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lunes, 18 de noviembre de 2024

REGRESO A OUZARZATE








 Nos costó despedirnos de Bárbara, que tan bien  nos ha acogido, pero debemos regresar.
Hoy hemos tenido  nuestro susto nada más empezar  pues nos apartamos en el borde de la carretera  para hacer una foto y  al tratar de salir marcha atrás las ruedas patinaban y se hundían, pues la arena mojada queda pastosa, tras un momento de nerviosismo, Cisco sacó las alfombrillas para que las ruedas apoyaran en ellas y yo retiré  la arena superficial hasta que la noté seca y despacito  salió sin problemas. 
A ninguno de los dos  nos gusta volver por el mismo camino que vinimos, así que en Risani nos hemos desviado hacia el este hasta Tazzanine por la N12  que es muy buena  , carretera(N12) y discurre por una inmensa penillanura donde abundaban los espinos de parasol(Vachellia tortilis), que de lejos me parecían acacias muy verdes y frondosas que daban la sensación de estar en una dehesa  o en una sabana, lloviznaba a veces, en los arcenes charcos y muchos bordes destrozados por  la fuerza del agua. En los bordes hay unos arbustos que no he visto en España, Calotropis procera una asclepiadácea conocida como manzano de Sodoma con unas hojas lustrosas y grandes. Todo el conjunto está rodeado de cumbres del Alto Atlas al norte y el Anti Atlas al sur. Todo está verde e invita a un mayor aprovechamiento ganadero, aunque menudean burritos, mulos, dromedarios, cabras y ovejas
En Tazzanine  tomamos la R109 hasta entroncar con la N9 en el valle  del Draa, a unos 50 kilómetros de destino en medio de una zona geológicamente muy interesante vimos un letrero que señalaba CASCADA TIZGUI, a lo que no pusimos resistirnos. Google Maps lo tiene mal localizado, pero como "la policía no es tonta"  lo descubrimos fijándonos desde un alto  en un aparcamiento con coches que se veía  al fondo por unas pendientes de más del 10%.
La cascada es pequeña  en una garganta profunda y con una pequeña laguna, un lugar delicioso con familias de excursión y un pequeño restaurante. En un diván había sentado un señor grande bereber tomando un té que nos invitó a sentarnos con él , era Omar el dueño del restaurante que allí hay, en francés- español tuvimos una jugosa charla mientras compartíamos té, tabaco y un porrito. Recomendamos la visita.
Una rápida visita a la Kasbah Taurirt  y luego a cenar en la plaza de los Muyaidines que es donde los  lugareños pasean y se divierten además de comprar en el mercado. Merece  la pena estar donde están los habitantes jóvenes de la ciudad moviéndose al compás de la música. 

sábado, 16 de noviembre de 2024

EL SÁHARA HÚMEDO

 






La séptima jornada empezó temprano con el fin de estar en lo alto de la primera duna y ver la salida del sol sobre las siguientes. Toda la noche estuvo nublado y chispeaba un poco cuando me desperté, pero cesaron las gotas y se abrieron  las nubes por el este lo justo para permitir la foto del sol naciente, que es la última de la serie.
Nuestro alojamiento para las dos noches es un campamento de lujo(Aiour) al pie del ERG CHEBBI,  se duerme muy bien en jaimas verdaderamente cómodas  y grandes con todo lo necesario y más. Mi cadera está en su sitio pero sin molestar . Los saltos y vaivenes de los cuerpos  sentados en un todoterreno circulando por el desierto unas siete horas mejora todo.
Tras desayunar nos recogió Mohamed con su Land Cruiser ,solo para nosotros, primero fuimos a un auténtico  boutique hotel  de lujo, propiedad de unos amigos: Mustafa y Bárbara, para tomar café y ella se vino con nosotros  , un lujazo de compañía que enriqueció el paisaje con sus explicaciones, pues siendo andaluza, esta tierra bereber ya es también suya.
Hemos visitado las tres grandes lagunas que hay en la zona y que están llenas como nunca. Hemos visto  un grupo numeroso de flamencos, algunos gansos,  garcetas y garcillas. En el desierto, la abundancia temporal de agua ha permitido que muchos espacios estén cubiertos de vegetación , impresiona ver espacios que ordinariamente están secos con acacias casi desnudas,  asemejarse a la sabana  del Serengeti que hemos visto en los documentales, allí, rebosantes de herbívoros perseguidos por los leones, aquí, en cambio se ven algunos  pequeños rebaños de cabras lustrosas y una manada de preciosos burritos salvajes que dan ganas de adoptar. Me he acordado de mi amigo Pedro Romero Zarco y de mi "sobrina" Carmen Cañal. A continuación nos hemos acercado al pueblo de Khamlia habitado por descendientes de esclavos negros donde el grupo "palomas de la arena"  nos ha interpretado un breve pero intenso programa  de música tradicional GNAWA, realmente fantástico mientras nos tomábamos un té.
El almuerzo ha sido en el oasis SAF SAF donde vive una familia, el padre, que Bárbara  llama Tío Pepe por una historia que daría para otro articulo, y su hijo Mohamed nos han preparado una rica ensalada, pollo a la brasa y una especialidad bereber hecha sobre piedras calientes y cubierta de ceniza. Le llaman pizza bereber y a mí me parece una focaccia redonda de verduras, sencillamente  deliciosa.
A continuación íbamos a conocer a una familia nómada,  pero como era de verdad no estaban en su vivienda. 
Agotados y viendo que el cielo nublado no nos iba a permitir ver la puesta de sol  volvimos a la jaima a ducharnos pues  el polvo acumulado resultaba molesto.
Salgo al exterior y las nubes han desaparecido, pese a la luna llena destaca Júpiter en el cielo  y bastantes  estrellas. Un gran día en el sureste de Marruecos, en la frontera con Argelia, en la tierra del pueblo amazigh desde antes de los romanos. Millones de personas separadas por fronteras coloniales incomprensibles pero que comparten  cultura e idiomas, aquí, en el Rift, la Kabilia, etc, del Atlántico al Mar Rojo.


viernes, 15 de noviembre de 2024

DEL RIO DADÉS AL ERG CHEBBI





 La sexta jornada empezó pronto porque el dolor de la cadera  me dió la noche, sobre todo porque impedía mi postura favorita, Como no estaba dispuesto  a rendirme, tras el desayuno me llegué a una farmacia y compré comprimidos  de 600 mg de Ibuprofeno que a la dosis recomendada no es que te quite el dolor es que no lo sientes.  
Unos 360 kilómetros separan Ouzarzate de Merzouga  por buenas carreteras atravesando el valle del Dadés, rio  que nace en el Anti Atlas en los neveros de sus cumbres de cuatro mil metros y que se suma  al Draa,  el río más largo de Marruecos, hace frontera con Argelia y tras desaparecer cientos de kilómetros  desemboca en el Atlántico.
El valle está  vivo gracias  al  turismo, el agua, la agricultura y la producción  de energía eléctrica  termosolar y fotovoltaica. Me llena de esperanza la presencia continua de escolares, ellas y ellos, de todas las edades, bien vestidos y equipados en las travesías de las poblaciones y contrasta con las de muchas mujeres veladas.
Nos hemos desviado para ver la garganta del  Dadés que merece la pena con paredes  de piedra de gran belleza.  Cerca de nuestro destino observamos los respiraderos de varias khetaras: túneles de varios kilómetros que con una ligera pendiente llevan agua de los acuíferos hasta las poblaciones de este pre-desierto desde hace muchos siglos, aunque ya hay pocas en uso.
Cerca de Merzouga está nuestro alojamiento al pie del ERG CHEBBI, un mar de dunas que mañana visitaremos.
Llevamos recorridos  casi dos mil kilómetros  y hemos llegado al extremo  más al sur y al oeste de este viaje y nos quedan otros tantos para volver sin repetir casi ningún trayecto, pues tan importantes como los destinos son los caminos.

jueves, 14 de noviembre de 2024

De OUZOUD a OUZARZATE por el ALTO ATLAS

 




Como no hay quinto malo en el mundo taurino, hoy quinto día de viaje ha sido una improvisada aventura completa. Como por culpa de la DANA ya no teníamos que ir al aeropuerto de Marrakech, optamos por complicarnos la vida yendo por un camino aparentemente derecho y hacia el sur, pero que sorprendentemente nadie recomienda, el que siguiendo la R304 y la  R307 atraviesa el Alto Atlas subiendo y bajando hasta coronar por el Col d'Azwin a 2.100 metros de altitud dejando a ambos lados cumbres de más de 3.000, algunas con nieve. 
Dicho así, alguno dirá que dónde está la aventura y efectivamente no hay nada  extraordinario en subir y bajar cerros si no fuera porque lo que empezó siendo una carretera sin pintar ni señalizar pero ancha y de buen asfalto, fue perdiendo asfalto, anchura, bordes donde además había que esquivar rocas, y cuidarse de bordes raídos que atraían hacia el vacío,  luego vinieron obras con máquinas, desvíos y estrechamientos inverosímiles hasta que el coche empezó a protestar con un STOP perentorio en el salpicadero que nos hizo temer lo peor: que nuestro viaje tocaba a su fin.
Parados en el borde y leídas las instrucciones llegamos a la conclusión de que como no había subido la temperatura del agua, posiblemente es que solo estaba bajo el nivel del agua de refrigeración . No nos fiabamos de añadir agua mineral, y entonces Cisco recordó que un kilómetro antes habíamos visto maquinaria y varios coches y pensamos que debia haber un mecánico y así fue, se llamaba Abdelkader y con soltura confirmó el diagnóstico y nos rellenó con líquido refrigerante que allí tenían. Aceptó una propina porque insistimos mucho, muy inferior al servicio que nos había prestado, pues ya sin miedo continuamos viaje.
Tras seis horas de marcha para hacer unos 220 kilómetros y sorprendernos con dos ardillas morunas que cruzaron el camino llegamos a nuestro hotel en Ouzarzate. Continuamos un poco para ver al atardecer el cinematográfico Kazar de Ait Ben Hadu. Dolorido en la cadera por un mal paso me dispongo a descansar para mañana seguir en la aventura, aunque sea despacito.

BENI MELLAL/CASCADAS DE OUZOUD




Hoy miércoles 13 tras desayunar hemos dado una vuelta por Beni Mellal, una ciudad normal de más de doscientos mil habitantes limpia y ordenada con muchos escolares a la vista aproximadamente a las 11, como si salieran a la calle  a la hora del recreo. No hay monumentos que visitar pero subimos a un mirador cercano para tener una panorámica  con su castillo y jardines cuidados.

Teniamos curiosidad por hacer un poco de carretera de montaña y reservamos hotel cerca de las cascadas de Ouzoud y aunque solo eran unos 150 kilómetros habia, curvas, pendientes, precipicios, vueltas y revueltas para dar y regalar y eso que la carretera era magnífica y nos permitió ver una impresionante tuberia que gatea por la montaña uniendo dos grandes embalses para producir energía hidroelectrica en la central de Afourer. Atravesar el abismo sobre la presa de Ouidane y ver el gran embalse como si fuera un fiordo nos fue preparando para nuestro destino, aunque antes hicimos una parada en un café en la travesía de Azilal que Cisco aprovechó para hacer algunas gestiones, y yo para comprar un poco de aceite de oliva con el que untar los bocadillos, pero claro no hay forma de comprar pequeños envases de oliva virgen en las tiendas donde lo hemos intentado, pero hoy yo estaba inspirado, he entrado en la tienda adecuada y un encargado de nombre Karim dispuesto a todo, que tras un momento de duda lo vio claro al ver a una persona bebiendo una botellita de agua, vaciamos otra  y la rellenó  de una garrafa  de aceite artesanal que alli tenia. Nos hemos tomado ya el primer bocadillo de jamón ibérico y está riquísimo. 

Las cascadas no son Iguazú pero son bellas , en otros lados hay hoteles y aqui...el HOTEL BORJ DES CASCADES, en pleno Alto Atlas, frente a las cascadas que es donde nos alojamos hoy. Hay pocos clientes y si no fuera porque es un palacio de las mil y una noches y el personal un encanto, los pasillos vacíos darían miedo, no como en El Resplandor, pero me recordó al mítico hotel Cataratas de Aswan frente a la isla Elefantina del Nilo que visitó Agatha Christie en 1937 e incluyó en su novela Muerte en el Nilo. 

El día lamentablemente no ha acabado bien pues la DANA que azota Andalucía impide que mañana se incorporen a nuestro viaje Esther y Puerto que íbamos a recoger al aeropuerto de Marrakech, una pena y espero  que no haya muertos y que todo el mundo sea prudente ya que está vez sí nos han avisado. Suerte para todos. 

martes, 12 de noviembre de 2024

MEQUINEZ/IFRÁN/BENI MELLAL

 





Habíamos planeado hoy una jornada corta que finalmente ha sido muy larga, es lo que ocurre sin querer cuando va uno con la gorra de viajero y se para donde algo te llama la atención .
Desde que salimos de Mequinez íbamos por carreteras secundarias camino de Ifrán, población conocida como una estación invernal construida por los franceses en la etapa colonial y que hoy es usada por los acomodados marroquíes que gustan de los lugares frescos y los deportes de nieve. Atravesamos muchas explotaciones agrícolas modernas bajo plástico, otras donde los tractores gradeaban buenas tierras preparándolas para la siembra. Empezamos a ver unas estructuras lineales de piedra en las que sobresalían cebollas cubiertas de paja, eran muchas ,por muchos sitios y nunca las habiamos visto. Nos paramos a observarlas y entablé conversación con dos vigilantes que no hablaban francés pero por signos comprendí que eran unas  estructuras para conservar cebollas que cuando iba a llover se tapaban con plástico y si no al aire para que no desarrollaran hongos.
Ifrán es un lugar de vacaciones que podria estar en Europa y con una intensa vigilancia policial. Habia una buena oficina de Maroc Telecom donde me resolvieron un problema que tenia en el uso de su tarjeta sim por mi manía de desactivar notificaciones y otras zarandajas de estos imprescindibles aparatos.
En el camino hay magnificos y frondosos encinares donde alternaban robles y algún cedro. A continuación visitamos la pequeña estación de ski de Mischliffen y atravesamos más bosques de cedros enormes incluso vimos varios macacos de Berberia, la misma especie que los de Gibraltar. Del tamaño de los cedros da cuenta el diámetro de los troncos del camión que llevamos un rato delante.
A la dos de la tarde  en Azrou teniamos hambre y nos paramos en un asador popular que abundan en las travesías de los pueblos, estuvo muy bien y compartiendo mesa con lugareños que comían con las manos y luego conversación con un militar formado en la academia del Aire de Albacete y que nos ofreció su casa en Mequinez y un couscous de viernes cuando quisiéramos.
Luego la carretera fue poniéndose peor por la orografia y las obras de mejora que son una constante en muchos lugares y se nos hizo de noche, pero el hotel llamado La Luna estaba muy bien y una buena ducha lo arregla casi todo. Un paseo y una cena ligera en un buen café dió fin a esta jornada. Mañana será menos cansada,si Dios quiere.

lunes, 11 de noviembre de 2024

TÁNGER/VOLUBILIS-MOULAY IDRIS/ MEQUINEZ

 







Casi dos horas antes de la salida del sol, noche cerrada, el moecin de la cercana gran mezquita nos ha llamado a la primera oración (fayr) con altavoz, vaya a ser que no la oyera, así que me he despertado y ya  el ruido de la ciudad que se despereza y mi curiosidad me han mantenido despierto. Desde la cama Júpiter domina el cielo de la noche arrullado por los graznidos  de gaviotas y maullidos de gatos. Por la rue Dar Baroud circulan  algunas motos que en realidad no han cesado de pasar, como los escasos peatones, ellas y ellos, que empiezan a ir a sus tareas. Me asomo a la ventana y  un precioso gato blanquinegro bien iluminado por un hermoso farol me mira, nos miramos.

La salida de Tánger se hace con gran rapidez por una  magnífica ronda limpia como una patena flanqueada por modernos edificios como en cualquier ciudad europea, que conecta con una buena autopista de peaje en la que hacemos cien kilómetros hacia el sur, luego ya tomamos una carretera hacia el este que en dos horas más nos lleva a las ruinas de Volubilis que nos permiten hacernos una idea de la grandeza de la que fue la capital del reino de Mauretania, el nombre romano deriva del bereber,  Walili o Oualili, que significa adelfas. Este reino fue tributario de Cartago y luego de Roma, hasta que formó parte del imperio. Su riqueza provenía de la agricultura y sobre todo de la producción de aceite. Una visita que merece la pena así como acercarse luego a Moulay Idris la quinta ciudad santa del islam que se encarama en un cerro  y contiene el mausoleo de un rey de Marruecos, considerado santo y que da nombre a la ciudad, que aunque no puede visitarse se ve desde todos lados, asi como un llamativo minarete cilíndrico.

Media hora de carretera nos acercó a la ciudad imperial de  Mequinez y tras instalarnos en el hotel nos fuimos a hacer una visita rápida antes de la noche a la plaza Al Hadim  con sus volatineros e incluso con un avestruz para montar. Un magnifico Zoco y vida, mucha vida, por todos lados. La ida fue en un taxi grande donde con otros cuatro viajeros hicimos el trayecto de más  de dos kilometros por un precio ecológico, una experiencia que merecería un artículo aparte. Temprano cenamos en un terraza solitaria una buena cena marroqui que a la  tradicional harira y tajine añadimos una exquisita pastela de pollo, mientras el moecin entonaba el último rezo del dia (Isha'a)  desde la gran mezquita cercana que nos arropaba con su alto minarete y Venus nos miraba distante desde su Olimpo celestial.