martes, 26 de marzo de 2024
LONDRES 4: BELGRAVIA Y BRITISH MUSEUM
lunes, 25 de marzo de 2024
LONDRES 3: OXFORD
Hoy lunes 25 de marzo ha amanecido nublado pero sin lluvia, como predicen que los próximos días lloverá hemos adelantado nuestra excursión a Oxford. Para llegar a la estación de Padington de donde salen los trenes con esa parada, hay que tomar el metro que con mi claustrofobia no me gusta mucho, además la señalética no me parece clara y los esquemas no están bien orientados pero gracias a la paciencia de mi nieto lo hemos conseguido, aunque he tenido que andar por pasillos y túneles más de dos km. Los billetes del tren los hemos sacado en la taquilla que no tenía cola y la empleada fue muy amable. El tren es cómodo y rápido, tipo talgo. El paisaje además de pasar muy rápido tiene muchas edificaciones de extrarradio, aunque se atisba la campiña que habría que explorar de otra forma, pero me gustó pasar por un puente el Támesis cuando solo es un río.
Hemos llegado a Oxford en 50 minutos a las 10,40h, y ya es todo un cómodo paseo por una ciudad llana y sin estridencias salvo el exceso de edificios neogóticos que tanto le gustan a Charles III the king. Esto es un lugar de ciencia y cultura que convive con los turistas que a partir del mediodía lo invaden casi todo, aunque la mayoría de los escenarios que conocemos no son accesibles a los turistas, como curiosidad uno de los colleges este año solo abrirá para ellos el 14 y el 15 de septiembre, otros además de cobrar tienen horarios limitados y no puedes por libre, en otros pasas sin avisar, de todas formas el paseo merece la pena tras los pasos de nuestro Endeavour o las huellas de los asesinos que recordé al pasar por el Canal o por algunas callejuelas.
El museo Ashmolean es delicioso e instructivo aunque originales hay pocos ; el de Ciencias Naturales tiene fósiles magníficos y aunque muy anticuada su colección de disecados, nos hemos entretenido con las curiosidades que son muchas.
The Sheldonian Theatre, el aula ceremonial que tantas veces he visto en películas, me ha encantado para descansar cómodamente sentado y porque la conserje de la entrada, tras cobrarnos solo 7 libras de tarifa reducida por los dos, a él por joven y a mi por viejo, nos hablaba en un inglés oxoniense tan exquisito que no he parado de preguntarle cosas, por oírla aunque a veces no la entendía bien pues estaba más pendiente del sonido que del significado. Subiendo por una magnífica escalera de madera se llega a un grandioso ático abuhardillado con unas enormes vigas de roble y continuando por otra más empinada se llega al lucernario o mirador para disfrutar de una vista de 360° de toda la ciudad, merece la pena.
De allí al recóndito pub White Rabbit para tomar un pinta de pale ale y Coke con una pizza de pepperoni y luego a la estación dónde a las 16 hemos tomado el tren de vuelta que se ha retrasado media hora entrando a Londres, luego de nuevo el infierno del underground y finalmente un ratito tumbado para descansar las piernas tras andar 15 km. La cena ha sido de frango grelhado (pollo a la portuguesa), es decir a la parrilla con piri-piri pero hecho en ese momento, en Nando's , un lugar cercano de esta cadena muy extendida por Londres. Mañana andaremos menos pues la estrella será el British Museum
domingo, 24 de marzo de 2024
LONDRES 2: ANDAR Y NAVEGAR
LONDRES 1
En Londres estuve por primera vez en el verano de 1976, íbamos en nuestro flamante Seat 127 verde, fue al paso camino de Newcastle, dentro de un maravilloso viaje de 50 días con Lola por España, Francia y Reino Unido; solo recuerdo que me pareció una ciudad inmensa y con un tráfico infernal. La segunda vez fue con la familia durante la Semana Santa de 1989 y me encantaron sus museos, los pubs y su ambiente lluvioso y plomizo. Participamos haciendo bulto en una concentración contra el apartheid y por la libertad de Nelson Mandela, delante de la embajada de Sudáfrica en Trafalgar Square, era el el 24 de marzo, Viernes Santo, camino de la iglesia de Saint Martin in the Fields que está en la misma plaza para oir la Pasión según San Juan de J.S.Bach. Me llamaron mucho la atención los taxis, autobuses y metros que tomamos frecuentemente bien provistos con nuestros pases semanales que tenían hasta fotos. He estado dos veces más por motivos profesionales relacionados con la BBC que me fueron muy instructivos pues los horarios de trabajo terminaban a las 17 horas en punto y me dió tiempo para ir a disfrutar de varias óperas y musicales, renunciando a las cenas. Recuerdo que en el hotel había una cesta con unas deliciosas y pequeñas manzanas inglesas, haciendo publicidad contra la Unión Europea porque supuestamente iban a acabar con ellas, por no tener el tamaño estándar establecido; ya empezaba el movimiento antieuropeo.
Hace, pues, 30 años que no voy por allí. Ha habido muchos cambios, demasiados en la gran política, el Gran Londres tiene ahora unos nueve millones de habitantes y como vuelvo esta vez con mi nieto Eduardo de 15 años estoy seguro que me ayudará a ver las cosas con frescura y no solo con nostalgia. Que el Reino Unido se fuera de la UE fue para mí una gran desgracia y ahora lo es aún más a la vista del imperialismo agresivo ruso. Soy muy de planificarlo todo, aunque luego ocurren cosas que me hacen cambiar, pero esta vez el plan que tenemos es muy sencillo: pasarlo bien juntos, como hicimos en Berlín en 2022, dejándonos mecer por el ritmo de la ciudad y sus habitantes.
El programa desde el 23 al 30 de marzo sólo tiene cerrado los vuelos y los traslados entre el aeropuerto de Stansted y el Royal National Hotel en pleno Bloomsbury, cerca de Russell Square, donde nos alojaremos toda la semana; también hemos sacado hace meses las entradas para asistir el viernes 22, Viernes Santo otra vez, a la grandiosa interpretación de EL MESÍAS de Händel en el Royal Albert Hall, una tradición británica desde 1876 solo interrumpida en 1940 por los bombardeos nazis y recientemente por el COVID. Oir una de las obras maestras de la música coral en una enorme sala de conciertos, con un coro experto ( lo han hecho 280 veces) y con miles de espectadores es algo que espero nos deje un recuerdo para siempre.
Todo lo demás lo improvisaremos, andando mucho, a la busca de automóviles fantásticos, pubs agradables, tiendas exóticas, librerías, anticuarios y otros lugares para comer al paso, museos como el British, el de Ciencias Naturales o el de la Real Fuerza Aérea y quizá la Tate Modern y su terraza. Espero que paseemos por Oxford recordando a Harry Potter, naveguemos por el Támesis como Marlow, saludemos a Peter Pan en Kensington Gardens y si es posible nos lleguemos a Florin Court en busca de Poirot.
En el aeropuerto de Sevilla he tenido que enseñar dos veces la autorización oficial de sus padres para que mi nieto pueda viajar conmigo. El vuelo en un Boeing 737 de Ryanair ha sido puntual y agradable. El paseo por el aeropuerto de Stansted hasta pasar la frontera ha sido largo pero no me han pedido el permiso. En la puerta estaba el coche para trasladarnos al hotel y Redouan, el conductor marroquí, en un perfecto español de los que han estudiado en Madrid el bachillerato, nos ha hecho muy ameno un viaje de una hora y media atravesando el norte de Londres y como callejeamos mucho pudimos ver el ambientazo nocturno. El hotel correcto... en inglés. Hemos intentado cenar en el pub The Marquise Cornwallis en Coram street que tenía una pinta magnífica, pero estaba lleno hasta la bandera y con un ruido humano ensordecedor, asi que nos fuimos al pub Callaghan,s, mucho más agradable pero el fish& chips solo aprobaba, así que rematamos a la hora de cierre, 22,30, con unas ricas alitas en Wing Wing Crispy Chicken al lado del hotel. Hacía frío por la calle y yo tenía que escribiros. Mañana seguiremos.
La foto es de Eduardo Martínez Casado desde la ventanilla del avión. Es un artista.
martes, 12 de marzo de 2024
DIÁLOGO CON IRENE VALLEJO
Cuando hace algo más de tres años leí EL INFINITO EN UN JUNCO quedé atrapado, como muchos otros lectores, en la exquisita prosa de Irene Vallejo que me hizo descubrir un universo, el de los libros, de los que tanto he disfrutado. Como me pasó con Saramago, su mirada triste y profunda me cautivó y ardía en deseos de asistir a algún acto para conocerla en persona. Leía sus artículos y seguía su perfil de Facebook en el que contestaba a alguno de los comentarios que hacían sus seguidores. Su artículo EL PASADO EN CONSTRUCCIÓN, DISCULPEN LAS MOLESTIAS publicado en El País este sábado 10 de marzo de 2024, me dió la excusa para hacerle un comentario que luego escribí en su perfil de Facebook en la entrada dedicada a su artículo. Sin duda por vanidad, pero mucho más por admiración a ella comparto el diálogo:
domingo, 10 de marzo de 2024
HEREDEROS SIN TESTAMENTO
A veces recomiendo leer un texto entresacado de un artículo que me ha impresionado. Ayer sábado 9 de marzo y con este título lo publica El País escrito por Alex Grijelmo:
"¿Podemos considerar a Fraga, al PP o a Suárez herederos de Franco y de la dictadura? En cierto modo, sí. Pero en cierto modo, sobre todo no. Todos ellos rompieron con su pasado y se dedicaron a elaborar la Constitución de 1978 desde sus respectivas posiciones de derecha y de centro, en acción conjunta con los socialistas, comunistas y nacionalistas a los que antes habían perseguido.
Durante decenios, la España democrática exigió a ETA que abandonara las armas asesinas, con el argumento de que el independentismo se podía defender mediante la palabra. Así sucedió por fin. Y la sentencia 62/2011 del Constitucional señala que Bildu fue constituida por dos partidos que “con reiteración han condenado y condenan la violencia de ETA”, si bien aún cabría desear una actualización solemne al respecto, igual que se puede echar en falta en el PP contra el franquismo y no la esperamos siquiera en Vox. Pero incluso con las diferencias obvias entre los tres casos, y con todos los matices que se quedan fuera de estas breves líneas, un hilo une a Bildu y al PP como supuestos legatarios: renunciaron a su testamento y cumplieron con lo que la democracia necesitaba. Arrojarles la palabra “herederos” equivale a encerrarlos en el pasado; pero del pasado también se sale."
Entero el artículo sin duda es mejor, pero el mensaje está claro, en ambos casos PP y Bildu son herederos pero renunciaron al testamento y abrazaron la democracia que nos une y eso es lo importante. Todos somos herederos de los que nos precedieron, pero no somos legatarios de todo lo que hicieron.
martes, 27 de febrero de 2024
12 MENORCA, HASTA PRONTO






















