para la utilidad real que tiene y aunque puede ser muy placentero, normalmente genera más frustraciones que satisfacciones, porque el deseo puede ser grande e imposible de satisfacer, pero que decir de unas plantas que se reproducen divinamente de  forma vegetativa naciendo nuevas palmeritas alrededor de su tronco, hasta formar auténticos bosquecillos, y sin necesidad despliegan estos complejos y costosos aparatos reproductores solo para que haya recombinación genética y nuevos individuos diferentes a sus progenitores.
Pero a pesar de todo son una pareja encantadora que conviven entre ellas y con nosotros en el jardín y que seguramente seguirán allí bien enraizadas cuando nosotros no estemos.
Para acabar esta primera anotación, antes de acostarme  y de que se me olvide enredado entre las sábanas os quería hacer partícipes  de un último descubrimiento que prueba que lo de Andalucía en esta pandemia no es normal , tenemos menos muertos de los que nos corresponden, nos faltan por lo menos 504 fallecidos.  Me explico: ya sabéis que   han puesto en cuestión los datos del conteo de muertos por la Covid19 porque al comparar los muertos del ministerio de Sanidad con los previsto por el "MoMo"( Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria), que tiene bemoles el acrónimo, salen que en 2020, hasta el 24 de mayo habían muerto en España 225.929 criaturas, exactamente 43.944 más que en el mismo periodo de 2019 y como Fernando Simón dijo ese día que de Covip19 habian muerto 28.752,  estaba claro para algunos que el gobierno socialcomunista  había ocultado 15.192 fallecimientos. Pues bien, el problema es mucho más grave o esperanzador según se mire, pues en Andalucía con gobierno de orden ha ocurrido al revés, que en ese periodo de 2020 han muerto solo 887 andaluces  más que en 2019 y si aquí la Junta había contado 1.391 muertos por Covid19, han debido de morir 504 menos por las demás causas y sería curioso saber de qué ha habido menos muertos, ¿de tráfico?, ¿de gripe?, ¿de soledad?... y si eso es así  yo pediría a Elías Bendodo que es un especialista en" buscar tres pies al gato" que le dé dos vueltas al asunto y lo mismo convence a Juanma, nuestro presidente, para que reclame algo ,porque parece que en Madrid y otras regiones se han quedado con los muertos que nos tocan, y o bien aquí se contaron mal o   es que "nos roban de tó a los  probes".

sábado, 6 de junio de 2020

DÍA 86 "HASTA PRONTO"

SÁBADO 6 DE JUNIO DE 2020
A las doce de la noche de ayer quité la colgadura de la bandera de España con crespón negro que como signo de duelo por los fallecidos víctimas de la pandemia, ocupaba la ventana de mi casa más visible desde la calle. Ayer a las ocho de la tarde mis vecinos y nosotros aplaudimos por última vez a los sanitarios y demás personal imprescindible que han arriesgado sus vidas  para proteger las nuestras, a cambio de un sueldo en muchos casos indigno.
Ya parece que vamos camino de "la nueva normalidad", un oxímoron muy potente comunicativamente pues la inmensa mayoría quiere volver a lo normal, lo de antes, con abrazos, besos, caricias, raciones, brindis, bailes, deportes, bullas y apreturas varias y la pandemia que no ha acabado y que en todo caso, parafraseando a Winston Churchill,  estamos  al final de su principio, nos obliga  a hacer cosas nuevas, a cambiar todas estas rutinas sociales por otras que se caracterizan de forma simplificada por no amontonarnos y guardar distancias siempre y en todo lugar, sobre todo de los que no viven en nuestro domicilio,  y lo que es más importante, llevar siempre mascarilla higiénica, que yo prefiero llamar barbijo como mis parientes argentinos, y lavarnos las manos y cara minuciosa y frecuentemente.
Hoy será el fin de la publicación diaria de mi diario, porque lleva su tiempo escribir cuidadosamente el equivalente a un artículo y la verdad es que, aunque tras 86 días adquiere uno  destreza en el oficio de "escribidor",  hoy creo que se acaba un ciclo  de confinamiento total o parcial y a partir del lunes iniciamos una nueva etapa más abierta en la que no sé si tendré tanta gana de escribir, hoy por ejemplo comen en mi casa, cumpliendo todas las normas, seis adultos y los tres nietos.
Estos próximos días voy a dedicarlos a redactar cuatro propuestas para la Comisión de Reconstrucción Económica y Social del Congreso de los Diputados: una sobre la mejora de la situación de los profesionales sanitarios, otra sobre la formación de voluntarios para crisis sanitarias como la que vivimos, una tercera sobre la agricultura y ganadería españolas  como garantía de nuestra independencia y una cuarta sobre la forma de que el sistema educativo sea más flexible para afrontar mejor los confinamientos que seguramente tendremos a lo largo de los próximos años.
Espero tener ganas de escribir en mi diario de vez en cuando y que os guste lo que haga.
Gracias a todos los que me habeis leído que no sé cuantos sois, aunque haya tenido en mi blog 19.869 visitas, más lo que me han seguido en ELPLURAL, y sobre todos gracias al grupo de amigos y familiares que asiduamente habeis leído y hecho comentarios muy interesantes en el blog Arcadia o en facebook. Si alguna vez me diera por publicar este Diario de pandemia me gustaría hacerlo con una selección de vuestros comentarios.
Gracias, gracias y...hasta pronto.