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jueves, 28 de abril de 2022

BREVERÍAS 46: ¡ESCÁNDALO!, !EL CNI VIGILA¡

 




Si hay seres humanos a los que desprecio más que a los malvados y violadores son a los que se escandalizan por cualquier cosa,  exceptúo de este desprecio a los que viven eternamente escandalizados  por todo,  porque tienen unos criterios morales muy estrictos, normalmente de carácter religioso, porque bastante tienen con lo que tienen, los pobres míos.  Son objeto de mi desprecio los que suelen escandalizarse sólo por lo que les conviene sin aplicar ningún principio de razón y sin tener en cuenta muchas veces que se escandalizan por acciones que ellos previamente han justificado cuando son conformes a sus intereses, suele ser una patología vinculada a las creencias políticas o de otro tipo y se manifiesta con gran estrépito y algarabía, con una sobreinterpretación digna del teatro al objeto de  ocultar las debilidades reales de su acción.

La mayoría de las personas que conozco entienden que el estado debe vigilar a los presuntos delincuentes para en la medida de lo posible evitar la comisión de delitos, sobre todo cuando ya ha habido condenados por delitos  que amenazan con volver a cometer, eso sí conforme a las leyes y preservando los derechos y libertades de los delincuentes. En España, normalmente, este tipo de tareas de vigilancia que realizan los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado se hacen, tras petición razonada en cada caso, con control judicial, por un tiempo limitado y ciñéndose al fin autorizado. Si un juez autoriza la vigilancia del teléfono de un presunto violador no es para curiosear la vida del mismo sino para detectar posibles actuaciones delictivas y proteger a las víctimas, siendo obligatorio no hacer público ningún otro hecho privado del que tuvieran conocimiento. El objeto de la vigilancia  es evitar delitos y claro que puede haber abusos que deben ser castigados, como en el caso Villarejo o en cualquier otro caso.

A estas alturas todos sabéis ya que me refiero a la escandalera montada por los secesionistas catalanes, a los que me niego  llamar independentistas pues esa palabra goza de prestigio en el mundo por el recuerdo de los abusos colonialistas, y lo que es más triste gozando del apoyo de muchos otros políticos, periodistas y opinadores de diversa laña que carecen, a mi juicio, del más mínimo sentido crítico  y sin ninguna prudencia al grito de ¡Oh! ¡escándalo! ¡El CNI nos espía!, se ponen al servicio de unos políticos delincuentes   y que lejos de arrepentirse prometieron: Ho tornarem a fer, que no traduzco porque es nuestro deber entender un poco la lengua de Pla.

El CNI (Centro Nacional de Inteligencia) no espía, sino que vigila, lo primero se hace de manera subrepticia y por eso se utiliza en el escándalo, en vez de lo segundo que carece de esa connotación negativa, porque la lengua es inocente pero no el lenguaje y los secesionistas son unos artistas de la simulación y  el engaño hasta lingüístico, porque están convencidos de que su causa es justa y ello justifica todo tipo de tropelías. Vigilar  es : Observar atentamente a una persona o cosa y estar pendiente de ella para evitar que sufra o cause algún daño o peligro. El CNI según la ley 11/2002, se trata de un organismo responsable de “facilitar al Gobierno informaciones análisis, estudios o propuestas que permitan prevenir y evitar cualquier peligro, amenaza o agresión contra la independencia o integridad territorial de España, los intereses nacionales y la estabilidad del Estado de derecho y sus instituciones”

Previamente a la esperpéntica declaración unilateral de independencia  del 27 de octubre de 2017 me escandalizó que los secesionistas pudieran actuar con la osadía que hicieron, sin que al parecer el gobierno estuviera informado, porque si no, no se entiende la pasividad con la que actúo ante tamaño desafío; por eso ahora no me escandalizo de las palabras, políticamente incorrectas, de la ministra Robles : “¿Qué tiene que hacer un Estado, un Gobierno, cuando alguien declara la independencia, corta las vías públicas, cuando realiza desórdenes públicos, cuando alguien está teniendo relaciones con dirigentes políticos de un país que está invadiendo Ucrania?”, yo en su lugar no lo hubiera dicho pero es el evangelio.

¿Quiere esto decir que estoy de acuerdo conque los servicios secretos  y los poderosos nos vigilen con herramientas tan sofisticadas como Pegasus?, claro que no, pero espero, deseo y ruego que el CNI cumpla su misión de vigilar a los que pretenden delinquir contra los españoles, aunque sean ricos, poderosos o… políticos secesionistas, eso sí, con absoluto respeto a las leyes .
La foto es de un kílix del siglo V a.C del museo arqueológico de Atenas

domingo, 24 de abril de 2022

BREVERÍAS 45: ¿EL CÁRTEL DE LOS GASOLINEROS?

 



A medida que envejezco veo las cosas más claras, o yo me lo creo, seguramente porque antes tenía poco tiempo para  investigar y sacar mis propias conclusiones o porque como dice la paremia: más sabe el diablo por viejo que por diablo. El caso es que cada vez tengo más certezas en asuntos sobre las que antes tenía dudas, o porque no quería verlos o porque no me fiaba de las fuentes de información.

Si antes tenía sospechas de que la mayoría de las empresas distribuidoras de combustibles (gasolineros)  estaban agrupadas en un cártel para ponerse de acuerdo en un rango de precios, tras la subvención de 20 céntimos  por litro suministrado que están cobrando del gobierno desde hace dos semanas, creo que hay indicios suficientes para una actuación decisiva y urgente de la inspección de la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia(CNMC), porque dicha subvención solo está sirviendo para bajar realmente el precio al consumidor en muy pocas gasolineras, pues en las demás sospechosamente y de forma previa los precios han subido para que con la subvención bajen un poco por debajo del nivel que tenían antes y en un ambiente festivo y de consumo desmedido no seamos conscientes del engaño, me explicaré con datos.

No me refiero a que sean un cártel de los descritos en la primera acepción del DRAE: Organización ilícita vinculada al tráfico de drogas o de armas, o sea, de carácter criminal, sino  de la segunda: Convenio entre varias empresas similares para evitar la mutua competencia y regular la producción, venta y precios en determinado campo industrial , muchos menos peligrosa porque solo pretende lucrarse por encima de lo razonable con un  bien imprescindible en el mundo de hoy.

Al principio de mi vida como conductor, todas las gasolineras que usaba eran del mismo propietario, Campsa,  después empezaron aparecer Repsol, Cepsa, Petronor, Shell y más recientemente Elf, Galp  todas ellas empresas fabricantes de combustibles y también otras gasolineras de empresarios  sin refinería que compraban  a los anteriores, pero no era raro ver en una gasolinera de Shell que el camión cisterna era de Repsol, finalmente comprendí que una cosa era la producción y otra la distribución. Desde el principio tomé la decisión de servirme la gasolina  o el gasoil donde fuera más económico, confiando que los controles e inspecciones hicieran imposible fraudes importantes y de hecho como siempre he procurado llevar un control del consumo, no he encontrado sesgo de que la gasolina más barata fuera peor que la más cara y eso que ya he hecho más de un millón  y medio de kilómetros con diez automóviles diferentes. Antes, cuando viajaba, me entretenía viendo los anuncios, ahora que no los hay, mientras mi mujer mira las matrículas por si suman veinte, yo miro los precios del combustible y siempre me ha llamado la atención que son más caros en las gasolineras más distantes de las grandes poblaciones, seguramente por la falta de competencia.

Pues bien hace mes y medio,  cuando pagaba el gasoil a 1,599 €/litro,  la diferencia entre la gasolinera más cara y la más barata solía ser de alrededor de 10 céntimos y tras la decisión del gobierno de subvencionar con 20 céntimos cada litro, la mayoría de los surtidores baratos subieron sus precios hasta casi rozar los de marca. Afortunadamente me di cuenta que en mi camino ordinario hay dos gasolineras en Bellavista(Sevilla), (PLENOIL y PETROPRIX) y servidas por amables empleados,  que continúan  siendo más baratas de forma clara. Este domingo 24 de abril con la compañía de mi nieto Javier de 3 años hemos comprobado que en ellas el gasoil estaba a 1,695€ y con el descuento gubernamental nos ha costado 1,495€ el litro, mientras que las de Repsol cercanas estaban a 1,899 , 1,90 y hasta 1,92  es decir que con el descuento costaba a los sufridos clientes más de veinte céntimos más que a mí. Los mismos precios lucían las otras marcas salvo Shell que la ofrecía a 1,80 y curiosamente mi gasolinera anterior Ballenoil que siempre era mucho más barata que Shell ahora solo 3 céntimos menos . Sinceramente no me puedo creer que un bien de primera necesidad tenga tanto margen comercial como para que haya una diferencia tan grande de precio entre unos distribuidores y otros.

Como soy desconfiado se me ocurre pensar que la política de subvencionar este producto no reduce los precios para la mayoría de los sufridos consumidores sino que contribuye a engrosar las cuentas de las empresas de un sector que debería tener un mayor control. Esto lo veo claro.

martes, 19 de abril de 2022

BREVERÍAS 44: LA BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD

 



Llevaba tiempo queriendo escribir un artículo sobre el derecho a la felicidad que yo creía  tan fundamental como los derechos a la libertad o la igualdad y  por supuesto mucho más que otros reconocidos universalmente como el de propiedad, nacionalidad o a la educación. Pensaba mucho en ello y me extrañaba que no figurara expresamente en la Declaración Universal de los Derechos Humanos proclamada por la ONU en 1948. Quizá la razón pudiera ser que es muy difícil, incluso arriesgado, considerar un derecho, protegible por declaraciones, constituciones y leyes, algo tan subjetivo como la felicidad que el DRAE define como: Estado de grata satisfacción  espiritual y física. Empezaba a escribir y divagaba tanto que a punto de dejarlo por imposible me acordé que mi padre decía que en El Quijote había respuesta para todo si se sabía buscar y busqué; efectivamente en el capítulo XXVI de la primera parte, Don Quijote sentado en lo alto de una peña de Sierra Morena, comparándose con su héroe Amadís de Gaula, decía de sí mismo: Que si no acabó grandes cosas, murió por acometellas y a ello me pongo con ánimo resuelto.

Mis lecturas desde hace meses, concretamente desde que leí el YO, VIEJA de Anna Freixas, están cada vez más dirigidas al objetivo de documentarme para escribir un libro dedicado a la vejez, al que trasladar reflexiones sobre esta etapa que para mí está siendo la más feliz de la vida, para que otros puedan conocerlas y a lo mejor ayudarse en la construcción de sus propios pensamientos. Ya llevo escritos varios capítulos que en forma de artículos mis queridos lectores conocen y que espero no estén siendo banales. Como la inmensa mayoría de los clásicos que ha tratado sobre la felicidad eran hombres, estoy dando prioridad a leer libros actuales escritos por mujeres y leyendo el otro día  LOS PLACERES DE LA EDAD de Carmen Alborch, descubrí una joya que me había pasado desapercibida pese a conocer bastante a su autora en mi época audiovisual y en la de bioético lego, se trata de LA BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD de Victoria Camps que recomiendo vivamente por ser breve, ligero y documentado pero sin las odiosas anotaciones  de los ensayos académicos y además porque me ha dado el título de este artículo.

The pursuit of hapiness (la búsqueda de la felicidad), es uno de los tres derechos inalienables que reconoce expresamente la Declaración de independencia de los Estados unidos de América suscrita en Filadelfia el 4  de julio de 1776 junto a la vida y la libertad y no el de propiedad como algunos creerían o el de la seguridad personal que es el tercero de la Declaración Universal. La idea que obviamente venía cociéndose desde el principio de los tiempos, mucho antes de que un joven Jefferson lo escribiera, es que cada uno de los humanos aspiramos   a ser felices y al organizarnos democráticamente establecemos que el gobierno tiene la obligación de ayudarnos a conseguirlo, aunque sea de suyo una aspiración, un deseo,  individual.  El siglo de las luces cristalizó este destino del hombre a ser feliz en la vida terrenal, superando, a mi juicio, la concepción religiosa de que la felicidad solo puede alcanzarse  de forma plena  en una vida futura, después de la muerte, si se ha vivido conforme a los preceptos que dios estableció para los humanos. Desde que soy adulto y mucho más desde que soy viejo, vivo en la creencia de que la felicidad a la que aspiro es para esta vida y sin duda es la que los estados deben ayudarnos a conseguir a los ciudadanos, ampliando y garantizando para todos lo que conocemos en Europa como el estado del bienestar , sin el que no es posible una vida digna para la mayoría y la base cierta para alcanzar la felicidad individual

La felicidad que se busca está dentro de uno mismo, claro,  y esa verdad la sabemos desde la atalaya de los años vividos, a poco que seamos críticos con nuestra vida y si eso nos duele, observando la vida de los demás. Ni la riqueza, ni el poder, ni el éxito, ni siquiera el amor garantiza la felicidad, salvo de forma efímera, es decir que nos pueden conseguir momentos felices que  duran más o menos tiempo pero no la felicidad plena. No estoy seguro de que el estado de felicidad pueda ser permanente y desde luego no quiero alcanzarla con la ayuda de una droga como la soma  de la distopía UN MUNDO FELIZ de Aldous Huxley, aunque comparto con el autor que el secreto de la felicidad es que te guste hacer lo que debes hacer y amar el destino que tienes como si fuera el mejor.

Y es aquí mientras voy acabando, cuando dejo sin resolver  el dilema entre si se debe buscar la buena vida, la que satisface nuestros deseos, o  la  vida buena  la que nos hace sentir bien mientras vivimos conforme a nuestros valores.

La fotografía del tronco retorcido de una sabina la hice en agosto de 2019 en Catalañazor.

martes, 12 de abril de 2022

BREVERÍAS 43: VIVIMOS UN SINSENTIDO Y NOS TOMAN POR TONTOS.

 



Europa está en una guerra, subrogada pero guerra con todos sus perejiles. Rusia atacó a Ucrania en febrero, lo que nos había advertido USA y no nos lo creíamos ni nosotros ni los políticos europeos porque la verdad es que la nación más poderosa del mundo carece de credibilidad pues tiene la costumbre de retorcer los hechos hasta que cantan la verdad que interesa a sus intereses. Los españoles debemos recordar  la explosión del Maine para justificar su invasión de Cuba o el ataque de la bahía de Tonkin para justificar lo de Vietnam o sin ir más lejos lo de las “bombas de destrucción masiva” para atacar Irak.

Y digo yo, ¿nos toman por tontos?,¿si lo sabían porqué no hicieron nada para pararle los pies a Putin antes?, no será que esta guerra les conviene, porque es una guerra entre europeos que destrozará Ucrania, y pondrá en peligro nuestro bienestar ya muy tocado por la crisis económica y la pandemia, que hemos afrontado con un gran incremento de la deuda pública, que nos veremos obligados a multiplicar para armar  a quienes tenemos luchando ahora de forma subrogada, atender a los millones de refugiados y armarnos más para defendernos cuando caiga nuestro guerrero o Putin declare la victoria, que yo creo que está al caer para que coincida con el desfile militar del 9 de mayo en Moscú que celebra todos los años la victoria patriótica sobre los nazis y  además porque  nos toman por tontos, como cuando Bush declaró su victoria en Irak en el portaviones Abraham Lincoln el 1 de mayo de 2003, aunque su ejército siguió combatiendo allí hasta final de 2021.

Todo lo que “rompa” Putin lo reconstruiremos los europeos porque ya está claro que Ucrania entrará en la UE deprisa y en medio de ello vuelvo la vista a España y no me lo puedo creer, el PP anuncia que lo principal de su programa para gobernar España será bajar los impuestos y ¿de dónde va a salir  el dinero que hará falta para todo esto?, cuando todo el mundo sabe que estamos lejos del nivel europeo en impuestos y consecuentemente en servicios públicos y que ya tenemos una deuda   bastante alta tras los desastres que todavía andamos paliando. Como la derecha española no es tonta y no hace cosas absurdas que no tienen solución, lo que viene a ser un sinsentido, es que nos toman por tontos y lo peor es que conozco a muchos españoles  con sueldos míseros que se creen que la bajada  impuestos les favorece y no solo a los ricos como es el auténtico objetivo.

Como también es un sinsentido que banqueros y ricos varios, españoles ellos, con ingresos anuales superiores a mil veces el sueldo mínimo se permitan predicar que el que el SMI suba, sin que todavía esté a un nivel digno, afecta negativamente a la economía. Y que decir del prestigio del que gozan multimillonarios como Elon Musk o Jeff Bezos que acaparan la riqueza que quitan a los que les aplauden. Definitivamente nos toman por tontos porque los periodistas se hartan de hablarnos de nuestros enemigos los oligarcas rusos como si nuestros países no estuvieran intervenidos por nuestros propios oligarcas que son como aquellos, ricos y poderosos.

Mucho luchar contra el cambio climático, pero cuando los científicos que saben  de la verdad del desastre deciden elevar un poco la voz para protestar por el retraso en la agenda 2030, no se discute sobre los hechos que denuncian sino que se les afea que hayan manchado con pintura biodegradable la fachada del Congreso, que se quita fácilmente. Y mientras, cuatro multimillonarios con su dinero se van de excursión a la Estación Orbital Internacional sin que nadie impida la contaminación  inmensa que van a provocar con su vuelo.

 En fin, un completo sinsentido en el que vivimos sin darnos cuenta, quizá es que seamos tontos.

La foto es de un cementerio militar USA del desembarco de Normandía, que visité en 2019

lunes, 4 de abril de 2022

BREVERÍAS 42: EL DERECHO A LA PEREZA

 


Creo que tras mis cincuenta y siete años de estudiante, militar y trabajador me he ganado de sobra el derecho a la pereza, es decir el derecho a hacer lo que quiera simplemente por placer, pero es que además el ser perezoso  es a mi juicio el estado natural de los seres humanos antes de que desarrolláramos lo que se ha dado en llamar civilización, que no ha sido otra cosa que la esclavitud y el sometimiento para trabajar en beneficio de otros. Si, es verdad que la civilización ha traído otros beneficios en los campos de la salud, el bienestar y la alimentación, claro que distribuidos de una manera muy injusta, tanto que nos ha llevado a la sociedad más desigual de las que han existido sobre este planeta, pues nunca tan pocas personas ha sido propietarias de tantos bienes, más que el resto de los miles de millones de seres humanos que se ven obligados a trabajar para ellos gracias a la globalización en un sistema económico que favorece que ellos, unos pocos avariciosos, puedan acumular lo que nunca podrán consumir ni aunque vivieran millones de años, y para colmo, encima, algunos de estos inhumanos explotadores llenos de soberbia se oponen a un reparto más justo de la riqueza creada por todos, incluso al crecimiento de los sueldos mínimos cuando están muy lejos de ser dignos.

Esto pensaba yo y creía que era un pensamiento  original hasta que encontré EL DERECHO A LA PEREZA, un breve opúsculo panfletario del hispano-francés Paul Lafargue que en 1880 publicó en francés(le droit à la paresse) en el semanario L´Egalité  y hoy traducido al español por María Celia Cotarelo  está disponible gratuitamente en internet en: https://www.marxists.org/espanol/lafargue/index.htm . El yerno de Marx escribió este ensayo irónico y polémico  a favor de la ociosidad y contra la santificación del trabajo recordando que Cristo en el sermón de la montaña, predicó la pereza: “Miren como crecen los lirios en los campos, ellos no trabajan ni hilan, y sin embargo ni Salomón, en toda su gloria, estuvo tan brillantemente vestido”, planteando,  en la época en que eran normales jornadas laborales de 15 horas, que no se trabajara más de tres horas diarias, dedicando el resto del día a holgar; Bertrand Russell consideraba  en 1932 en otro delicioso ensayo breve  : ELOGIO DE LA OCIOSIDAD, que  4 horas  serían suficientes si no hubiera injusticias; hoy sin duda harían falta  menos horas todavía para producir lo necesario para todos los seres humanos si no se produjera la terrible y suicida acumulación  de riqueza para satisfacer la avaricia de unos pocos  y que agota los recursos naturales, destroza el planeta y condena a una vida miserable a la mayoría.

Ser perezoso en la vejez es casi una obligación, si se disfruta de una pensión suficiente que te permita atender las necesidades reales que tengas, porque la ley te obliga a no ejercer ningún trabajo asalariado, por tanto solo podemos trabajar gratuitamente, en primer lugar los trabajos necesarios como comprar, limpiar, cocinar y hacer ejercicio para mantenerse saludable, luego todas la obligaciones que te tomes para ayudar a  quién te necesite si así lo quieres, hecho todo eso deben quedarte suficientes huecos en la agenda para el ocio, como para cultivar la amistad, el amor, la cultura, los viajes, la lujuria, algo la gula, un poco de envidia,  una pizca de ira para cuando sea necesario, pero nada de soberbia ni de avaricia, y finalmente cuando ya no se te ocurra nada más, déjate arrastrar por la pereza y suavemente disfruta de estar vivo, que para eso no hace falta mucho dinero. Además, parafraseando a alguien: “La pereza es la madre de todos los vicios y cómo madre hay que respetarla”.

Ya sé que la PEREZA no es un derecho reconocido como el de sacrosanto de propiedad pero siendo sin duda una libertad que solo los pueblos primitivos y los ricos pueden tener sin límite, voy a ejercerla sin complejos contribuyendo así a la revolución de una manera gozosa. He estado muchos años trabajando  sin medida y eso ya no tiene arreglo, pero en la vejez, que espero sea larga,  me esforzaré  en llevar a la práctica la máxima del poeta G.E.Lessing: “Seamos perezosos en todas las cosas, excepto al amar, al beber, excepto al ser perezosos”.

El cuadro “La pereza” es de José Alcázar Tejedor(1850-1907). Museo Nacional del Prado

martes, 29 de marzo de 2022

BREVERÍAS 41: EL SÁHARA Y YO.

 



Los españoles deberíamos de escribir siempre Sáhara con tilde pues para nosotros es una palabra esdrújula y estas casi siempre deben llevar tilde y no la moda actual de considerarla llana,  como los ingleses o franceses. Creo que  para los nacidos en tierras que fueron del antiguo califato almohade nos resulta más lógico decir sájara como suena  en árabe. Si, hubo un tiempo en que casi desde los Pirineos hasta Tombuctú y desde el golfo de Sidra hasta el cabo Bojador hubo un imperio originado por nacidos en el hoy disputado Sáhara occidental o muy cerca.

Ese trozo de África le fue adjudicado al reino de España en 1885 en la conferencia de Berlín: no fue realmente colonizado por los españoles hasta después de nuestra guerra  civil y cuando España consigue al fin entrar en la ONU en 1955 y se da cuenta que ese territorio está en la lista de los que hay que descolonizar, lo transforma en 1958 en la provincia numero 53 con capital en el Aaiún con lo que sus habitantes pasan a ser españoles eso si con pocos derechos, más  o menos como los que teníamos el resto de los nacidos en España. En julio de 1974 me incorporé de manera obligatoria a  hacer el servicio militar  y ya se oía que en el Sáhara había lío, pero cuando mi querido compañero y amigo de la infancia, el joven teniente Juan Álvarez Aragón murió en “acto de servicio” en aquellas lejanas tierras el 18 de julio de 1975, supimos que  lo mismo teníamos que ir a la guerra de verdad e incluso hicimos unas maniobras en los llanos de Facinas en la provincia de Cádiz para prepararnos.

Ya licenciado del ejército de tierra, en el otoño de 1975, de la noche a la mañana y tras una marcha pacífica de miles de marroquíes conocida como la marcha verde , el gobierno de España entregó el territorio  y sus habitantes al Reino de Marruecos y a Mauritania. La parte de los saharauis partidarios de la independencia encabezados por el Frente Polisario ( Frente Popular por la Liberación de Saguía el Hanra y Río de Oro), huyeron hacia Argelia y se establecieron en unos campamentos provisionales cerca de la ciudad de Tindouf, bajo la protección de la ONU, donde todavía siguen muchos de ellos sin que la ONU haya conseguido que puedan ejercer el derecho  a la autodeterminación que tienen reconocido internacionalmente.

Conozco un poco Marruecos y tengo algunos buenos amigos desde hace unos 25 años y brevemente disfruté de la hospitalidad de la simpar  escritora Fatema Mernissi en su casa  de Rabat, cerca de la playa . Como eran amigos, fui impertinente y ellos educados consiguieron explicarme porqué los marroquíes consideran el Sáhara occidental como propio, al igual que los españoles consideramos Gibraltar o Cataluña parte de España. Luego están las razones históricas y por supuesto la realpolitik como decía Bismark, en la que mandan los intereses y no los principios, ni mucho menos los deseos. Para Marruecos y para  muchos  ese territorio no debe ser nunca un estado porque no sería verdaderamente independiente en la guerra continua que vivimos y más ahora con el peligro yihadista que avanza imparable por esa zona, en la que antes campeaban libres las tribus nómadas sin tener en cuenta las fronteras artificiales rectilíneas, que en los mapas coloniales dividían el océano de arena y piedra que se extiende desde nuestro Sáhara hasta el Mar Rojo, sencillamente porque como decía mi bisabuelo El Guerra parafraseando al gran Talleyrand: “Lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible”.

Conozco a fondo el libro  Estudios saharianos de Julio Caro Baroja que investigó rigurosamente como era el Sáhara español y sus habitantes antes de la colonización y que debería ser  de estudio obligatorio antes de hablar de esta materia, aunque suele ocurrir que la mayoría lee estos estudios y solo observa lo que puede favorecer sus argumentos.

Del 16 al 30 de enero de 2009 estuve en la wilaya de Auserd, uno de los campamentos de refugiados, como profesor cooperante  en el colegio Madrid acompañando a  15 alumnos de mi facultad de Educación y pude ver la dignidad en la que vivían  pese a llevar más de 40 años allí manteniendo el deseo  de trasladarse a su tierra que saben ocupada ahora por   colonos marroquíes y  muchos saharauis que no se fueron al llegar la marcha verde y que nadie ha sabido  o querido explicarme cuántos se fueron y cuántos de quedaron.

Si yo fuera un refugiado tras casi 50 años de provisionalidad no lo dudaría y volvería a mi tierra con los míos y luego ya veríamos, porque estar en un campamento no es vida y posiblemente me sentaría mal que España estuviera ahora más cerca del rey de Marruecos que del Frente Polisario, pero a mi me preocupan solo las personas y como soy español creo que España, pase lo que pase y desde ahora, debería de ofrecer a todos los refugiados de esos campamentos en Argelia la nacionalidad española por si lo desearan, razones de todo tipo hay para hacerlo, o la residencia permanente como apátridas.  Es un deber que tenemos con ellos.

martes, 22 de marzo de 2022

BREVERÍAS 40: ¿PIOVE?, ¡PORCO GOVERNO!

 



Con el “pretexto” de la  corrupción en el PP va Pedro Sánchez   en mayo de 2018 y plantea una moción de censura, conforme al artículo 113 de la Constitución española todavía vigente, creo, y como  tiene suerte, va y la consigue  con apoyo de “rojos y separatistas” sin tener en cuenta que eso no puede ser, que a “los españoles de bien” no les parece correcto y por eso lo declararon  desde el principio “presidente ilegítimo”. Como nadie le apoyaba los presupuestos del gobierno para 2019, el presidente “okupa” va y convoca elecciones generales para abril  y aunque consigue ser la primera fuerza política nadie lo deja gobernar, “los de bien” porque tienen mal perder y los otros porque quieren mandar sin ganar y nuestro pobre presidente “ilegítimo” tiene que volver a convocar elecciones en noviembre y ¡oh milagro!, ironías del destino, ahora si consigue pactar con Unidas Podemos  pero con menos escaños de los que tenían en abril y con la derecha crecida y muy cabreada, como es lógico y natural en ella,  muy preocupada por el bien de ¡España! de la que tienen el monopolio  excluyente del querer y cuya bandera utilizan sin mesura hasta en sus casas a veces durante años, sin ningún respeto para un símbolo constitucional, como se puede ver en la foto de la bandera de un vecino tras dos años a la intemperie, que digo yo que debería intervenir la fiscalía con la misma premura que se usa en otros casos.

Entramos pues en 2020 con un  gobierno “social-comunista” y con una crispación política cercana a la revuelta que solo la derecha española sabe crear cuando gana la izquierda, pero yo seguía creyendo entonces que se impondría el sentido común democrático de respetar al gobierno investido constitucionalmente y los demás se dedicarían a construir España desde la leal oposición. Pero como la alegría dura poca en la casa de los rojos, no pudo ser porque entró el virus chino para confirmar que toda realidad pésima se puede empeorar sin límite. El gobierno “asesino” que no fue capaz de impedir la pandemia como era su obligación, tiene la suerte  de que los tribunales son lentos y tardan mucho en resolver los pleitos justos  que tratan de impedir que los okupas  cercenen las libertades de los españoles que además en el colmo de la falta de patriotismo les da por vacunarse y se controla tanto la enfermedad como sus consecuencias económicas, claro que con la promesa de ayuda europea que la leal oposición   inmediatamente y llena de patriotismo trata de torpedear en la UE.

2021 se inició  con la rebelión de Trump y con  la enorme tormenta Filomena que heló media España, sin que  el gobierno incompetente consiguiera acabar con ella, con lo fácil que es, según la leal oposición. Luego vinieron los incendios del verano, con una violencia inusitada, todos por culpa del gobierno y en medio la vergonzosa salida de Afganistán donde no deberíamos estar, aunque se nos olvide que eso no era culpa de los okupas social.comunistas y que tuvimos que salir a la prisa corriendo, por la torpeza de otros, los Estados Unidos, pero de nuevo Pedro Sánchez consigue salir airoso, de momento; pero debió de provocar a la naturaleza porque  el 20 de septiembre estalló un volcán en la isla de la Palma, mientras en la península la Dana desbordó ríos y anegó ciudades. Aunque el gobierno insistía en que lo del cambio climático va en serio, no es excusa, se siente. Entonces pensé, tonto de mí, que ya solo nos faltaba un MAREMOTO para rematar el desastre porque si no para que el gobierno había previsto esa tontería de los planes de prevención, si no es porque estaba preparando uno, dios sabe cómo, para tapar sus errores.

Sin darnos cuenta  estábamos en 2022 y como la electricidad y los combustibles subían sin parar no tuvieron otra los okupas que provocar a Putin para que atacara a Ucrania y así además de desviar hacia un enemigo exterior los justos ataques de los ciudadanos afectados por su mala gestión,  conseguían su auténtico objetivo que no es otro que “forrarse”  con los impuestos como bien denunció el nuevo y “moderado” líder  del PP, haciendo de apoyo externo, como es lógico, a los movimientos desestabilizadores  de los patriotas cercanos a VOX que como es sabido nunca fueron partidarios de Putin, ni recibieron ningún apoyo de él, nunca, nunca, nunca.

Pues a Pedro Sánchez todo esto ha debido parecerle poco lío y  viendo que la lluvia puede aliviar un poco la situación de sequía en la que estamos, no ha tenido otra que soliviantarnos un poco más, a ver si así revienta la situación, con una especie de cambio   del “tradicional” apoyo de España al Frente Polisario, de boquilla por supuesto,  a otra política más alineada con EEUU y nuestros aliados que es un asunto al que se dedicarán libros una vez se sepa el literal de la carta que envió a Mohamed VI y que este tan gentilmente nos ha transcrito algunos párrafos. Yo sé desde hace 13 años que el antiguo Sáhara Español nunca podrá ser independiente, que Gibraltar nunca será español,  ni Mónaco una base china, ni Ucrania parte de la OTAN. Eso sí de todo, sea como sea, tiene la culpa el gobierno, como afirma  la famosa frase  italiana que titula este artículo:  “¿Está lloviendo?,¡cerdo gobierno!.