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lunes, 20 de septiembre de 2021

BREVERÍAS 5. EL AZAR Y LA SUERTE

 


Los españoles confiamos mucho en el azar para mejorar nuestras condiciones de vida. La foto muestra la cola  que se formó ante la administración de lotería de  la Antilla a las 11 de la mañana del primer lunes de septiembre y así todo el verano. Son personas de toda condición, mayoritariamente de clase media, que religiosamente van con sus apuestas a comprobar si les ha tocado algo y a comprar sus boletos para la siguiente semana. Es un ritual que yo comparto y vengo realizando desde que me jubilé. Gasto  semanalmente en juegos de azar unos veinte euros, mayoritariamente en los sorteos de Lotería Nacional y algo en los cupones de la ONCE. Cuando cobraba por trabajar también jugaba, pero menos y más concentrado en la lotería de navidad.

Si hiciera una estimación  de lo gastado en mi vida seguro que superaría los cuarenta mil euros de los que la hacienda pública se lleva el treinta por ciento y de los premios obtenidos,  que alguno ha habido, también  se lleva un buen pellizco, claro que como yo soy una persona con suerte mi balance económico hasta ahora es bastante positivo, por eso sigo jugando.

La Lotería en España empezó con Carlos III en 1763, siguiendo el modelo de la que había en Nápoles cuando él era rey de allí. La Lotería Nacional nació en las Cortes de Cádiz que la aprobaron el 23 de noviembre de 1811 a propuesta del político ilustrado  sevillano don Ciriaco González Carvajal, concebida como “un medio de aumentar los ingresos del erario público, sin quebranto de los contribuyentes”. Luego fue extendiéndose por toda  España a medida que se retiraban las tropas napoleónicas, hasta que se estableció en Madrid donde el primer sorteo fue el 28 de febrero de 1814. Un detalle curioso fue que Fernando VII le cambió el nombre a Lotería Moderna porque le sonaba demasiado a la Constitución de Cádiz y a la soberanía de la Nación que él rechazaba. Luego siempre ha permanecido con el adjetivo de Nacional incluso en la Guerra Civil de 1936-39, eso sí, había dos sorteos: uno republicano y otro de los golpistas.

En 1845 a mi tío tatarabuelo Rafael Anchelerga Álvarez le tocaron con 17 años, 30.000 reales en Cádiz cuando estaba allí estudiando medicina y luego además de un  médico de provecho con consulta gratuita para pobres, fue un republicano comprometido, fundador de la Cruz roja en Córdoba, feminista convencido y un hombre honrado. Fue un buen pellizco que envió a su padre y que este contabilizó en el testamento.

De niño me gustaban las tómbolas y recuerdo que  con menos de diez años viniendo de la feria  me atrajo  el sonido de la “Tómbola el Cubo”  con su lema “siempre toca”. Estaba  al paso en la calle Concepción y quedé impresionado con la lavadora Bru que mostraban  de forma destacada, porque en casa había oído que era necesaria pues se seguía lavando a mano, me puse muy pesado hasta que al final mi madre me dio el dinero para una papeleta con el argumento de que: “la verdad que nos vendría estupendamente”. Corrí al hombre  del  micrófono, al que di el dinero y me entregó un sobrecito que abrí muy nervioso, salté de alegría y corriendo  fui hacia mi madre que me recibió con una cara de sorpresa que no olvidaré.

Mi relación con la suerte y las lavadoras tuvo un gracioso epílogo en 1985, pues estaba viviendo en casa de mi cuñado y  la lavadora  no funcionaba bien. Era de noche y fui a hacer la compra al HiperValme que era un supermercado local con mucho éxito, sorteaban ese día una lavadora , esta ya automática, con un boleto que te daban al pagar y que debías rellenar con tus datos antes de introducirlo en una urna grande que ya estaba llena. Cuando estaba cargando la compra oí por la megafonía que  hacían el sorteo y al poco gritaron mi nombre. Al día siguiente llevaron la lavadora.

Ya sé que todo se debe al azar,  y lo siento por los que financian mis premios, pero por lo que os he contado y por otras muchas cosas  que me han ocurrido en la vida, creo que soy un tío con MUCHA SUERTE.

viernes, 17 de septiembre de 2021

BREVERÍAS 4. BENDITA LLUVIA, LÁGRIMAS POR UN BOMBERO

 


Unas providenciales lluvias propias de septiembre han conseguido apagar el terrible incendio que asolaba Sierra Bermeja y el valle del Genal. El intenso trabajo de los profesionales del Infoca y de quienes les ayudaban no había sido suficiente dada la orografía, el material combustible disponible, el viento, la temperatura y la escasa humedad. 

Miki y Duarte, excelentes viñetistas de los periódicos del grupo Joly,  han sabido  llegar a nuestros corazones. Yo no pude contener las lágrimas  al ver la viñeta  que se publicó el pasado día 14 y sé que lo  mismo ocurrió entre sus compañeros. La imagen de  Carlos, el bombero fallecido,  con alas y vestido con su EPI (equipo de protección individual reglamentario) abría la llave de paso del agua para que la lluvia completara el trabajo que no había podido terminar.  La emoción es un bello sentimiento que Miki y Duarte han provocado  con su dibujo y que  sin duda habrá traído consuelo a quienes lo querían.  

Andalucía con agua es un paraíso y sin ella un desierto. Así lo han entendido las diferentes culturas que se han  sucedido sobre nuestra tierra. Toda mi vida he deseado la lluvia  porque en la  Córdoba en que nací en 1952 era normal que durante 5 meses , de mayo a septiembre, lloviera muy poco, aunque bien es cierto que solía haber puñeteros chaparrones coincidiendo con las ferias de mayo y septiembre que intentaban estropearnos las fiestas, sin conseguirlo nunca.

En el otoño solía llover abundantemente, para parar en invierno y reiniciarse  en primavera. Esto satisfacía mucho a los agricultores de secano que labraban antes de que lloviera para que la tierra se empapara bien de agua. A principio de invierno sembraban, normalmente tras una semana de sol para que  las yuntas de mulas o los tractores de la época no se atascaran en el barro y luego a esperar que lloviera mucho y mansamente para que ni se secara la sementera, ni las arroyadas arrastraran las semillas provocando una merma en la cosecha. Cuando a final de mayo las espigas estaban en sazón era fundamental que ninguna lluvia mojara los granos, ni que el viento los tirara, para que la recolección fuera perfecta, pues en el silo pagaban muy poco los granos húmedos.

Recuerdo siendo pequeño que aún se segaba a mano o con unas máquinas muy elementales y luego en la era se trillaba, para separar el  grano de la paja, con unos trillos de ruedas metálicas, sobre su  plataforma de madera con asiento nos subíamos los niños y algunos sacos de grano para que, gracias al  peso, diera menos saltos. Yo  creía que conducía a las mulas que arrastraban el apero, cuando la verdad es que ellas iban solas y a una velocidad muy profesional. Un día que afortunadamente solo yo estaba encima, el trillo dio un salto y me caí hacia delante y aunque la ruedas  con sus cuchillas me pasaron por encima, debí quedar arropado por la parva porque las heridas  aunque sangrantes, fueron leves y solo una cicatriz quedó visible en mi frente aunque ya no se distingue, gracias a las arrugas.

Mi padre era un magnífico agricultor, heredero de una larga tradición familiar de labradores de Espejo(Córdoba). Yo disfrutaba mucho  de estar con él  en el campo y un día que regresábamos a Córdoba en coche a mitad de abril, un año particularmente seco , empezó a llover a cántaros, paró en medio del camino, salió del coche y se puso casi a bailar mientras el agua lo empapaba, su cara de felicidad era tan grande que me sumé muy alegre a la travesura. Muchos años después, en 1981, mi hijo Guillermo que había nacido a mediados de febrero no había conocido la lluvia cuando en noviembre cayeron las primeras  de su vida y  su madre lo sacó a la calle para que se empapara. En mi familia nos gusta celebrar la lluvia, aquí es vida.

martes, 14 de septiembre de 2021

BREVERÍAS 3. LA SUBIDA DE LA LUZ Y LA PROMESA DEL PRESIDENTE

 


Todos los días  desde hace cuatro meses, los medios de comunicación cumpliendo su sagrado y constitucional papel nos asustan llevando a titulares la mala noticia de que el megawatio/hora sube, sube y hasta escala de precio en el mercado mayorista. Algún periódico serio nos explica porque lo hace y cuáles son las medidas que ha tomado el gobierno, pero casi nadie cuenta como repercute ese incremento en la factura que pagamos los consumidores mensualmente que es lo que nos interesa.

Preparando la documentación para este artículo  he visto que en junio de 2014 reclamé a Endesa porque la factura, entonces bimensual, ascendió a 250,40€ para 1.187 kilowatios/hora(kwh) lo que daba un precio medio de 0,211 €/kwh, casualmente el mismo precio que me costó en 2021, siete años después. Claro que entonces gobernaba Rajoy y el precio alto de la luz no tenía tantos titulares y como era verdad que las facturas eran muy gordas en vez de tomar medidas para bajarlas tuvieron la brillante idea de que fueran mensuales y así de golpe reducirlas a la mitad.  

Con la ayuda de mis amigos y familiares he hecho un estudio comparativo del precio por kwh de una forma sencilla porque las facturas son complejas y más cuando son de distintas empresas y para explicarlo mejor harían falta más conocimientos técnicos de los que tengo y una capacidad didáctica que voy perdiendo, total que simplemente he dividido el precio de la factura por el número de kwh consumidos. La mitad somos de Endesa , cuatro de los cinco con tarifa PVPC mercado regulado y  con diferentes potencias contratadas; los otros cinco cada uno de una compañía diferente y la mayoría contratos del mercado libre. El cálculo está referido al reciente mes de julio, ya con las medidas  de bajada de impuestos aplicadas por el gobierno  y los más caros han sido Endesa( entre 0,242 y 0,313€/kwh), Holaluz a 0,282 y SOM energía, a 0,273, luego el ayuntamiento de Cádiz a 0,238,  Iberdrola a 0,228(curiosamente un 12% inferior al mismo periodo de 2020) y a la cola Naturgy con un increíble 0,098 €/kwh. El ayuntamiento de Cádiz ha mantenido el precio en factura no repercutiendo  las subidas del precio mayorista, hasta este mes, y el caso de Naturgy  es consecuencia de un magnífico contrato de precios fijos por tramos que tienen unos buenos amigos aunque requiere de atención porque hay que ir cambiando la modalidad aproximadamente cada tres meses.

Efectivamente la electricidad está cara, de media  en esta muestra y referida al mismo mes de 2020 la subida ha sido del 12%, aunque los de Endesa PVPC hemos tenido una subida de alrededor del 30% que se ha compensado por los otros cinco afortunados. El Instituto Nacional de Estadística cifraba la subida anual en junio en el 37,1%, suavizada después por la reducción de impuestos del gobierno  al 34,9% en agosto , claro que hay que aclarar que 2020 fue un año de precios bajos, pero si se compara con el precio de 2019 la subida es del 26,9%, e incluso frente  a 2018, el año más caro hasta la fecha, la subida es del 10.8%

El gobierno ha actuado sobre una parte de la factura que son los impuestos y ahora  a mi juicio toca que actúe sobre el precio  de la generación y distribución de la electricidad cuya fijación a nivel mayorista parece diseñada por la eléctricas pues contra toda razón el precio del producto no se forma ponderando el de cada uno de sus componentes en la proporción en que son usados(nuclear, térmica, solar, hidráulica, aérea), sino por el precio del último componente necesario para garantizar el suministro, que lógicamente es el más caro, en este momento el generado por las térmicas de gas,  de esta forma se produce un enriquecimiento bestialmente abusivo, pues electricidad producida casi gratis en centrales hidráulicas se facturan al precio de la producida quemando gas, en el caso de la producida por centrales nucleares cuyos gastos para siempre correrán a nuestra costa se facturan a un precio  diez veces superior a su coste. Es como si el precio del pavo trufado fuera fijado  solo teniendo en cuenta el precio de la trufa y no el de la sal, carnes y tocinos que lleva.  No me vale de excusa que sea una decisión europea que ya sabemos el poder de estas multinacionales eléctricas. Creo que el gobierno también debe actuar sobre el escándalo de que haya que pagar por la potencia contratada independientemente del consumo, incluso en casas que están cerradas casi todo el año, amén de otras gabelas de las compañías eléctricas, como la ridiculez de que tengamos los usuarios que pagar un alquiler por el contador con el que ellos miden y solo ellos pueden tocar. Además  sin dejar de favorecer las energía verdes que  son muy necesarias para frenar el cambio climático y animando a la contención del consumo que sin duda es lo más ecológico y en lo que yo estoy empeñado.

El presidente del gobierno se ha comprometido a que cuando acabe 2021 los españoles habrán pagado de luz la mismo o semejante cifra que la que pagaron en 2018. Confío que lo pueda cumplir, pero tiene su dificultad porque en mi caso personal el precio medio de 2018 fue de 0,2049€/kwh. De enero a mayo de 2018 se pagó de media 0,1955  y en ese mismo período en  2021 ha sido de 0,2178 una diferencia del 11,4%  antes de que el gobierno tomara medidas. Pese a las medidas del gobierno, el precio medio pagado en julio de 2018 que fue 0,2328 subió en 2021 a 0,2749, es decir  subió un 18,1%. De seguir esta escalada, que a día de hoy sigue con máximos “históricos”, la única manera de que se pueda cumplir el  compromiso del presidente será que yo no tenga que pagar el último recibo de la luz que es el más alto del año, Veremos.

La foto la hice en Islandia hace 32 años. Era el primer aerogenerador doméstico que veía


viernes, 10 de septiembre de 2021

BREVERÍAS 2. SIEMPRE RECORDARÉ EL 11-S

 


La inmensa mayoría de los habitantes actuales de la Tierra no olvidaremos nunca el 11 de septiembre de 2001, pues aunque lo vivimos a través de la televisión, las imágenes de dos aviones estrellándose contra las Torres Gemelas de Nueva York y de personas desesperadas lanzándose al vacío serán difíciles de borrar de nuestras mentes y más aún si tenemos en cuenta todas las consecuencias que se derivaron justificada o injustificadamente. Otros muchos humanos disfrutaron al ver humillado al símbolo del imperialismo que tanto dolor ha causado , despreciando a los miles de muertos inocentes que hubo.

Ese mismo día en 1714 se produce la caída de Barcelona en manos de las tropas borbónicas y la consiguiente derrota del ejército austriaco, candidato por el que habían optado los notables catalanes para mejor defender sus privilegios. Inexplicablemente ese día  de la derrota de unos privilegiados es proclamado el Dia de Cataluña y considerado hasta por la izquierda catalana  el origen de su reivindicación de independencia. Cosas.

Algunos recuerdan ese día pero de 1847 porque se interpretó por primera vez en un bar de Pittsburgh(Pensilvania) la inolvidable  y popular canción “¡Oh¡ Susana”.

Yo nunca podré olvidar que ese día de 1973 el imperialismo norteamericano con la ayuda de la derecha social, política y económica, la jerarquía eclesiástica y los militares traidores derribaron por la fuerza un gobierno democrático de izquierdas. El ABC  español del día siguiente llevó a portada su compromiso con los golpistas con un texto que tengo grabado a fuego:” Contra el caos creciente, contra la vía al socialismo,…contra la amenaza de una dictadura marxista,…se ha ALZADO el Ejército de Chile, columna vertebral de la nación y única posibilidad de salvación”, los mismos  disparates hiperbólicos que sirvieron de pretextos a los criminales golpistas de  1936 para derribar  al gobierno de izquierdas de la República y que aún hoy  los herederos de los mismos utilizan sin rubor contra el actual gobierno legal y  legítimo de España, al que niegan el derecho a existir pese a contar con el respaldo de más del 53% del electorado, menos mal que  estamos en la UE y el ejército español es otra cosa.

Muchos años después reforcé el recuerdo de ese horror cuando conocí el cautiverio de una de las mejores personas que conozco, mi amigo Enrique Martínez- Salanova, a manos de los milicos en el Chile de esos días y su salvación gracias  a ser español, a su suerte y a la labor incansable del cónsul que lo rescató de una muerte muy probable, y sin dejarlo de la mano lo embarcó en un avión de Iberia rumbo a Madrid. Hay días que no se pueden olvidar.


martes, 7 de septiembre de 2021

Breverías 1.TODO EMPIEZA DE NUEVO.


 
Las vacaciones de verano tocan a su fin, mis nietos se preparan para iniciar un nuevo curso escolar y yo empiezo a disfrutar de la playa y los espacios naturales con poca gente, todo empieza de nuevo. Hace más de tres meses que terminé  una serie de 57 artículos que llamé NEONORMALIDAD,  fue un año  escribiendo lo que pensaba de la etapa que estábamos viviendo y que se dio en llamar nueva normalidad; se abrió tras el primer confinamiento de la pandemia cuando pareció que  el virus estaba controlado, luego vino un verano, el de 2020, a medio gas que la mayoría vivimos prudentemente y muy al aire libre y algunos otros alocadamente expandiendo el mortal virus y provocando nuevas olas infecciosas que solo empezaron a ser menos letales con las vacunas seis meses después, a principio de este año.
 Los científicos y la industria farmacéutica habían conseguido desarrollarlas en un tiempo record. El sistema sanitario muy debilitado tardó en coger velocidad de crucero en la vacunación, pero finalmente ha ido como un cohete, tanto que hemos acabado el mes de agosto con el 70% de la población ya inmunizada hasta donde lo permiten los distintos sistemas inmunes, orgullo de ser españoles. El virus no parece que nos vaya a dejar tranquilos y las olas infecciosas se han ido sucediendo, de hecho estamos acabando la quinta y la viróloga Margarita Del Val, que de esto sabe, anuncia el inicio de  la sexta para final de mes. Afortunadamente hay menos muertos pero las precauciones siguen siendo necesarias y tendremos que aprender a vivir con este maldito virus que sigue mutando.
 He pasado un maravilloso verano, en buena compañía, escribiendo poco, leyendo algo y pensando mucho, pero ha sido empezar septiembre y recuperar el deseo de volver a escribir regularmente. Atendiendo al ruego  de mis lectores amigos  que se quejaban de la extensión de algunos artículos, esta nueva serie la haré con textos  más breves, lo prometo, de ahí el nombre de BREVERÍAS,  dedicadas a  asuntos que llamen mi atención, dejando de lado, en la medida de lo posible, lo referente a la pandemia, pues a ello ya se dedican los medios de comunicación y al menos yo, me siento saturado.
El artículo anterior que publiqué el 27 de mayo, día de mi sexagésimo noveno cumpleaños,  se titulaba "les temps des cerises" porque  era la época en que empieza la recolección de esos deliciosos frutos y  ahora ilustro este nuevo con la foto de una deliciosa granada que cuelga en un granado de mi jardín y que dentro de un rato adornará con sus rubíes una ensalada, porque sencillamente todo cambia, todo tiene que cambiar, todo empieza de nuevo. Con mis mejores deseos, aprendamos a ser moderadamente felices.

jueves, 27 de mayo de 2021

LES TEMPS DE CERISES neonormalidad 57 y último

 


Este si es el último artículo del semanario que pretenciosamente titulé  NEONORMALIDAD  y que  vengo publicando desde que se acabó el primer estado de alarma y pudimos movernos libremente por España con algunas restricciones. Me negaba a denominar al nuevo período como nueva normalidad, porque nada era nuevo realmente, ni era normal ir a todos sitios con mascarilla y sin poder  besar ni abrazar a nadie y  por eso, como nuestro idioma lo permite, creé ese neologismo que me pareció más elegante.

Elegante o no, he tratado de escribir lo que pensaba  a medida que vivía una realidad  que algunos han considerado como una pérdida de libertad y a la que en apariencia me ha resultado fácil adaptarme, seguramente porque la única libertad que necesito es la de ser libre y esa siempre la he tenido y continuará  conmigo por muchas limitaciones que haya en mis circunstancias, por muy adversas que parezcan. Considerar falta de libertad el ir con mascarilla me parece tan ridículo como quejarse de la imposibilidad de volar autónomamente, como si no fuera posible volar libremente con la imaginación.

No voy a negar que la neonormalidad me ha afectado, aparentemente me he vuelto más intransigente en el tono de lo que escribo y aunque es solo literatura que duda cabe que expresa lo que siento. Odio a los enemigos de España que son mis enemigos y les deseo lo peor. Desprecio a los que utilizan las desgracias ajenas para lucrarse sea monetaria o políticamente y les deseo la ruina. No perdono la ceguera de los que se niegan a ver a la humanidad que sufre en guerras, hambrunas, desastres o desgracias y creen que nada tiene que ver con su riqueza y egoísmo, a esos les deseo iluminación, una luz que los deslumbre y ciegue. A los que ayudan a los demás en la medida de sus posibilidades y miran el mundo con caridad o compasión les deseo lo mejor y les presto mi ayuda. A los que estorban a los pocos que ayudan, procuro molestarlos para que se aparten y así, al menos, aunque no sean la solución, no agraven el problema.

Creo que todos cabemos en este pequeño mundo que es el planeta Tierra, pero para ello es necesario que haya justicia, libertad y fraternidad que nos encamine hacia la igualdad. Descendiendo a lo concreto, que me gusta mojarme, y  por hablar del asunto del día, aunque sea muy menor, no me gusta el indulto que  ahora se plantea para los secesionistas catalanes justamente condenados por delitos contra las libertades y derechos de los ciudadanos, entre otros los míos, sin que se hayan arrepentido de ellos, aunque sí han devuelto el dinero malversado. No me gustó tampoco la amnistía a los miles de criminales franquistas que otorgamos en la transición sin que se tuvieran que arrepentirse de nada, ni devolver todo lo que habían robado y que siguen disfrutando sus descendientes con escasas excepciones. Entiendo que la justicia no arregla todos los problemas  humanos y los indultos están para ayudar a  causas que están por encima de ella, como la paz y la concordia de todos y por eso comprendo la necesidad de este gobierno de ahora y del de la UCD de entonces de hacerlo aún  en contra de la mayoría de la opinión pública, entonces y ahora, solo espero que los herederos de los que se beneficiaron de aquella amnistía no impidan este indulto por la fuerza que les otorga ser los más ricos y poderosos.

No estoy de acuerdo con el indulto, soy muy vengativo y el que me lo hace que lo pague, pero soy leal al gobierno de España, que usando el poder discrecional que le otorga la ley, entiende que ese gesto ayuda al diálogo. Respeto a los que están en contra con razones y desprecio a los que no son leales porque cualquier pretexto es bueno para derribar a un gobierno al que tildan de ilegítimo y abomino sobre todo de los que siendo afiliados socialistas, que fueron  notables gracias al PSOE, hoy participan de la campaña  en contra del gobierno de su partido; deben ser expulsados, porque quienes creen que solo están obligados a ser leales cuando están de acuerdo, nunca entendieron lo que es la lealtad y no son de fiar para nada.

El diálogo está muy devaluado en el mundo político y se ganan votos siendo intransigentes, pero no puede existir democracia sin libertad y no se puede encarcelar a millones de personas por muy equivocadas que estén, como no se puede impedir el amor entre personas del mismo sexo, ni imponer ninguna creencia ni criterio moral, aunque algunos defiendan ese concepto autoritario del poder que tan poco tiene que ver con la democracia. Sin diálogo verdadero no hay solución al secesionismo y debe intentarse de nuevo, igual que se negoció con la ETA y si en el futuro los líderes secesionistas se empecinan y  reinciden con actos ilegales, pues de nuevo justicia y luego al trullo si procede.

Exijo a los políticos presos que se van a beneficiar de los anunciados indultos, que  por el bien de los catalanes y del resto de los españoles  sean leales y no reincidan en los delitos que cometieron en 2017, que no tienen nada que ver con  su deseo de independencia a cuya aspiración tienen derecho, el mismo derecho que yo tengo a oponerme a la secesión, incluso a la fuerza si fuera necesario.  Eso sería pasar página  de verdad de aquel disparate pero después de leerla que es lo que hacen lo políticos sensatos que no llevan a sus pueblos al precipicio en busca de un sueño que para otros es una pesadilla y luego ya veremos que pasa, pues se hace camino al andar.

Estamos en le temps des cerises,  cuando empiezan a llegar los deliciosos frutos rojos que nos anuncian el verano y que  es una canción popular francesa bellamente interpretada por  casi todos los cantantes  del mundo y especialmente por Gilbert Becaud o nuestro Paco Ibáñez, lo que pocos saben es que fue creada en 1866 por  Antoine Renard y con letra de Jean-Baptiste Clément  y que por el azar de la historia fue el himno de la COMUNA DE  PARÍS DE 1871, porque su letra sintonizó perfectamente con las ideas socialistas de ese movimiento revolucionario y con el amor. Ese primer gobierno socialista  que empezó en los idus de marzo y terminó a finales de mayo hace solo 150 años; fue brutalmente aplastado  como lo han sido todas las revoluciones verdaderas que en el mundo han sido y a pesar de ello, los seres humanos hemos ido progresando de derrota en derrota.

Hoy cumplo 69 años y aunque no podré responder a las felicitaciones, a la hora de despedirme manifiesto que soy muy feliz de contar con el afecto de los familiares y amigos que me leen. Os  deseo una larga y feliz vida…si es posible en mi compañía, claro. ADIÓS Y HASTA PRONTO.

La imagen es de una deliciosa postal  de hace casi un siglo. Está dedicada a la canción por el gran cartelista Lucien Achille Mauzan que falleció el año de mi nacimiento.


jueves, 20 de mayo de 2021

TODO TIENE SU FIN. neonormalidad 56




Este semanario titulado Neonormalidad empezó el 13 de junio de 2020 , cuando tras el confinamiento pudimos movernos libremente con ciertas restricciones, bajo el control de los gobiernos regionales. Ha sido una nueva etapa de nuestras vidas muy próxima a la normalidad y de ahí el nombre, aunque haya muchas personas que se han sentido muy limitadas en sus supuestos deseos de relación social. 
Reconozco que las limitaciones en el contacto social no me han afectado demasiado, porque mi necesidad de contacto humano ha sido satisfecha, seguramente porque en la vida normal anterior tenía más contactos de los que verdaderamente deseaba y porque hoy la comunicación de calidad puede tenerse sin presencialidad. Previamente había publicado durante 86 días un diario contando mis impresiones sobre la primera fase de la lucha contra la pandemia, la del confinamiento domiciliario que tuvo que imponer el gobierno de España para evitar la propagación del virus que mataba sobre todo a las personas mayores, entre las que me incluyo. La verdad es que he escrito de casi todo pero siento que debo acabar este semanario y volver a la normalidad anterior cuando solo escribía artículos si sentía la necesidad de hacerlo. 
Siento que en los últimos artículos se me percibe muy crispado, incluso he deseado la muerte a más de uno, debo confesar que soy así desde mi más tierna infancia. Quien me hace daño a mi o a los míos le deseo lo peor y creedme hay muchos malvados que hacen daño a los demás incluso sin obtener ningún beneficio tangible o es que a lo peor yo he tenido la mala suerte de toparme con todos ellos. En toda mi vida he sufrido muchas veces la hostilidad de muchas personas porque mis éxitos dificultaban su ascenso y lo comprendía, para ellos destinaba solo mi odio, reservando la muerte solo para los malvados y creedme que es una característica que poseen muchos seres humanos, afortunadamente muchísimos menos que los engrosan la nómina de los bondadosos, como la “Luna” de la Cruz Roja, que nos reconcilia con la humanidad. 
 Mañana viernes 21 recibo la segunda dosis de la vacuna de Pfizer y por tanto para el 28 de mayo tendré estadísticamente una inmunidad del 95% que me permitirá relacionarme con total confianza con las personas que quiero. Reconozco que todavía no voy a ir al interior de bares, restaurantes o de otros locales donde suelen juntarse más personas de las debidas, normalmente hablando muy alto, lo que siempre me ha molestado y cada vez más a medida que voy perdiendo audición. En otoño espero recuperar los conciertos de la Orquesta Barroca de Sevilla que si he echado de menos, aunque mantendré la mascarilla. 
Asistiré a todas las manifestaciones al aire libre que pueda, siempre que esté de acuerdo con las causas que defiendan. Hay que votar en las elecciones siempre y apoyar públicamente las causas que creamos justas. La democracia sin compromiso ciudadano es un cascarón vacío. Creo que todos debemos formar parte de partidos, sindicatos y asociaciones que promuevan nuestros ideales, porque estos nunca se alcanzan solos. No seamos tan elitistas como para no tomar partido, partido hasta mancharse, porque sin mancharse nunca se ha hecho nada útil. 
 Han muerto demasiadas personas, muchos amigos y una hermana, como para creer que podré olvidar lo vivido, nunca los olvidaré. No perdonaré a los inconscientes que no han hecho todo lo posible para protegerse y proteger a los demás. Despreciaré para siempre a los avaros y mezquinos que han aprovechado para hacer negocio con la desgracia ajena, incluidos los políticos repugnantes que han sabido rentabilizar la desgracia para obtener rédito electoral y deseo que pronto los ciudadanos los desprecien como yo hago, pues no se puede ser más miserable que alardear de patriota y zancadillear al gobierno de España en las instituciones europeas. 
Mi hermana Nanda murió por culpa del maldito virus, hoy, hace un año, por hacer su trabajo de enfermera con absoluta dedicación. Este sábado 22 honraremos juntos su memoria y disfrutaremos del encuentro familiar aunque no podamos contener las lágrimas. Ella y todos lo que ya no están, nos querían siempre unidos y contentos y así seguiremos viviendo todos los momentos que nos depara pertenecer a una familia que afortunadamente no para de crecer. 
El 27 de mayo cumpliré 69 años y será un buen día para publicar el artículo 57 y último de este semanario. Agradezco a los amigos que me han seguido su cariño y paciencia que echaré de menos.